Si toca la Juventus…

Matthias Hangst/Bongarts/Getty Images

POSIBLE RIVAL CHAMPIONS. La Juventus de Allegri es el equipo que menos concede atrás. En sus dos enfrentamientos, el Atlético ha cosechado una victoria y un empate ante los transalpinos (ambos en la 2014-2015) y tiene buenos recuerdos de sus duelos contra equipos italianos en las últimas campañas.

La Juventus es un Atleti con gol. Pintas las rayas rojas un poco más oscuras y al final te sale un clon del equipo de Simeone con el plus que te da el tener delanteros valorados en más de 50 millones. No hay más que ver que el equipo de Allegri pone en liza tres delanteros puros (Mandzukic, Higuaín y Dybala) junto a un extremo resultón (Cuadrado) y es el equipo menos goleado de la competición, con solo dos dianas encajadas.

Sabe Buffon, y sabe la Juve, que el Atlético, rocoso, es quizás el equipo que menos agrada para sus intereses. Por eso el capitán rechaza durante años en cada entrevista la preferencia de que su papelito se empareje con el del oso y el madroño. Por eso la afición, en foros y medios de renombre, sitúa al Atlético como la última de sus preferencias para un hipotético cruce.

El Atlético tiene en la época moderna un idilio con Italia cuando tiene entre ceja y ceja hacer cosas grandes. Por eso en la segunda Europa League, ni Udinese ni Lazio pudieron frenar la furia de los Falcao, Diego Ribas y compañía. Por eso tampoco estuvo acertado un Milan que fue una marioneta en manos del equipo que alcanzó la primera final de Champions en la época Simeone.

Y eso que el histórico de partidos entre rojiblancos y bianconeros se reduce a la 2014-2015, cuando en fase de grupos, el Atlético quedó por delante de una Vecchia Signora que a la postre fue subcampeona y de la que, más allá de su eterna defensa, no quedan ya más que restos. En solo dos años se ha sabido recuperar el equipo de Allegri de las pérdidas de jugadores capitales como Pogba, Vidal, Pirlo o Tévez, de la cada vez más usual baja por lesión de Marchisio.

Con Mandzukic como denominador común por su reciente pasado colchonero y con la vuelta de Tiago a una casa donde nunca le respetó una directiva que ya no está, un hipotético duelo entre Atleti y Juventus sería la máxima representación sobre el campo de una partida de ajedrez, con el terreno controlado al milímetro y en el que los errores penalizan el triple.

Fotografía: Matthias Hangst/Bongarts/Getty Images

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