Una tarde de Atleti

OPINIÓN. Ayer por la mañana me llamó un amigo para proponerme un plan vespertino y le dije que no podía, voy a ver jugar al Atleti. Quien me conoce sabe que no es una excusa y que pospongo cualquier plan por ver a los rojiblancos pero esta vez confieso que dicho así sonaba a excusa. “¡Que dices! Si el Atleti jugó ayer, acabo de leer tu contracrónica del partido. No seas mentiroso”. Admito que sin más aclaraciones, sí sonaba a excusa. Pero he de decirles que no sólo es verdad, sino que pasé una grandísima tarde de fútbol en rojiblanco.

Ayer jugaban por azares del calendario (y en sesión doble) el filial rojiblanco y el equipo femenino del Atlético de Madrid uno detrás del otro. Los chicos de Óscar Fernández al mediodía. Las guerreras de Ángel Villacampa a continuación. Aproveché para vivir de cerca ambos partidos, tampoco es que sea muy difícil en graderíos de doce filas. Me refiero más bien al ambiente previo y posterior, a que pude charlar con jugadores y jugadoras, con un miembro del cuerpo técnico y llevarme una sensación de cómo se vive de cerca estos partidos. A priori, ambos conjuntos arrastran en un día normal los mismos números: demasiados pocos.

Tener un filial en Segunda División o como mínimo en Segunda División B es un deber que debería ser prioridad para el Atlético de Madrid. No parece ser el caso. No es de extrañar viendo su penoso rendimiento hace dos temporadas cuando descendieron. Cayeron con estrépito y tras coquetear varios años con la debacle. ¿Culpables? Muchos. ¿Alguien dio la cara o alguna explicación? Ninguna. Aún esperamos una rueda de prensa o una entrevista que explique qué pasó en ese año de estrellitas estrelladas. También quedó sin explicación por qué mandaban más los agentes que los técnicos durante demasiados años en el Cerro del Espino.

Se hizo limpia profunda en el vestuario, se disolvió el Atleti C y se tiró hacia adelante sin plan y sin éxito. En el año dos en Tercera, tras fracasar con estrépito el año pasado, le toca a los juveniles campeones arreglar el desaguisado. El equipo ha caído a los infiernos y juega en la muy pareja Tercera División madrileña sin apenas ningún apoyo de esa afición que presume de ser de las mejores del mundo. “Ningún equipo es regular”, confiesa Zaka, el delantero pichichi de los rojiblancos.

Aguilera, máximo responsable deportivo de la Academia, no falla un domingo viendo a los chavales, ahora un equipo renovado recién graduado con honores del equipo juvenil. El entrenador también ha promocionado con el equipo. Los de Óscar Fernández, como el resto de equipos de la división, todo sea dicho, alternan buenos partidos con algunos realmente malos. Han llegado a liderar la división; tras un bajón se han recuperado y ahora marchan cuartos en posición de playoff con una dinámica de nuevo positiva. Son un equipo vistoso, al menos hasta que les entran las dudas. A algunos jugadores como Zaka, Juan Moreno, Schiappacasse y Caio Henrique les queda pequeña o pequeñísima (según el caso) este microcosmos que es la Tercera madrileña. ¿Es normal que haya más seguidores del Adarve, del Alcobendas o del Móstoles en sus partidos como local que de un club centenario como el Atlético de Madrid cuando juegan los suyos en Majadahonda? Puede y debe hacer más el club por que sus aficionados se involucren en animar. Puede y debe hacer más el aficionado que presume de serlo por animar en las duras y en las maduras a su equipo. Vayan a ver a estos chavales que el domingo hicieron una primera media hora de juego realmente brillante. Con el apoyo de una grada entregada pueden hacer grandes cosas. Les falta fe; fútbol por suerte ya tienen. No es raro encontrarse con ilustres veteranos o jugadores del primer equipo ahí, un aliciente añadido.

Debo confesarles que tengo debilidad por el Atlético de Madrid Femenino. En Esto es Atleti todos la  tenemos. Es como esa hermanita pequeña a la que hacías carantoñas y que ha crecido hasta ser una mujer independiente y que te enorgullece a cada paso que da. Nada le viene grande, se quiere comer el mundo. Llevo viendo a este grupo jugar desde hace 4 temporadas con cierta asiduidad. Es un equipo que ha crecido exponencialmente en los últimos años. Sigue sorprendiendo con su capacidad de hacer buen fútbol y conseguir resultados. Inicio su catarsis hacia la élite con Sopuerta pero es Villacampa quien lo ha hecho volar para convertirlo en superequipo de España. Sí el primer equipo es alternativa y grande de Europa, el Femenino no le va a la zaga y es un grande de la Liga; un equipo que cabalga escopetado a disputar el título de Liga, algo imposible de imaginar hace pocos años. Su combinación de hambre, experiencia, juventud irreverente y una firme dirección en lo deportivo y en los despachos ha hecho del equipo femenino motivo de orgullo y ejemplo a seguir. Además por si fuera poco aliciente verlas, el Atleti este domingo pasó por encima de su rival como un rodillo en un partido para la historia.

¿Falla algo en la ecuación? Sin duda. Las gradas son una pena. Al margen del dulce de verlas en el Calderón de nuevo, se debería empezar por abarrotar Majadahonda hasta que no quede más remedio que no puedan jugar ahí porque se les quede pequeño. Actualmente las chicas juegan en petit comité, para pocos más que sus familiares y un pequeño pero lealísimo grupo irredento de seguidores del fútbol femenino, futfem para los amigos. ¿Quieren ustedes un Atleti grande? ¿Lo quieren en serio? Demuéstrenlo. Vayan a verlas, abarroten Majadahonda, hagan tifos, generen ambiente, incendien con cánticos la grada. Estas chicas lo merecen, el fútbol lo merece, el escudo que defienden con tanta honradez y buen fútbol lo merece. Háganlo.

Animo sin duda al club a promover y dar a conocer jornadas como la vivida. Es una lástima que un club con tanto empuje social no piense para nada en su cantera y piense poco en su sección femenina. Debería ser prioridad atraer a sus socios a días así, donde dar a conocer los posibles talentos del futuro. Debería ser motivo de orgullo infinito y estandarte del club contar con esa sección femenina, líder, que cuenta con la pichichi del campeonato, la capitana que aún siendo una chavala es la más longeva de la categoría, un ejercito de internacionales con la selección, que además son campeonas de la Copa de la Reina aunque ni llegaron a lucir su trofeo como dios manda ante su afición en su estadio.

También animo por último (de manera algo egoísta) a que el club proteja más a los medios que damos cobertura a estas secciones. No sólo no somos visto como socios útiles para hablar de las secciones y los jugadores y las jugadoras menos conocidos para el atlético, sino que estamos a la cola de peticiones de entrevista y posibilidades de trabajar con facilidades informando sobre el Atleti. Somos pocos medios los que damos una cobertura plena y exclusiva del club, el apoyo del club es muy mejorable y no tenemos los enormes presupuestos para dilapidar nuestras páginas, portadas, minutos de radio o televisión en remontadas con polémica en la Ciudad Condal, en expulsiones cantadas que ocurren Castellana arriba o similares. Debe ser eso. Pero quédense con lo importante; hay un filial que les necesita y un equipo femenino que les enorgullecerá. No me crean, acérquense y compruébenlo.

Fotografía: Esto es Atleti / Álvaro Moreno

 

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