Faltó pasión

Encuentro disputado en el Vicente Calderón correspondiente a la J12 de la Liga Santander 16/17. Fotografías realizadas para Esto es Atleti por Tania Delgado.

CONTRACRÓNICA. Era el último derbi en el Calderón. Era el día para cerrar una historia, la de los derbis en la ribera del Manzanares, y se hizo el ridículo. Sí, así, sin paños calientes ni medias tintas. El Atleti hoy no fue el Atleti del Cholo. Faltó pasión, fe, confianza. Y sin eso no hay plan que valga.

Se esperaba un equipo fuerte, serio, vertical, duro, con las ideas claras, pero compareció un equipo con dudas, gris, blando, sin ideas y sobre todo, sin alma. El Atleti arrancó eléctrico, pero pronto cortocircuiteó. A los veinte minutos ya se sabía a remolque del rival. Poco después ya iba a por detrás en el marcador. Faltaban voluntad e ideas. Ni la Cholina al descanso cambió el panorama. Es cierto que en la segunda mitad el equipo colchonero salió con otra cara, pero no era el día. Menos aún con los cambios, que partieron al equipo y lo dejaron falto de eso que el Atleti hasta ahora siempre lucía: un par de genes competitivos.

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El plan falló. El Atleti del Cholo ha llegado hasta aquí a base de carácter, solidez defensiva y pólvora ofensiva. Y donde no llegaba el genio en ataque aparecía la estrategia. Se ganaba en binario, 1-0 en casa y 0-1 fuera, a veces se goleaba, siempre se sufría, pero al final la hinchada sonreía. Porque jugar bien, golear y atacar es bonito, pero más lo es no perder. Y no hablemos de ganar. Eso es gasolina para el alma. El plan ofensivo del Atleti es maravilloso, pero no siempre es ejecutable. Hay días que aun queriendo ir a la playa hay que quedarse en casa porque llueve. En el Calderón anoche hubo una tormenta blanca.

El Madrid no se complicó, hizo lo que sabe y lo hizo bien. Aguantó el arreón inicial, se desperezó a la contra y siempre supo incomodar al rival con y sin balón. Para más gloria de los blancos, su santo y seña, el espejo del nuevo madridismo, Cristiano, marcó tres. Entonces el madridismo despertó del letargo en el que parecen sumidos en la previa de los grandes partidos. El calor de la victoria es a los merengues como la primavera para los osos.

Con un resultado tan adverso el Atleti intentó maquillar el marcador, pero no pudo. Faltaba pasión. La misma que a parte de la grada, acomodada en la victoria. Otra parte, mayoritaria, animó hasta el final. Porque la pasión y la fe no se pueden perder. Simeone tiene trabajo.

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Fotografía: Esto es Atleti/Tania Delgado

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