Perdónanos, Rulo

Cometer una injusticia es peor que sufrirla

-Aristóteles

Raúl, antes de empezar a escribir, me gustaría pedirte, personalmente y en nombre de muchos, perdón. Estoy convencido de que una gran mayoría de la afición atlética subrayaría estas líneas. Sólo unos pocos tienen la fortuna de no necesitar agachar las orejas ante ti. Y me siento ridículo por no ser uno de ellos.

Llegaste al Vicente Calderón en el verano de 2007, a cambio de algo más de 10 millones de euros. Muchos no entendimos tu fichaje. Pensamos que ese dinero podría haber sido invertido en otro nombre. Cuan equivocados estábamos. Y cuánto nos alegramos de ello, por cierto.

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Te veo sudar la camiseta del Atlético y se me remueven las tripas por haber sido tan crítico contigo. Y ojo, que la crítica es buena, siempre que sea positiva. Y esta no lo fue. Porque el que vino en 2007 no es el mismo de este 2014. Aquel joven ya destacó en Pamplona como lo que es hoy, pero aquí trataron de cambiarte. Te disfrazaron de lo que no eres, y a muchos se nos hicieron los ojos a ese disfraz. Para echarse a llorar.

800RaúlGarcía8¿Pero sabes qué es lo que más rabia me da? Tú. Porque los futbolistas, tan metidos en la fama, los millones, los coches y las cámaras, se vuelven insoportablemente egocéntricos. Y tú, lejos de eso, cuando más críticas recibiste, nos soltaste lo siguiente en el cielo de la boca: «me piten o no, siempre querré lo mejor para este club». Así, sin anestesia.

Pero apareció nuestro salvador, e indirectamente también el tuyo. Simeone, además de ser un gran estratega y psicólogo es un formidable entrenador y de fútbol sabe un rato. Te dijo al volver de esa cesión a tu equipo de casa dónde te ibas reencontrando que se acabó. «Tú, cerquita del área». A base de goles, a base de sudor y a base de entrenamiento has ido cerrando una a una todas las bocas que desde la grada algún día clamaron algo malo contra ti. Y si el noble arte de callar bocas tuviera que ser ejemplificado, tu nombre sería el idóneo.

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Don Raúl García, no eres el futbolista que mejor golpeo de balón tiene, tampoco un hombre táctica y técnicamente perfecto (¿quién lo es?) y la velocidad no es tu fuerte. Pero tu cabeza vale oro, tus bolsillos rebosan goles. Y lo que es más importante para nosotros: cuando la felicidad te embarga por anotar un tanto importante, no te quitas la camiseta para posar como un vulgar modelo, no haces bailecitos estúpidos ni te señalas el pecho con el dedo. Miras a la grada, allá donde está tu afición, y la señalas. Cierras los puños, abres la boca, y gritas con la misma pasión con la que lo hacen todos los que sienten al Atlético. Es la forma más simple de hacernos sentir tan identificados. Y a su vez, de hacernos sentir tanta vergüenza.

Das lustre al escudo del Atlético de Madrid. Tú y sólo tú te has ganado absolutamente todo lo que tienes. Y yo, y supongo que muchos, nos avergonzamos y te pedimos perdón. Gracias por todo lo que nos has dado -y nos darás-. Perdónanos, Rulo.

Imanol Echegaray [social_link type=»twitter» url=»https://twitter.com/ima_etxega» target=»on» ]https://twitter.com/ima_etxega[/social_link]

Fotografías: Tania Delgado, Club Atlético de Madrid

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Diseño camiseta fan: @Propanprul (Twitter)

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