Atleti y Chelsea. Una historia reciente de desencuentros

CASO DIEGO COSTA. El Atleti y el Chelsea llevan varios años agraviándose mutuamente con más o menos mala fe, pero con el resultado de que un equipo ha estado inmiscuido en la ‘felicidad’ del otro.

Courtois lo comenzó todo
Todo comenzó con buen pie sin embargo. En verano de 2011 el Chelsea adquiría a Thibuat Courtois de 19 años del Genk belga y lo cedía a un equipo que acababa de perder a un portero de primer nivel, el Atlético de Madrid. David De Gea dejaba el arco en manos de Thibaut Courtois. Mientras Peter Cech agotaba sus últimos años en la élite, el belga se haría en un entorno de la máxima exigencia. El plan inicial era cederlo una temporada al Atlético, tenerle otra temporada más cedido en la Premier y que se incorporara al Chelsea al tercer año. Al final estuvo tres temporadas en el Atlético que hizo todo lo posible por retener al premio Zamora de la temporada 2013/14.

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El destino haría que el belga fuera el primer portero del Cholismo. Media temporada de remontada culminaba en la Europa League. El Chelsea se enfrentaría al Atlético en la Supercopa y Courtois tenía permiso expreso para jugar. Algo sorprendente en las cesiones hoy en día. La segunda copa de los cuatro títulos que levantaría Courtois en sus tres temporadas como rojiblanco se lo ganó a ‘su club’.

El Chelsea se encargaría de corregir esa omisión de la llamada cláusula del miedo para la próxima cesión y se protegería de que Courtois no les negara un título como había pasado en Monaco en 2012. O eso creía. El (maldito) karma haría que Courtois tuviera que enfrentarse de nuevo al final de la temporada 2013/14. Estos días en los que la desconfianza de los londinenses hacia los madrileños parece difícil viene a la cabeza las semifinales de Champions League de 2014.

courtois y la cláusula del miedo

Se hace difícil pensar que el club inglés haya olvidado la forma de ponerse de lado de los rojiblancos varias veces. Ya en 2014, ayudaron a que la UEFA no dejara al Chelsea usar la cláusula del miedo incluida en el contrato de Courtois y que habían pactado ambos clubes en las cesiones del belga. La UEFA dejó claro que no permitiría al Chelsea ejercer semejante prohibición contractual y el Atleti calló. El 30 de abril el Atleti tomo Stamford Bridge 1-3 clasificándose para la Final de Lisboa con un Courtois sublime. La temporada de agravios había comenzado.

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La venganza de Mou
El Chelsea, de Jose Mourinho, se tomo su cumplida venganza como lo hacen hoy en día los clubes grandes, si no puedes vencer a tu enemigo, cómpralos. Además de recuperar a Courtois para tomar el relevo a Peter Cech, inició una ofensiva para desmontar a los rojiblancos. Diego Costa y Filipe Luis salieron en dirección a Stamford Bridge. Tiago también parecía que acabaría marchándose a Londres pero fue abandonado a su suerte y acabó volviendo al equipo de Simeone que lo recibió con los brazos abiertos y sin rencores por su amago de marcharse.

Tras recuperar a Filipe Luis por 4 millones menos de lo que le había vendido una temporada antes (salió por 20 millones y volvió por 16), el Atleti ha sido el lugar de los deseos, tanto de Courtois como de Diego Costa. Los títulos no dan la felicidad absoluta al parecer ya que a pesar de tener varias temporadas de éxito, Courtois en 2015 confesó que deseaba volver al Atlético.

Precisamente desde 2015 Costa clama a los cuatro vientos que desea volver al Atleti. El último capítulo fue su conversación con el Daily Mail. Ya la temporada pasada el hispanobrasileño parecía dispuesto a echar un pulso al Chelsea para forzar su salida. El club aceleró, sin embargo, la llegada de Gameiro para sorpresa de todos y decepción del de Lagarto.

No gusta en Londres la calculada ambigüedad del Atleti

Tras el famoso SMS de Conte a Costa se reactivó la posibilidad de que llegue Costa. La ambigüedad ha sido la tónica de los rojiblancos que han evitado ser claros pero han dejado pistas de que Costa es su elegido. Primero el presidente Enrique Cerezo y luego Miguel Ángel Gil Marín con su calculada declaración a la web del club, «La prohibición de contratar en esta ventana de verano nos afecta en la medida de que los dos jugadores que queríamos contratar, pues eran exclusivamente dos, se tendrán que incorporar con cinco meses de retraso«.

La presión de Costa puede resultar contraproducente

No parece que airear el asunto haya ayudado a Costa. Más bien al contrario. Ahora el Chelsea se necesita reivindicar y dejar claro su autoridad para evitar similares fugas en el futuro. Exige al jugador volver de inmediato.

En las oficinas del Wanda Metropolitano calma tensa. Y es que el Atlético no tiene prisa alguna porque llegue Costa y vería bien firmarle en cualquier momento de aquí a enero. Lo que empieza a correr prisa es que el club madrileño repare sus maltrechas relaciones con el Chelsea (y encuentre donde sea el dinero) para cerrar un fichaje que se eterniza y mantiene en vilo a la afición. El eslabón más débil por supuesto es el jugador que puede sentir que el Atleti le puede dejar (de nuevo) en la estacada a pesar de su manera de tensar la cuerda para venir.

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