A la tercera, buen resultado (y buenas sensaciones) como visitante

CONTRACRÓNICA. Tras los partidos en Albacete y Badajoz, quedaban dudas sobre el juego del Atlético de Madrid Femenino. Dos visitas ante rivales en pleno crecimiento se saldaron con resultados amplios que no mostraban sin embargo las dificultades pasadas. Quedaron tapados los desajustes en las líneas, errores de concentración y un ataque muy mal definido.

Los resultados de Albacete y badajoz taparon carencias

Ante el Valencia se vio un equipo serio, muy bien plantado, al que le cuesta definir, pero capaz de aprovechar el más mínimo resquicio. Quedan detalles por pulir, pero se está haciendo muy fiable. Hubo errores, pero no parecen graves visto el conjunto. Falla la concentración tras los descansos y algún ‘apagón’ de cuando en cuando. Eso puede tirar por tierra partidos con resultado corto como el de hoy.

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Aviso a todos en la Liga: si fallas este Atleti te castigará

Villacampa muestra su once base, pues lo ha repetido tres partidos seguidos (ante Athletic, Wolfsburgo y Valencia): Menayo con Pereira en el eje zaga, Jucinara y Kenti en los laterales, Ángela con Meseguer en el mediocentro, Amanda con libertad de enganche y Marta escorada a banda; Ludmila y Sonia arriba.

Tiene también claros los cambios, no sólo durante los partidos sino también para las rotaciones, que va a tener que hacer tarde o temprano. Laia, Carla, Kaci van a tener la mayoría de minutos, al menos hasta que se incorporen Laura y Andrea Falcón.

Enfrente esperaba el Valencia. El año pasado se destacó del resto, con solidez atrás y con gente rápida arriba. Pero falla en los partidos contra los grandes. No deja espacio a la creatividad, no asume riesgos excesivos. Puede convertirse en un equipo intranscendente sino se atreve a más. Eso fue lo que le pasó ante el Atleti, más en la primera parte, bajo un control absoluto del rival. Lo fía todo únicamente a un robo en buena  posición o a una pérdida de balón que pueda aprovechar Mari Paz Vilas. Pero su enfoque descaradamente encerrado y autolimitado le marca su tope porque no parece atreverse a aspirar a más.

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El Atlético de Madrid Femenino controló el partido y salvo por pérdidas aisladas vivió cómodo. El ataque se sigue apoyando en la potencia cruda de Ludmila, pero empieza a mostrar síntomas preocupantes de que es talento sin control.

Lo que genera la brasileña se pierde cuando se trastabilla en carrera o cuando remata sin ton ni son. Va a necesitar mucho trabajo. Pero tiene compañeras como Sonia y buenos técnicos que poco a poco, le pulirán y sacarán provecho de ese torbellino que todavía no controla ni ella misma.

Otro detalle es que el movimiento en bandas se basa en Kenti y en Jucinara. El problema es que Amanda y Marta parecían demasiado alejadas de esos desdobles que tanto daño hacen a las defensas tan pobladas. El balón les llega y tienen ocasiones, pero no participan del juego haciendo previsible el ataque. El gol de Corredera da la sensación de ser algo puntual, por este motivo y por el conjunto de rebotes y despejes que hacen que le llegue el balón.

No se puede terminar este repaso general sin hablar de Ángela Sosa. Poco a poco, tras dos años sin terminar de hacerse con la titularidad, se está haciendo con el puesto. Le falta saber dar ese pase que haga daño en ataque pero se complementa bien con Meseguer. A ver si sabe retener el puesto.

El equipo rezuma tranquilidad pero le falta contundencia. El objetivo inmediato se logró pero dejó claro los aspectos por pulir para seguir compitiendo en Liga. No cerrar los partidos exigentes teniendo la superioridad, puede costar puntos. 15 puntos de 15 posibles es un magnífico balance, pero en la Liga Iberdrola el ganador del campeonato debe aspirar no a ser muy bueno, porque no basta, sino a la excelencia.  

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