«Decidme qué se siente»: todos contra unos pocos

Encuentro disputado en el Estadio Santiago Bernabeu correspondiente a las semifinales de la Uefa Champions League Temporada 16/17. Fotografías realizadas para Esto es Atleti por Alvaro Moreno y Gustavo Arroyo.

OPINIÓN. En el cole sólo éramos dos: César y yo. El resto eran Toño, Iván, Miguel, Carlos, Juan, Javi, Berti, Machuca, Rubén…
En el instituto sólo éramos dos: Raúl y yo. El resto eran Rocha, Sergio, David, Alfonso, Notario, Alberto, Pablo, Pedrín, Javier, Fernando…
En la universidad era yo solo. El resto eran Mario, Aitor, Josué, Rodolfo, Manu, Israel, Santi…
En mi antiguo equipo de fútbol once sólo éramos dos: Rober y yo. El resto eran Carlos, Raúl, Cheru, Dani, Cortés, Isaac, Yordi, Álex, Rafa…
En mi actual equipo de fútbol sala sólo somos dos: Jesús y yo. El resto son Dani, Jorge, Javi, Alberto, David, Alfredo, Vity, David, Capy…
En mi calle sólo estoy yo. El resto son Perico, José, Rafa, Iván, Martín, Faustino, Fernando…
En mi actual trabajo sólo somos dos: María Jesús y yo. El resto son José Manuel, Javier, Matías, Fernando, Maque, Luis, José Luis…
Yo, por si aún no saben por dónde van los tiros, soy del Atleti. Y César, y Raúl, y Rober, y Jesús, y María Jesús, y Luis, un hombre muy majo que curra en la fotocopiadora, pero que no lo he metido en la lista porque tampoco es que coincida mucho con él.
El resto, es decir, todos, son del Madrid. No les voy a volver a nombrar porque en un momento me ha salido un elenco de más de 60 personas…

UNO SE SIENTE ESPECIAL, DISTINTO, CON UNA IDENTIDAD

¿Les digo qué se siente? Pues de primeras, uno se siente diferente. Especial. Distinto. Quizá no mejor ni peor, pero con una identidad. Los del Atleti, cuando nos reconocemos por la calle por alguna seña que nos distinga, nos saludamos e incluso preguntamos por la familia. Los del Madrid no se saludan porque, de hacerlo, tendrían que andar saludando a todo el mundo. Uno del Madrid cuando conoce a otro y empieza a hablar de fútbol suele preguntar algo así como: Y tú… serás del Madrid, ¿no? Si la respuesta es negativa, la sorpresa y el estupor embarga su rostro. Porque los del Madrid suelen tener miedo al diferente. No en vano, la mayoría de ellos se hicieron del Madrid para eso: para no ser diferentes. Para ser multitud. Para estar arropados por el grupo.

- Publicidad -

ENTRE LOS DEL ATLETI SE PRODUCE «ESA EXTRAÑA CONEXIÓN»

Uno del Atleti jamás presupone que un desconocido vaya a ser del Atleti, porque eso sería lo excepcional. Por ello, cuando encuentra a uno de los suyos, la alegría es mayor, porque la empatía está justificada. El sentimiento de unión que se produce entre dos atléticos lo recoge muy bien el anuncio «Esa extraña conexión» que protagonizaban dos soldados de bandos contrarios en la Guerra Civil. «¡Vete!», termina diciéndole uno al que era su prisionero e iba a ejecutar. Si en la Guerra Civil por ser del Real Madrid no se hubieran matado entre ellos, no habría muerto nadie. Pero ellos no «sienten» así.

CUANDO GANA EL ATLETI, GANAMOS UNOS POCOS

Las victorias de mi Atleti son «mis» victorias. Cuando mi Atleti gana, gano yo y mi hermano y mi primo y los antes citados y unos pocos más.
Gana Santi, y Juanes, y Ron, y Peris, y Bernie, y Fernando, y Riki, y Borja… y otro montón de personas extraordinarias que he tenido la oportunidad de conocer precisamente por el Atleti.
Y podría llamarles a todos ellos cuando el Atleti consigue un logro importante porque les tengo a todos ellos en la cabeza. Porque es «nuestro» triunfo.

SER DEL ATLETI ES UN PRIVILEGIO, ALGO EXCLUSIVO, ESPECIAL…

Cuando el Atleti gana puedo pasearme orgulloso por la calle con mis colores porque somos sólo unos pocos los que vamos a tener ese «privilegio» (ventaja «exclusiva» o «especial» de la que goza alguien por determinada circunstancia «propia»). Y raro sería que me cruzase con alguno por la calle. Y si me cruzo, lo saludo. Cuando el Real Madrid gana un título, aquel que sale a la calle con la camiseta blanca es posible que se cruce con una decena de clones vestidos con la misma indumentaria. Y es posible que otra decena, o centena, le saluden con un «Hala Madrid» porque también forman parte del resto. Del resto de todos, vaya.

- Publicidad -

SER DEL ATLETI FORJA EL CARÁCTER, LA INTELIGENCIA, EL COMPAÑERISMO…

No sé si ser del Atleti, como dijo en su día Santi Denia, es ser buena persona. Pero sí sé que ser del Atleti forja el carácter, la inteligencia, el instinto de supervivencia, el compañerismo. Desde el colegio, uno tiene que aprender a sobrevivir a los ataques del resto, de todos, cuando pierde tu equipo. Uno se hace más fuerte, porque tiene mucho que soportar. Y más listo, porque debe agudizar el ingenio si quiere dar mejores respuestas a los múltiples chistes fáciles que llegan de un enemigo en superioridad. Y se potencia el compañerismo porque uno aprende a querer más a aquel con el que le une la sangre colchonera porque se sustentan de un apoyo mutuo. El madridista no requiere de ese apoyo porque se resguarda en el calor de la manada, de la muchedumbre, de la masa.
Seguramente habrán escuchado muchas veces el «qué pesados sois los del Atleti»… Pero es que uno del Atleti tiene que dar muchíííííísimo la brasa para llegar al nivel de mensajes de ironía/chanza/burla/escarnio e incluso ofensa que se recibe a lo largo de todo un año. De toda una vida…

 

CUANDO EL ATLETI GANE LA CHAMPIONS SERÁ «MI» CHAMPIONS

¿Les digo qué se siente? Cuando el Atleti gane la Champions será «mi» Champions. La mía, la de mi padre, la de mi primo, y la del selecto grupo de «privilegiados» que he enumerado antes. Y entonces no podré explicarles lo que se siente de modo que lo entendieran, porque les haría falta ser otras personas para llegar mínimamente a comprenderlo. Les haría falta ser diferentes. Ser unos pocos. No ser todos. La masa…

SI EL MADRID GANA LA CHAMPIONS NO HABRÁ CENTÉSIMAS PARA REPARTIRLA

Si el Madrid gana la duodécima Champions (o la doceava, como dirán muchos), los cachitos en los que deberán dividirla para repartirla serán tan ínfimos que no existen centésimas para cuantificar cuántos de los 73 centímetros y medio que mide ese trofeo les tocarían a cada uno.  Si el Madrid gana la duodécima ‘Orejona’, será la Champions de Florentino, de Bankia, de Emirates, de Adidas, de Ipic, de Movistar, de Cepsa, de Microsoft, de Nivea Men, de Audi, de Hankook, de Mahou, de EA Sports, de STC, de Codere, de Sanitas, de Coca Cola, de Samsung, de Tecate, de Fud, de BT Sport, de Hugo Boss, de Ooredoo, de RCN Televisión, de Solan de Cabras, de Star, de Rafa Nadal, de Aznar, de Julio Iglesias, de Plácido Domingo, de Fernando Alonso, de Sylvester Stallone e incluso de Iñigo Errejón. Porque ya se sabe, ser del Real Madrid no es ser «casta» o no es de ser «poderosos». Ser del Real Madrid es de todos, porque todos son el Real Madrid.
Por eso, si me lo permiten, yo prefiero «sentirme» diferente. Que para sentir todos lo mismo ya están ustedes.

COMENTARIOS