Club Opinión Vieri, en su justa medida

Vieri, en su justa medida

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Il Capo Canioneri. 24 goles en el mismo número de encuentros. Christian Vieri. El noveno jugador rojiblanco que se alzó con el Trofeo Pichichi. Un delantero que dejó un buen recuerdo de su único año por el Manzanares. Un buen sabor de boca que con el tiempo se ha ido endulzando. Hasta ahora.

Hoy ha salido a la luz la biografía del delantero italiano, Christian Vieri. Llamadme Bomber, un libro en el que el delantero cuenta muchos de los momentos que vivió como futbolista. En ellos hay cabida para todo. Desde las anécdotas, las discusiones con presidentes, enfados y hasta líos de faldas. Y por supuesto alguna declaración altisonante con respecto a algún equipo. En este caso le ha tocado al Atlético de Madrid. «Me fui al Atleti por dinero», ha dicho Vieri. ¿Cabía otra posibilidad? Vieri llegó al Atleti procedente de la Juventus, vigente campeón en aquel momento de la Serie A y el equipo más laureado de Italia. El Atleti por su parte, buscaba encontrarse otra vez con las mieles del éxito que había conseguido dos años atrás con el Doblete. Jesús Gil fichó a Juninho y al propio Vieri como grandes estrellas de ese proyecto. Dice el punta que fichó por el Atleti sólo por dinero. Ya lo sabíamos. Ni queríamos ni necesitábamos confirmación.

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Como no podía ser de otra manera, entre la afición colchonera no han sentado demasiado bien estas declaraciones y hay quien le ha tachado de mercenario. Lo cierto es que a Vieri hay que juzgarlo en su justa medida. El ex futbolista nació en la Emilia-Romaña, rodeado de viñedos, demasiado lejos del Manzanares como para amar la rojiblanca desde niño. El Vieri futbolista se pasó por 14 equipos profesionales demostrando muy poco apego a las camisetas y a los títulos (más de la mitad de lo que ganó lo hizo en un año en la Juventus) y demasiado a otros asuntos. Muy lícito. Más aún para un tipo, como es su caso, que pocos años después de retirarse apareció en los medios de su país reconociendo que estaba en la bancarrota.

Y quizá ahí este la clave del asunto. El dinero. Si Vieri publica una biografía tibia, con ‘poca chicha’ su libro no se vende. Y sin ventas no hay dinero. Y sin dinero, ¿de qué sirve contar nada (salvo que seas periodista)? Cuando era futbolista Vieri se decantó por lo pecuniario antes que por lo inmortal. Se marcó un temporadón en el Atleti y se fue. Por eso hay que valorarle. Jugó en catorce sitios distintos, pero en pocos, quizá ninguno, le vitorearán si vuelve a su estadio. Otros, aún habiendo ganado mucho dinero y más títulos, siempre tendrán un sitio privilegiado en los campos donde jugó. En España y en Italia. No hace poner ejemplos, ¿no?

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