Kriptonita europea

CONTRACRÓNICA. ‘Decidme qué se siente’, preguntaba, supongo que retóricamente, un fondo del Bernabéu antes del partido. Simeone, que en esto también saca ventaja a quien pretende ser azote, ya dijo hace meses que para él el himno de la Champions era doloroso. Precisamente por esas derrotas. Un dolor que era combustible. Y lo seguirá siendo.

La derrota vivida en el Bernabéu no es más que la constatación de que la combinación Champions y Real Madrid funciona como kriptonita para el Cholismo. Cuatro veces ha sucumbido ante ella. No es casualidad. Simeone, vinculado tanto a las emociones, es incapaz de asimilar el asunto y sobreponerse. De momento. No hay razones para no pensar que no lo pueda hacer. Ayer, además, se le vio errático en sus decisiones. El once no dejaba ver el miedo que luego demostró el equipo. Inerme en ataque, débil en defensa. Un rara avis en los últimos tiempos. Con una desventaja mínima en el marcador y sabedor de que quedaba un partido de vuelta y por ello un mundo, desvistió al equipo quitando a Saúl en busca de un tanto que les diese la vida. El Atlético lo pagó con una goleada que le aleja de la final y le acerca a la muerte. Sólo una hazaña sin precedentes salvaría al equipo colchonero.

- Publicidad -

Las bajas y el mal rendimiento ofrecido por jugadores como Correa, ni se le vió, Gaitán, nada de nada, y Gameiro, querer no siempre es poder, no han ayudado a que el equipo compita en situaciones de exigencia máxima. La intermitencia de Torres tampoco. Del Niño no se puede dudar, pero tiene más días malos que buenos. Sintomático. Como mito colchonero debe ser él quien elija el cómo y el cuándo. En su honestidad está.

Ahora, lo único que debe hacer el Atlético en lo que resta de semifinal es defender el Calderón y darle una despedida como se merece. Otra cosa sería decadente. La remontada es una quimera por el resultado, el rival y porque el Cholismo nunca lo ha hecho. Aunque siempre hay una primera vez. Y no hay mejor momento que éste.

Fotografía: Esto es Atleti/Álvaro Moreno

- Publicidad -

COMENTARIOS