Las cosas que importan

CONTRACRÓNICA. No voy a escribir ni una palabra sobre el partido. Quedan advertidos. A estas horas de la madrugada en las que escribimos estas líneas, aún cuesta mantener la tranquilidad. Aún tiemblan las manos con las que unas horas atrás, en pleno directo, escribíamos como buenamente podíamos, desde la incertidumbre inicial y (durante muchos minutos) desde el pesimismo. Mientras te intentabas calmar, los amigos te preguntaban por novedades confesando que han estado llorando con la televisión encendida durante cinco eternos minutos. Hay veces en las que te das cuenta de que en la vida nos preocupamos de todo salvo de lo que más importa.

De vez en cuando la vida te da una sacudida fuerte. Te pega un bofetón del pudo-haber-sido en plena cara y te obliga a volver a mirarla con perspectiva. Fernando está bien. Eso es lo que importa. Poco importa el resto; el encuentro, las sensaciones, las dos docenas de ideas que pretendía plasmar sobre el Atlético de Madrid en su partido en Riazor. Poco o nada importan esos cinco o seis párrafos que jamás escribiré. Poco importa la maldita tabla de clasificación, el calendario, los aciertos, los fallos o las consecuencias. Hoy Torres estará pensando que, tras pasar la noche en el hospital, viajará a casa, verá a sus niños y a su familia. Por la maravillosa capacidad de las personas de superar la adversidad pronto esto parecerá un mal sueño y eso sí importa.

- Publicidad -

Somos tan fuertes como el eslabón más débil. ¿No debería fortalecernos una noche tan impactante como esta y unirnos más que nunca para entender que el Atleti es más que una victoria, un empate o una derrota; más importante que una temporada mala? Que la fortaleza que saquemos de esta noche, sea la unión de lo que hemos pasado juntos y lo que soñamos poder vivir. Se me ocurre pensar que si alguna vez caigo fulminado de golpe quiero tener al lado héroes como Gabi y Vrsaljko que acudan corriendo con sangre fría a ayudar a salvarme la vida. ¡A salvarme la vida! Esos siempre en mi equipo. Gente así siempre a mi lado en la vida.

La cotidianidad tiene una extraña manera de atormentarnos con minúsculos problemas que percibimos como grandes y que sólo encogen a su tamaño real cuando un problema serio nos entierra en preocupaciones reales y temor por todo. En ese momento, gira la cabeza y busca alrededor de ti, tus gabis y vrsaljkos en los que confiar tu vida.

El domingo cuando vayas al Vicente Calderón o enciendas la tele, recuerda que vas a disfrutar del primer amor de tu vida que siempre ha vestido de rojiblanco y al que amarás incondicionalmente siempre. Piensa en las cosas que te hacen feliz viendo a tu equipo. Piensa en los ratos buenos vividos en ese campo al que pronto no volverás. Piensa en la gente con la que disfrutas de los momentos antes de cada partido, esos pequeños placeres invisibles que tanto cuesta reconocer como los momentos mágicos que le arrancamos a la vida. Piensa en que nunca es un mal día para sentirse orgulloso de ser del Atleti y en simplemente intentar ser feliz. Esas (y no otras) son las cosas que importan en la vida.

- Publicidad -

COMENTARIOS