La soberbia, los tronos y los equipos pequeños

Encuentro disputado en el Estadio Santiago Bernabeu correspondiente a la Jornada 31 de la Primera Division Liga Santander Temporada 16/17. Fotografías realizadas para Esto es Atleti por Alvaro Moreno.

OPINIÓN. Ocurrió en los minutos finales (el madridista en general nunca ha sido de arriesgar demasiado), el Real Madrid goleaba a un Atlético de Madrid noqueado, hundido, con sólo nueve hombres sobre el campo (a los 20 minutos, con 0-1 en el marcador, hubo un “penalti y expulsión” de Courtois. Posteriormente vio la roja Godín)… y para remacharlo, Cristiano Ronaldo disfrutaba de un nuevo penalti para poner el 4-1 definitivo. Fue entonces cuando emergió una pancarta del Fondo Sur del Santiago Bernabéu, que todavía hoy pocos han olvidado: “Se busca rival digno para derbi decente. Razón aquí”.

Era un 26 de noviembre de 2011 y alguien del Atlético de Madrid debió llamar al Bernabéu y preguntar por la razón, probablemente el Cholo (que firmó como entrenador colchonero apenas un mes después), porque desde entonces el conjunto rojiblanco sólo ha perdido un derbi liguero en Chamartín (2-0 la temporada siguiente).

DESDE ESA PANCARTA, CUATRO VICTORIAS Y DOS EMPATES EN EL BERNABÉU

Desde esa pancarta, el Atlético de Madrid ha ganado una Copa del Rey en el Bernabéu (1-2, en 2013); ha vencido tres veces consecutivas en Liga en el estadio blanco (0-1, en 2014; 1-2 en 2015; y 0-1 en 2016. El único equipo en la historia de la Liga en lograrlo); ha eliminado a los blancos en otra eliminatoria de Copa del Rey (2-2 allí, tras 2-0 en la ida, en 2015); y este sábado logró un empate (1-1) a falta de cinco minutos, lo que prolonga la racha sin perder en el Bernabéu en Liga a cuatro temporadas (sólo el Barcelona de los años 70 estuvo más sin perder en la casa blanca (tres empates y dos victorias, de la 1969-70 a la 1973-74). Ni el Barça de Guardiola aguantó más que el Atleti del Cholo sin caer en Chamartín (cuatro temporadas, entre la 2008-09 y la 2011-12, con tres triunfos y un empate, entre medias).

LAS PANCARTAS YA SON OTRAS: “EL TRONO ES NUESTRO”

En 2017, las pancartas del Bernabéu ya tienen otro cariz. “El trono es nuestro”, rezaba la de este sábado. A cualquier aficionado madridista al que se le discuta la supremacía blanca te intentará callar la boca de inmediato con las dos Champions logradas ante el Atleti en los últimos tres años. Una, con gol de Ramos en el 93; la otra, tras otro empate (con gol de Ramos en fuera de juego) y con la superioridad incontestable que otorga ganar en los penaltis.

Lo importante es que ellos lo tienen claro. En la previa, escuchaba a oyentes madridistas repetir resultados como el 3-0 en porras en la radio; o un amigo me aventuró ese mismo marcador “como en la ida” al asegurar que ahora tenían “tres partidos en Madrid ante tres equipos similares que se encierran atrás”. “Tres al Alavés, cuatro al Leganés, y otros tres al Atleti”, vaticinaba.

PERO NO NOS METIERON TRES…

Sin embargo, no nos metieron tres… ni dos… Ni siquiera ganó el Madrid. Oblak se hizo enorme en un remate a bocajarro de Benzema al inicio de la segunda parte (único momento del partido en el que el Real Madrid fue realmente superior); Savic salvó en la línea una gran oportunidad de Cristiano; y el siempre extraordinario rigor defensivo de los rojiblancos evitó que los madridistas tuvieran llegadas claras.

Sólo Pepe marcó (en una acción en la que desde el ángulo contrario parece estar en fuera de juego); y no pueden alegar que el Atleti no creara peligro. Porque, aunque en fuera de juego (al Atleti sí se los pitan), Griezmann lanzó un balón al poste y Keylor le sacó una espectacular chilena. Y en posición legal, el costarricense despejó en una buena estirada otro disparo lejano del francés; y salvó un mano a mano con Torres.

No se puede decir que los rojiblancos no buscaran el gol… Pero lo dicen.

EL EMPATE LES SUPO A CUERNO QUEMADO… Y HABLAN DE EQUIPO PEQUEÑO

El empate sentó mal en la casa blanca. Es normal. Cuando en el minuto 85, tras una buena triangulación, Correa se sacó un gran pase en profundidad, y Griezmann salvó la salida de Keylor mandándola a la red, a mucho madridista el asunto les supo a cuerno quemado…

Entonces, las redes sociales ardieron. “Hay que ver cómo ha celebrado el empate el Cholo”; “Qué contentos os ponéis por un empate”; “Equipo pequeño”; “Eternos segundones”; “Sólo vais a empatar”…

¿SE ACUERDAN DE AQUELLA FOTO EN EL VESTUARIO DEL CAMP NOU?

Es cierto que el bracear del Cholo con los puños cerrados camino a vestuarios fue efusivo. No más efusivo, eso sí, que la carrera de más de cien metros que se dio Keylor Navas cuatro meses antes para abrazar a sus compañeros en el córner cuando Sergio Ramos marcaba en el Camp Nou. Si la memoria no me falla, ha pasado mucho tiempo, el partido terminó 1-1. Un empate, creo.

Y cuando el Cholo llegó a vestuarios, lo que no se produjo allí fue una foto de todos los futbolistas con el puño cerrado, el pulgar extendido, o el índice y el corazón levantados en señal de victoria, como posó el vestuario madridista en el Camp Nou después de la victoria… el empate, perdón, a excepción hecha de Cristiano Ronaldo, cuya pose es difícil de catalogar… Así lo quiso compartir con todos públicamente su capitán, Sergio Ramos, en su cuenta de Twitter, obteniendo entonces más de 36.000 Me gusta.

LA FALTA DE MEMORIA NO ES EL PECADO DEL MADRID

¿Fueron ésas muestras de un equipo pequeño? No lo creo. Quiero pensar entonces que las reacciones del sábado fueron fruto de una enajenación transitoria y de una frágil memoria. No creo, en cualquier caso, que la falta de memoria sea un problema del aficionado medio del Real Madrid, que durante cuarenta años defendió como si fuera hoy las seis Copas de Europa ganadas en los años cincuenta. En el presente ya tienen otros cuarenta años para recordar el minuto 93.

No es, sin duda, la falta de memoria el pecado del Real Madrid. Quizá sí la soberbia, ése que catalogan como el padre de todos los pecados capitales.

Dice su definición que es el deseo o apetito desordenado de ser preferido a otros, de ser más importante o atractivo que los demás; o la satisfacción y el envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio a los demás… Quizá estas palabras sí puedan definir a algún madridista.

Sea como fuere, gracias por aquel anuncio de noviembre de 2011. El trono ahora no se anuncia en Segundamano. Parece estar un poquito más caro.

Fotografía: Álvaro Moreno / Esto Es Atleti

COMENTARIOS