El valor de las pequeñas (enormes) decisiones

OPINIÓN. El Atleti Femenino estaba acostumbrado a la buena vida. A resolver los partidos por la vía rápida o sin sufrir en exceso. De hecho, es el equipo que llega al descanso por delante en más partidos y en la mayoría de las ocasiones con ventaja de más de un gol. Sin embargo, ante el Fundación Albacete este guión tantas veces repetido durante esta Liga Iberdrola no se dio y el conjunto dirigido por Ángel Villacampa tuvo que tirar de épica para sumar los tres puntos.

A pesar de los tres empates que ha cosechado el Atleti Femenino a lo largo de la temporada, la sensación es que el partido ante el Fundación Albacete fue el primer encuentro que de verdad se le atascó al equipo colchonero. La ausencia de Priscila por lesión llevó a Ángel Villacampa a adelantar unos cuantos metros a Amanda Sampedro, que ejerció de enganche con Esther. Un movimiento lógico y que sin embargo rompió uno de los pilares de este equipo, el doble pivote formada por la capitana y Meseguer.

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Tanto Meseguer como Ángela Sosa no encontraron el camino para conectar con Esther, lo que cerró una vía de ataque. Tampoco funcionó en primer término la apuesta de jugar con Sonia y Corredera por banda, a pesar de las permutas de ambas. Corredera no ofreció la profundidad que cabía esperar y Sonia tras fallar un mano a mano se perdió en batallas estériles. Sea como fuere, la realidad es que el equipo llegó al minuto 60 con más ocasiones que fútbol y con la sensación de estar fallando en algo.

Laura Fernández juega poco, es una realidad, pero cada vez que sale al campo deja detalles. Parece tocada por una varita

Fue entonces el turno de las actrices secundarias, en el mejor sentido del término. Ejerciendo el mejor papel protagonista, Kenti y Menayo se echaron el equipo a sus espaldas y desde la posición de lateral consiguieron encontrar el punto débil del Fundación Albacete, las bandas. Donde reinaba la falta de profundidad, la mexicana y la extremeña encontraron el camino para herir al rival y Ángel Villacampa, acertado en sus decisiones en momentos clave, puso todas las fichas que le quedaban a la misma apuesta, rojo y par.

El técnico rojiblanco, sabedor que la Liga se gana por pequeñas (enormes) decisiones, apostó por la electricidad de Andrea Falcón y por Laura Fernández, una bendición de jugadora para el el Atleti Femenino. La delantera juega poco, es una realidad, pero cada vez que sale al campo deja detalles. Sus cualidades físicas convierten a la vallisoletana en una delantera única en relación a la nómina de atacantes que tiene el conjunto colchonero. Y al final, el fútbol dio la razón a Ángel Villacampa.

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Con Kenti y Andrea Falcón percutiendo por banda, sólo era cuestión de tiempo que un centro encontrase a Laura Fernández. Tocada por una varita y repleta de confianza, se deshizo con un leve forcejeo de la defensa del Fundación Albacete y fusiló a la portera Elena de Toro. Al final, el guión más sencillo fue el más efectivo y con dos jugadoras con velocidad por banda y una delantera espigada, el Atleti Femenino encontró el gol, eso sí, en el minuto 92. Con todo, esta decisión vale dejar al Barça a cuatro puntos una semana más.

Fotografía: Atlético de Madrid Femenino

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