Yo no quería al Leicester

ADRIAN DENNIS/AFP/Getty Images
ADRIAN DENNIS/AFP/Getty Images

OPINIÓN: El Leicester City visita el Calderón en un mal año. Ahora, sin Ranieri, ha recuperado las sensaciones del equipo que fue campeón y no va a ser nada fácil la eliminatoria. Un equipo sin miedo a nada, con poco que perder y mucho que ganar.

Todo eran risas y bromas horas antes del sorteo. La suerte del Real Madrid en los últimos sorteos, gran número de veces emparejado con el equipo de peor coeficiente, era fruto de memes en la red que le relacionaban con el Leicester City. Ni lo entendía, ni quería entenderlo, porque de todos los equipos que había, los ingleses eran para mí los más temidos.

Puede que por nombre los foxes sean la perita en dulce de los cruces, pero yo no me quería jugar las habichuelas con el Vardy City ni en pintura. Hablamos del equipo milagro, ese que hace apenas dos años luchaba en Segunda División y hoy luce con orgullo el título de campeón de la Premier League. Vale que el momento que atraviesan los británicos no es el mejor, hundidos ahora en el fondo de la tabla porque lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Pero no es menos cierto que desde que Ranieri se ha ido, los foxes cuentan sus partidos por victorias y que la plantilla, salvo la marcha de Kanté, es la misma que conquistó el campeonato inglés hace apenas siete meses. Y poco a poco van recordando a lo que fueron el curso pasado.

Como bien dice Buffon, que de esto sabe algo, “El Leicester es el equipo que no tiene nada que perder”. ¿Alguien ha visto cómo presionan estos tipos? ¿Como corren? Jamás he visto un equipo con tanta hambre. Puede que hombre por hombre sean el conjunto más débil, pero ese ímpetu que presentan se antepone a cualquier DNI. El Leicester vive un sueño. Es posible que nunca más vuelva a estar en la situación en la que está y sus jugadores van a dar el máximo (siempre un poco más que el rival) por pasar de ronda. Luego estará en ver si el 120% del equipo inglés supera al 110% del Atleti.

El Leicester City es el equipo que el año pasado se coronó campeón de la Premier League, venciendo a Chelsea, Liverpool, Manchester City y Tottenham. Solo el Arsenal se impuso a los de Ranieri en los dos encuentros y el Manchester United apenas sacó dos empates. Es el equipo que se ha cargado al Sevilla (verdugo este año de Real Madrid y Atleti en el único partido liguero jugado). Es un equipo compuesto por 11 jugadores a los que dijeron que no, echados de sus anteriores equipos por no ser válidos, y que juntos han demostrado que sí.

En los últimos años, el Atlético se ha medido y eliminado en los cruces de Champions League a Barcelona (dos veces), Bayern de Múnich, Chelsea y Milan. Equipos grandes, de tronío. En cambio, ha sufrido más cuando ha ido de favorito y ha tenido que llevar la iniciativa, como contra el Bayer Leverkusen hace dos años y contra el PSV el pasado, pasando en ambos por penaltis. Los rojiblancos se encuentran más cómodos con equipos de mejor nivel, que llevan al máximo su exigencia y les hacen competir casi por encima de sus posibilidades. Peor ha ido cuando llevaban un claro favoritismo. Por eso, solo por el hecho de que no eliminar al Leicester sería un fracaso, los ingleses ya tienen una buena baza.

Uno sabe lo que se va a encontrar cuando juega contra esos titanes. Del Leicester, en cambio, son todo incógnitas. El Leicester es esa chica sin fama de instituto que ha sido invitada al baile y sueña con ser la reina. Es esa calabaza convertida por una noche, una larga noche, en princesa. Es ese equipo al que los intentos se le cuentan por escasas balas. Es ese equipo que hizo posible lo imposible, que logró la mayor gesta de la historia del fútbol contemporáneo. Es ese Atleti de 2014 vestido de azul, con Drinkwater jugando de Gabi y Jamie Vardy naciendo en Lagarto. El equipo que no admite estereotipos. Y claro que el Atlético es favorito. Su historia reciente así lo corrobora. Y claro que creo que tiene todo para pasar. Pero el Leicester no va a ser el Guijuelo, como parece tras los vítores del sorteo. “Tienen todo para ganar a cualquiera. Tienen entusiasmo, saben cómo hacer daño a equipos fuertes”. En serio, a mí no me escuchen si no quieren, pero hagan caso a Buffon.

FotografíaADRIAN DENNIS/AFP/Getty Images

COMENTARIOS