Simeone insiste con Carrasco

EL ONCE. El Atlético necesita reaccionar y volver a encontrarse. Le llega uno de los grandes partidos del año en el peor momento, o en el mejor, eso nunca se sabe con los casos extremos. Como un púgil que aspira al título, ha seguido encajando golpes y hay quien duda abiertamente de él. Sin embargo se quiere aferrar a su espíritu campeón, a su hambre de volver a levantar los brazos, a su caracter de antaño. Para eso no valdrá que haya ni una duda en vaciarse para llegar a cada balón y pelearlo como la grada le recuerda en forma de ‘run-run’. Los jugadores deben volver a sentirse guerreros al servicio del grupo. Son el primer y segundo mandamiento del Cholismo.

Con varias ausencias obligadas (cuatro por lesión y Thomas aún en la Copa África) no hay lugar ni para los descartes. Keidi ha tenido que completar una convocatoria diezmada. Con los disponibles, el plan A parece ser mucho trabajo atrás y mucho talento adelante. Savic y Godín junto a Vrsaljko y Filipe Luis por banda protegerán a un Moyà que resultó salvador en Vitoria.

En el centro del campo el gran ausente invisible de Vitoria, Gabi debe unirse a Saúl y Koke en recorrer kilómetros para acortar las largas posesiones azulgranas. Juanfran intentará acelerar la banda derecha y hacerla profunda y con mordiente. Un centro del campo ‘currante’ que provea de balones a los artistas: Griezmann y Carrasco para desnivelar la balanza a favor del Atleti. El belga, sorprendentemente elegido por el míster rojiblanco, debe responder a la confianza con resultados y trabajo duro, muy lejos de lo que se le vio ante el Alavés.

Enfrente el Barcelona jugará con el portero de la Copa, Cilissen y con la defensa de cuatro con Umtiti, Piqué, Sergi Roberto y Jordi Alba. La baja de Busquets abre la puerta a Rakitic en el once que tendrá detrás a Mascherano y a su lado a un Denis Suárez en crecimiento. El tridente del Barcelona es el más reputado y temido del planeta con Neymar, Suárez y Messi buscando reeditar tardes dolorosas de recordar ante los rojiblancos. Este duelo, reeditado con muchísima frecuencia en años reciente por la irrupción del Atlético en la élite europea y la disputa de una Supercopa de España entre ambos bandos tiene favoritos alternos según el año pero nunca carece de atractivo ni del olor a gran noche de fútbol.

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