El partido de Mario

Mario tenía 23 años, una sonrisa de oreja a oreja como carta de presentación para todo aquel que no lo conociera y una afición, el fútbol, que compartía a partes iguales con el Almagro, club en el que competía, y el Atlético de Madrid, su equipo del alma. El destino ha querido que ambas entidades, el filial en el caso de los colchoneros, peleen en la primera eliminatoria de la Segunda Fase del Campeonato Nacional de Liga en Tercera División por avanzar una ronda en su camino hacia el ascenso a la Segunda División B.

Mario no se calzará las botas, tampoco la camiseta rojilla. No se ajustará las medias con vendajes sofisticados ni sentirá los nervios en la barriga antes de que el árbitro se lleve el silbato a la boca. No estará en cuerpo pero sí en alma. El pasado mes de diciembre del año 2014 el cuadro encajero comunicaba que su centrocampista perdió la vida después de colisionar el coche en el que circulaba con un camión a la entrada del término municipal de Almagro, a unos 200 metros de la ciudad, en sentido Pozuelo de Calatrava, en la carretera CM-412.

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Mario, jugador del Almagro y seguidor del Atlético, falleció en diciembre de 2014

Mario despertó desde bien pequeño el interés de los equipos de su región hasta que en categoría juvenil deslumbró al Almagro. Fue una de las piezas fundamentales para la consecución del ascenso de Preferente a Tercera División del conjunto rojillo pero una lesión de rodilla a principio de la pasada temporada le impidió disfrutar de la categoría. No pudo ver cómo su equipo jugó en el alambre todo el año para acabar salvándose ni tampoco el histórico subcampeonato que ha conseguido este curso que le lleva a jugar un playoff, hecho inédito que hasta la fecha no se había dado.

Mario, aún con el corazón partido, hubiera querido jugar esta eliminatoria que arranca el domingo 22 de mayo en El Cerro del Espino y se dilucida siete días después en el Manuel Trujillo. El Atlético de Madrid era el equipo del que era reconocido seguidor y era con la elástica del Almagro Club de Fútbol con la que mataba ese gusanillo de dar patadas a una pelota.

Mario no podrá ayudar a su equipo a competir el año que viene en una categoría que nunca ha probado ni podrá desear suerte a los más jóvenes colchoneros si resulta perdedor en la primera eliminatoria. A pesar de ello será, por descontado, uno de los centros de atención del duelo. Lo fue en verano, cuando el Almagro contactó con el Atlético de Madrid para desplazarse en agosto hasta la localidad manchega para disputar un amistoso que rindiera tributo a la memoria del joven centrocampista. El conjunto madrileño mandó a su filial así como a José Luis Pérez Caminero y a Carlos Aguilera, que presenciaron el partido homenaje desde el palco del Manuel Trujillo.

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El resultado, una victoria por 0-2 del filial madrileño cuando el Almagro aún apenas tenía rodaje, es lo de menos. Las gradas del estadio se llenaron para romper en aplausos hacia los familiares de Mario, que recogieron regalos, camisetas firmadas, fotos, abrazos, besos, y un cariñoso saque de honor con el pequeño Mario, sobrino del homenajeado, en brazos de su abuelo.

Fotos: Almagro CF.

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