La importancia de la afición en el estado de ánimo de los futbolistas

PIERRE-PHILIPPE MARCOU/AFP/Getty Images

CONTRACRÓNICA. De todas las variables que se manejan en un partido: el balón, los jugadores, los entrenadores, los homólogos rivales, los árbitros, el estado del terreno de juego… De todas ellas una muy importante es la afición. Y es que no siempre el aficionado es consciente de la influencia que tiene en el desarrollo de un partido de fútbol.

Dice Jorge Valdano que «el fútbol es un estado de ánimo». Nada más lejos de la realidad. Más allá de la preparación de los futbolistas, de su talento, del trabajo diario, la parte psicológica es quizás la más importante de ese poker que engloba la preparación física, la técnica y la táctica en un equipo de fútbol. Sencillamente porque sin esa parte crucial las otras tres no funcionan. El estado de ánimo influye en nuestro comportamiento, que a su vez está ligado a las emociones y de ello dependen nuestras decisiones. Al igual que en el día a día de cada individuo, el estado de ánimo afecta a nuestra conducta y los futbolistas, como personas que son, lógicamente no son insensibles a ello. A veces no nos paramos a pensar que no son máquinas, y que su rendimiento se ve afectado en menor o mayor medida por las sensaciones que les transmiten el ambiente y el entorno. Y ahí es donde entra la parte importante del aficionado que presencia un partido en directo en el campo de fútbol.

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Decía Simeone tras el encuentro contra la Real Sociedad en rueda de prensa, que «veía que necesitábamos a la gente. No saben lo importante que son. Fíjate que los últimos minutos el partido se controló de otra manera cuando el ambiente el estadio empezó a estar con el equipo». Tras el gol de Filipe Luis -que se encuentra en un estado de forma espectacular-, el Atleti pudo ampliar la ventaja e irse con el partido casi resuelto al descanso, pero no fue así, y en el segundo tiempo, si bien la Real no inquietaba la portería rojiblanca, el Atleti tampoco lograba cerrar el partido, apareciendo entonces el temor a que algún error pudiera dar al traste con un resultado tan justo como el 1-0.

Simeone dirige al equipo durante el partido del Atlético de Madrid contra la Real Sociedad (Jornada 30 Liga Santander - Estadio Vicente Calderón, 04/04/2017)
Simeone hace indicaciones al equipo durante el partido del Atlético de Madrid contra la Real Sociedad (Jornada 30 Liga Santander – Estadio Vicente Calderón, 04/04/2017)

Volviendo a la rueda de prensa, el Cholo reconocía que «hubo un momento donde el equipo estaba cansado, debido a que viene de jugar el sábado. Hay que ganar siempre. Y no es fácil». Simeone, motivador como pocos, lo que que le hace ser capaz de liderar equipos con maestría, tiene una sensibilidad especial que le permite conectar y empatizar rápidamente con el entorno. El argentino sintió en ese momento que debía ser «un hincha más», sintió que «quería estar fuera para gritar porque veía que el equipo necesitaba eso». El equipo estaba dando un paso atrás, y el ambiente en las gradas estaba frío. Ante la inacción de la afición en ese momento, en el que el equipo estaba dando un paso atrás, Simeone agitó los brazos mirando a las gradas pidiendo ese aliento que hiciera cambiar el estado de ánimo de los futbolistas, y vaya sí lo consiguió. Las gradas del Calderón comenzaron a rugir y automáticamente el Atleti optimizó su estado de ánimo, se olvidó de los kilómetros que llevan en sus piernas en los últimos días, de las importantes ausencias de esta semana, del calendario y de temer por el corto resultado. Resumía el Cholo diciendo que «a partir del aliento de la gente no se que pasó que el equipo controló el final. Se sacaron tres saques de esquina, se tuvo alguna opción de gol….» Y es que «Cuando la gente está, el Calderón es maravilloso«.

Fotografía: PIERRE-PHILIPPE MARCOU/AFP/Getty Images / Álvaro Moreno / Esto Es Atleti

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