Quince minutos para olvidar

CONTRACRÓNICA. El Atlético de Madrid está en cuartos de Copa del Rey por quinto año consecutivo. Un titular rotundo, contundente y que refleja muy bien de los méritos de Simeone en el banquillo del equipo rojiblanco en lo que a torneos a muerte súbita se refiere. Sin embargo, lo que es una muestra de trabajo bien hecho, ayer quedó deslucida con quince minutos para olvidar. Un susto que estuvo lejos de ser drama, pero que refleja a la perfección que la relajación no es buen compañero de viaje.

Y es que la eliminatoria del Atleti hasta los quince minutos fatídicos fue casi para enmarcar. En plena crisis -o algo similar- se plantó en Canarias y cuajó uno de los mejores partidos de la temporada. El equipo rojiblanco cerró un gran 0-2 en la ida sustentado en la solidez defensiva, en un enorme trabajo de presión en campo rival y en dos zarpazos en forma de goles de Koke y Griezmann. El equipo llegaba en franquicia al Calderón con un resultado que jamás le habían remontado en Copa.

- Publicidad -

A pesar de ello, Simeone no quiso sorpresas y alineó un once muy competitivo. Tras un primer acto en el que las claves fueron similares al partido de ida, una jugada perfecta entre Vrsaljko, Gaitán -por fin al nivel que se le espera- y Griezmann supuso el 1-0, gol que unido al tanto que se fabricó Correa dejaba la eliminatoria sentenciada a pesar del gol que Livaja había convertido instantes antes. Un pequeño accidente que en teoría no tenía gran repercusión y que incluso invitó a Simeone a dar la alternativa a Keidi.

Las dos mejores noticias fueron el nivel de Gaitán y el debut de Keidi, en una noche que terminó con regusto agridulce.

Sin embargo, el Atleti llegó al minuto 75 y sufrió una incomprensible desconexión. La espalda de Juanfran en el lateral diestro, toda vez que Vrsaljko tuvo que jugar a banda cambiada por la lesión de Lucas, se convirtió en algo así como en una cuarta dimensión espacio-tiempo. Una llanura solitaria que aprovechó Livaja para marcar solo a pase desde esa banda y Mateo para firmar con una bonita volea el 2-3 definitivo. No había tiempo para el drama, pero sí para volver a casa con un sabor agridulce.

No obstante y a costa de parecer muy exigente, la eliminatoria había llegado a un punto que era el escenario propicio para apagar el runrún que se ha generado en las últimas semanas con los distintos tropiezos acumulados en el mes de diciembre. Sin embargo, la derrota por 2-3, más allá de la clasificación, sirve para alimentar las dudas. Bien es cierto que el Atléti sigue su camino en Copa del Rey, pero este tipo de despistes no se pueden tener ante casi ningún equipo.

- Publicidad -

Con todo, tampoco hay que darle más vueltas. Es turno de focalizarse en Liga y pensar en el partido del fin de semana ante el Betis, uno de esos rivales que pueden hacer más daño del que en teoría reflejan los 21 puntos que tiene en la clasificación. Para entonces el despiste en Copa del Rey será cosa del pasado y lo importante es que no se repitan esos quince minutos para olvidar, porque entonces las consecuencias serán mucho más negativas.

Fotografía: Álvaro Moreno / Esto Es Atleti

COMENTARIOS