Torres (2000-2007): El ascenso de ‘El Niño’. Del debut al «hasta pronto»

img48ae9a7f003129.53610416Allá por el 2001, con el inusual número 35, ese rango de dorsales típicos de canteranos, frente al Leganés, debutó Fernando José Torres. Por aquel entonces era un canterano al que le precedían unos excelentes números en las categorías inferiores. Poco tiempo después se convirtió en la esperanza de toda una afición. Y es que su ascenso en el Atleti fue meteórico. Ese rayo de ilusión apareció cuando saltó al campo un chavalín. Ese “crío” era Fernando Torres.Las manos de los allí presentes rompieron a aplaudir cuando vieron el 35 reflejado en el videomarcador, comenzaba una bonita historia en la que todos creyeron desde el primer momento.

Fernando Torres ya era un conocido del aficionado rojiblanco. La perla de la cantera era el llamado a redimir a los atléticos de haber perdido a su anterior canterano de oro, Raúl González Blanco y devolver al Atlético de Madrid al lugar que su lustrosa historia reclamaba. El primer paso necesario era el de devolverle a Primera División y acabar esa etapa oscura en el reino de Hades de la Segunda División.

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Un 3 de junio de 2001, el jovencísimo Fernando Torres (juvenil de 17 años y 3 meses) marcó su primer gol con el primer equipo colchonero. En su segundo partido. Era el final del primer año en el infierno que había acabado a las puertas del ascenso con una enorme sensación de frustración colectiva. Al año siguiente, con Luis Aragonés mandando en el banquillo rojiblanco, el Niño colaboró decisivamente a lograr el ascenso gracias a la dupla  que formó junto al uruguayo Diego Alonso. Con Luis Aragonés a la cabeza, el Atlético de Madrid, volvió a Primera División y Torres se convirtió definitivamente en el emblema de un equipo que atravesaba su peor etapa histórica.

En su primer año en la máxima categoria del fútbol patrio anotó 14 tantos en 29 intervenciones. Undécimo acabó el Atleti, duele recordarlo. En la segunda temporada en Primera (2003-2004) acabó con 19 goles convirtiéndose en el tercer máximo goleador de la categoría. Y con tan sólo 19 años le tocó enfundarse el brazalete de capitán.

Llevar a su Atleti a competiciones europeas era su gran sueño, pero sólo pudo luchar por una Intertoto donde el Villarreal le arrebató el sueño de vivir un torneo europeo. Con la temporada 2006-2007 ya en juego, los rumores de traspaso intoxicaron el ambiente: Chelsea, Newcastle, Real Madrid y Liverpool veían en Torres el delantero del futuro. Mientras tanto, siguió marcando y dando estabilidad al equipo en Primera División. 14 gritos de gol entonó aquel año con la rojiblanca. Uno de ellos fue especial: el que acababa con el fantasma de “el Niño no marca ni marcará al Real Madrid” cada vez que se acercaba un derbi y ese run-rún se hacía irrespirable. En su último año como atlético llegó ese deseado gol contra el eterno rival.

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AdiosTorresLuego llegaría el bochornoso 0-6 frente al F.C. Barcelona en casa y ese fue el inicio del fin.Cerezo y Gil le invitaron a escuchar y aceptar ofertas y ahí apareció Rafa Benítez para hacerle crecer en Liverpool. Fernando Torres había quemado su etapa en su Atleti, el equipo había culminado la transición a Primera, no había logrado llevarlo a Europa (nunca le rodearon de un equipo aceptablemente  bueno) y su “esto es un hasta pronto” quedó en la memoria de miles de atléticos que hoy suspiran con que se haga realidad.

Marco González Fragueiro  [social_link type=»twitter» url=»http://twitter.com/Mr_Markoo» target=»on» ]http://twitter.com/Mr_Markoo[/social_link]

Fotografías: Fernando9Torres.com (J.A. Sirvent), Club Atlético de Madrid

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