Esa charla castiza a la vuelta de unas nubes

A la memoria de Miguel San Román

Del Atleti

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“Joder, Pechu, ¿ya estás por aquí?” Gafas escurridas sobre la nariz, chándal del Atleti sobre el cuerpo, un 47 en los pies, Luis casi parece enfadado por ver tan pronto a su amigo. “Ya ves, Luisón, al final me he subido. El otro día me apretó el pecho y ya sabes que yo, para quedarme a medias, no me quedo. Además, que sin ti no era lo mismo”, le contesta, recién llegado al tercer anfiteatro, Miguel San Román. “Bueno, pues no te me quedes mirando como las vacas al tren y ven conmigo, vamos a saludar a don Vicente”, responde, siempre castizo, el de Hortaleza.

No debe ser un mal lugar el barrio que hay detrás de las estrellas, con esta panda por ahí. Un cielo, cada vez más canalla y rojiblanco, más divertido y castizo, tras la llegada del Pechuga; ese apodo que, por cierto, le debía San Román a otro figura, el argentino Griffa, que aún nos vive. Por muchos años, don Jorge.

El apodo de pechuga se lo puso griffa

Le vio pechito al joven portero y empezó a llamarlo ‘Pechuga’, ya sabemos que los argentinos son muy dados al apodo futbolístico. Y se quedó con Pechuga, ya para toda la vida. Para su vida y para la nuestra, quiero decir, pues siempre le recordaremos como “el Pechuga”.

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No debe ser un mal lugar el barrio que hay detrás de las estrellas, cada vez más canalla y rojiblanco, cada vez más divertido y castizo

Pechuga2

Sentados, con tiempo ya para todo, los dos amigos, Zapatones y el Pechuga, disfrutan recordando en rojiblanco:

-“Jugar, no jugaste mucho, Pechu. Pero tenías un carisma… Siempre fuiste un fenómeno”, se ríe Luis, anticipando en su cabeza alguna de las cientos de anécdotas que vivió junto al zamorano.

-“Es verdad, Luisón. Fueron 70 partidos en 70 años, como dije el día que se presentó mi biografía. Apenas 47 de Liga, 19 de Copa y 4 europeos. Lo que pasa es que yo era un tío generoso. Me daba pena abusar de lo bueno que era y dejaba que jugaran mis compañeros”, suelta, chulapón y castizo como el barrio de Cuatro Caminos, el gran Miguel San Román.

-“El caso es que te queríamos todos mucho y así, a lo tonto, te hiciste insustituible en el vestuario. Además, también ganaste tus títulos”.

-“Claro que los gané. Me estrené con la Recopa del 62, 3-0 que le metimos a la Fiorentina y luego…”

-“Luego ya me lo sé, Miguel, que en esos títulos ya estaba yo: la Copa del 65, contra el Zaragoza; la Liga del 66, que la ganamos en Sarriá…”

“Con goles de Ufarte y Griffa”, puntualiza el Pechuga.

-“Sí, coño, déjame terminar. Con goles de Ufarte y Griffa. Y luego ganamos, juntos también, la Liga del 70, la de Sabadell”.

-“Qué buen tío eres, Luisón. Tú sabes perfectamente que yo no terminé esa Liga. Me había retirado a mitad de temporada por el puñetero menisco que no me dejaba vivir”.

-“Nada, Pechuga, tú empezaste aquella temporada con nosotros así que la ganaste. Y si me dices que no, te meto una botella de Coca Cola familiar por…”

-“Vale, vale, Luis, que esa ya me la sé”.

-“Pues eso”.

-“¡Pero aquí estáis, hay que joderse con la pareja!”. Adrián Escudero, Larby Ben Barek, Alfonso Aparicio y Juan Carlos Arteche aparecen a la vuelta de una nube. “¡Os estábamos buscando! Y tú, Pechu, no has hecho más que llegar y ya andas zascandileando. ¡Venid con nosotros, hombre. Deprisa!

-“¿A qué tanta prisa? Tenemos mucho tiempo”, contesta, feliz por el reencuentro, el Pechuga.

-“Claro que hay prisa, Pechu.”, responde Arteche. “Juega el Atleti”.

Fotografías: Los 50

DEP Don Miguel DEP Pechuga. El equipo de Esto es Atleti envía un sentido abrazo a la familia San Román.

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