Orgullo, orgullo y orgullo

NOTAS DEL PARTIDO. El Atlético de Madrid ha ganado 2-1 al Real Madrid en el partido de vuelta de las semifinales de Champions League, resultado que deja fuera a los de Simeone. A pesar de ello, el Calderón ha vivido una última noche mágica de Champions con un equipo que se dejó la vida, el alma y hasta la última gota de energía arropado por una afición que alcanzó otro nivel. Noche eterna para la historia, a pesar de la eliminación.

 

Oblak (10): Salvó al equipo en dos o tres ocasiones con intervenciones de gran mérito. No pudo hacer nada en el gol de Isco, donde ya había sacado una mano increíble a disparo de Kroos. No se le puede reprochar nada. ORGULLO.

- Publicidad -

Giménez (10): Jugó de nuevo como lateral derecho y cumplió con nota, aunque la mala fortuna quiso que el gol del Madrid viniera por su banda. A pesar de ello se dejó el alma en cada balón dividido y supo sujetar a Marcelo. ORGULLO.

Godín (10):  El Faraón lideró la defensa rojiblanca con la identidad del que tiene corazón y alma colchonera. Luchó cada balón como si fuera el último y ejerció de líder, respaldando al capitán Gabi. Pundonor y lucha hasta el final. ORGULLO.

Savic (10): No supo frenar a Benzema en la jugada del gol, en la única acción en la que dudó. Es evidente que esta jugada marcó el partido, pero es imposible tener un partido sin un solo fallo. Esto también es el Atlético de Madrid. ORGULLO.

- Publicidad -

Filipe (10): Demostró su poderío físico subiendo por banda una y otra vez, sobre todo en la primera mitad. Junto a Carrasco tiraron del equipo por banda izquierda y consiguieron llevar peligro hasta el área rival. Todo pundonor. ORGULLO.

Gabi (10): El capitán pidió a cada uno de los aficionados que no dejaran de creer y en su fuero interno tenía un plan. Se dejó el alma, arrastró el equipo hasta las puertas de un sueño que casi se logró. Rojiblanco de corazón. ORGULLO.

Koke (10): Cada balón que persiguió con el alma por bandera también explica lo que es el Atleti. Canterano, de Vallecas y con un futuro prometedor. Nunca se rinde, siempre se levanta y lucha por su equipo hasta el final. ORGULLO.

saul_int_ficha_50pxSaúl (10): Otro canterano con el cielo por techo y que hoy volvió a demostrar su gran idilio con la Champions League. Saúl marcó el primer gol del partido con un potente cabezazo que hizo soñar a todos los aficionados. ORGULLO.

Carrasco (10): Quizá no marco un gol, incluso pudo fallar una ocasión clara y a lo mejor no le salieron todos los regates que intentó. A pesar de ello, cuajo su mejor partido de rojiblanco, porque se dejó el alma en cada jugada. ORGULLO.

Torres (10): Salió con el cuchillo entre los dientes, mordió en la presión y fue un auténtico incordio para los defensas. Si alguien merecía conseguir el sueño de estar en Cardiff era él, el mejor reflejo de cada atlético en el campo. ORGULLO.

Griezmann (10): Marcó de penalti y protagonizó dos o tres ocasiones más de peligro. Le faltó marcar un gol más para convertir el sueño de 60.000 almas, pero su Champions ha sido superlativa. Un jugador diferente. ORGULLO.

Thomas (10): Saltó al terreno de juego en la segunda mitad por Giménez para ejercer el rol de falso lateral derecho. Sufrió en defensa y no estuvo demasiado lúcido en los contragolpes que lanzó, pero luchó una vez más. ORGULLO.

Gameiro (10): El francés tuvo dos ocasiones claras que no consiguió llevar a la portería. El delantero quizá estuvo fallón, pero también lo intentó hasta que el árbitro pitó el pitido final. Eso es lo que cuenta en este Atleti. ORGULLO.

correa_50pxCorrea (10): Al igual que en el partido de Liga, Correa saltó al campo y consiguió activar al equipo. Es eléctrico, es pasional y eso siempre hace vibrar a la grada. No pudo tirar más del equipo, pero lo intentó hasta el final. ORGULLO.


simeone_50pxSimeone (10): El argentino ha conseguido que lo imposible parezca alcanzable y que año tras año se luche con equipos que están a años luz. Simeone consigue que lo extraordinario sea algo cotidiano. Está marcando una época. ORGULLO.

Fotografía: Esto es Atleti/ Tania Delgado

COMENTARIOS