Courtois, el Zamora de Bélgica

FOTONOTÍCIA. Recuerdo su llegada. Mejor dicho, recuerdo cuando se oficializó su fichaje. En las noticias del mediodía de una radio nacional se hizo un chascarrillo con su nombre. La marcha a escondidas del canterano De Gea abría un vacío en la portería tal que no parecía posible que una joven promesa lo llenase. Por mucho que viniera de la tierra de Pfaff y Preud’Homme. A esa incertidumbre ayudaba la errática política de fichajes del Atleti. Pasado el verano, ya con la temporada en marcha se vio que Thibaut Courtois quizá no tendría nombre de futbolista, pero que se lo haría. Sus estiradas le avalaban. 

Poco a poco, sin hacer ruido, con su aspecto de adolescente tímido e indeciso, Courtois se fue haciendo un hueco en la memoria colchonera a base de ser un fijo en el once titular. Y de ser un auténtico seguro bajo palos. Una fiabilidad que se convirtió en un auténtico cerrojo con la llegada del Cholo que, gracias a su sistema defensivo, permitió al belga tener menos trabajo. Tres temporadas después, Courtois ha ganado dos Trofeos Zamora consecutivos, convirtiéndose en el primer portero colchonero que lo hace. Además, el primero de ellos lo logró siendo el portero más joven en conseguirlo de la historia. A pesar de su (maldita) condición de cedido ya es uno de los diez porteros con más partidos de rojiblanco, algo que nadie podría imaginar cuando llegó.

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Ahora que la temporada acaba, ahora que el subcampeonato de Europa amenaza con deslucir una temporada sensacional, ahora que el belga puede haber jugado su último partido como colchonero (ojalá que no), ahora es momento de hacer un justo balance de lo logrado por Thibu. Ciento cincuenta y cuatro partidos defendiendo la portería colchonera encajando ciento veintiséis goles que han permitido al Atleti ganar cuatro títulos y a él alzarse con dos trofeos Zamora al portero menos goleado. Casi nada. Además, el belga se lleva algo más: el sentimiento. Soy de los que piensan que Courtois ha sentido eso que una vez percibido es imposible obviarlo: el colchonerismo. Quizá se vaya este año, o quizá siga una temporada más, o quizá…(no, no voy a soñar), pero la gratitud de la afición la tiene. Él ya es Thibaut Courtois, el portero.

Iván Fuente[social_link type=»twitter» url=»http://twitter.com/ivanindetapia» target=»on» ]http://twitter.com/ivanindetapia[/social_link]

Fotografía: Tania Delgado [social_link type=»twitter» url=»http://twitter.com/TD_fotografia» target=»on» ]http://twitter.com/ivanindetapia[/social_link]

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