Fin abrupto al sueño mundialista

    mundialistas_web_2La selección femenina de fútbol quedó eliminada en la noche de ayer al caer ante una Corea del Sur (2-1) que desarboló físicamente a las españolas en el segundo tiempo. La selección de Ignacio Quereda fue de más menos y  a pesar de tirar a puerta tres veces más que su rival, fueron las coreanas las que acabaron dando la vuelta al resultado haciendo inútil el gran inicio con el golazo de Vero Boquete. España queda eliminada con esta derrota.

    El mazazo final que supuso el segundo gol asiático fue demasiado ya que gran parte del encuentro el equipo se encontraba a un solo gol de la clasificación e incluso empatando a dos hubiese forzado un sorteo para decidir si España, Corea o Costa Rica se clasificaban como segundas de grupo para octavos.

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    La rojiblanca Silvia Meseguer salió en la segunda mitad en lugar de Vicky Losada y ocupó la posición de media punta. Jugó la última media hora del partido. La rojiblanca tuvo una gran ocasión que salió a escasamente un metro de la portería coreana. Por lo demás estuvo más precisa en las zonas cercanas al área que en labores defensivas.

    Sentimientos encontrados

    La primera sensación que le queda a uno tras la eliminación es la de orgullo por el esfuerzo de las jugadoras, por su tesón en competir y tristeza por haber dejado escapar los dos puntos que han faltado del partido frente a Costa Rica y que fueron la clave para explicar la eliminación de España. Con tres puntos en el casillero, España hubiera podido llegar al último partido necesitando sólo un empate pero el exceso de empuje ofensivo precipitó a España al abismo de verse remontada y eliminada.

    Un análisis más sosegado nos hará ver que la autocomplacencia del seleccionador tras la eliminación afirmando que con venir y competir era suficiente explica en gran medida muchas de sus decisiones erráticas y equivocadas. España fue endeble defensivamente en los tres partidos, la portería no rindió ni de lejos al nivel que requiere un mundial (muy evidente en el partido ante las coreanas) y determinadas suplencias (como la de la ‘casi rojiblanca’ Sonia Bermúdez’ o la hoy inédita Priscila que había sido revulsivo los dos partidos anteriores) sencillamente no son explicables.

    La generación de oro del fútbol femenino se marcha de Canadá con el hito histórico de haber llegado a un mundial que queda algo empequeñecido como logro cuando lo comparamos con la calidad, el palmarés y el talento de este grupo de futbolistas al que Quereda no supo sacar ni de lejos su mejor rendimiento.

    Los rojiblancos cerramos la etapa del mundial femenino patrio con la amargura adicional de no haber visto debutar a Amanda ni a Lola. Otra vez será. Ambas tienen edad, calidad y confianza en si mismas para seguir haciendo cosas importantes con su club y con la selección y esperamos que este despertar de muchos para ver por primera vez a la selección femenina arrastre a muchos nuevos seguidores a apoyar la Superliga femenina que mucho tenemos ya ganas de que empiece.

    Ricardo Menéndez[social_link type=”twitter” url=”http://twitter.com/rickyam” target=”on” ]http://twitter.com/rickyam[/social_link]

    Fotografía: Club Atlético de Madrid Féminas

    Video: FIFA

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