Donde acuden a millares

Estadio Vicente Calderón. Fotografía de Tania Delgado para Esto es Atleti.

OPINIÓN. Por ley de vida llega un momento en que te vas de este mundo, por ley de vida tienes que elegir para todo, blanco o negro, carne o pescado, coche o moto, playa o montaña, del Atleti o no… Yo no sé cuándo elegí, porque siempre he tenido los mismos colores y digo elegir porque yo no mamé las rayas canallas desde que nací, a mí no me llevaron a ver al Atleti con mi equipación de niña mientras era feliz con el chupete, mi padre era el enemigo y yo le salí rana, una rana que arrastró a su hermano y a mi madre al sentir rojiblanco. Yo, tuve que elegir, a mí no me guiaron, ya lo hice yo solita y es la mejor decisión que he tomado en mis 35 años de vida.

Por ley de vida mi yayo ya no está, pero antes de irse fue él el que aquel 29 de octubre de 1995, la misma temporada en que el Atleti se proclamaría campeón de Liga, nos llevara por primera vez al Vicente Calderón. El “mameti”, como decía mi hermano de pequeño, jugaba contra el Mérida y el segundo anfiteatro del fondo sur fue el protagonista de cómo me quedé con la boca abierta cuando salí por el vomitorio a la grada. Se empató a uno, por cierto, pero para mí es lo de menos. Ese día supe ya a ciencia cierta que elegí bien. Ese estadio me dio la razón en todo.

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vicente calderon_escudoPor ley de vida vas creciendo y sigues eligiendo, estudios, carrera, pareja, cerveza o copa (o ambas, qué más da)… pero en 2012 tras el verano y recién llegada de California Esto es Atleti me propuso ser su fotógrafa. Ahí no tuve que elegir, no había nada qué pensar, la respuesta era clara, aunque tiene sus cosas malas, sí, ¿qué os pensáis?… esos nervios, esa sensación, ese chute de adrenalina, eso que te da el Atleti te lo tienes que comer estando abajo cubriendo un partido… he tenido que agacharme detrás de las vallas de publicidad porque no podía ver una tanda de penalti, he mordido el brazo de algún compañero fotógrafo porque esos nervios no los puedes expulsar como estando en la grada, he llorado de emoción mientras editaba fotos mientras otros fotógrafos me miraban pensando que estaba loca, como en Stamford Bridge… ¿y cuándo se logra un gol? Ayyyyy cuando se logra un gol. Imaginaros ese momento en el Camp Nou cuando Godín cabecea a la red y ves que viene a celebrarlo frente a tu cámara, en serio, imaginároslo. Hay que tener mucha sangre fría para no saltar con ellos. ¿Y ese último penalti que marca Juanfran ante el PSV? O el gol de Carrasco del otro día contra el Bayern… Ese instante en el que la vida tiene sentido tú solo puedes sonreír y dar al botón de la cámara para captar ese momento inolvidable, y si encima tienes a la grada de tu estadio rugiendo encima el Nirvana se consigue sin problemas.

Por ley de vida las cosas cambian, los entrenadores, los jugadores, los estadios ven pasar partidos y partidos, momentos históricos, llenarse de familias, de amigos, de parejas, de emociones, de sentimientos, mojarse con la lluvia, broncearse con el sol, ver lloros, sonrisas, ¿cuántos bocadillos habrá visto comerse? ¿Cuántos cigarrillos habrá visto consumirse? ¿Cuántos besos o abrazos se habrán dado en sus gradas tras un gol? Cuántas cosas… todas bellas, con sus virtudes y sus defectos, como cuando te enamoras de alguien y estás deseando verle. Cincuenta años, ni más ni menos, ha estado el Calderón albergando todo eso y más, porque ese más sólo lo entendemos nosotros. Medio siglo siendo nuestra casa, mi casa.

Los años pasan, empiezan unas cosas, se terminan otras… como el Vicente Calderón, que me lo quitan y eso, eso no es ley de vida.

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Fotografía: Tania Delgado / Esto Es Atleti

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