Vrslajko y un largo historial de lesiones

Fotografía: Club Atlético de Madrid.
Fotografía: Club Atlético de Madrid.

LESIONES. Vrslajko sufre una sobrecarga en el muslo tras un tirón en el partido jugado con Croacia. No debería ser baja ante el Barcelona, pero el lateral acumula un historial de lesiones en los últimos años que asusta, porque después de casi dos años sin lesionarse parece que la mala suerte se ha cebado con él.

Cuando uno ficha a Sime Vrslajko sabe también que ficha a uno de esos jugadores cuyo historial en la enfermería es extenso, más alargado de lo que a uno le gustaría. El croata es un toro cuando está físicamente al 100% y uno de los laterales más destacados del panorama futbolístico, pero eso sirve de poco si recae de problemas físicos de manera constante. La última, una sobrecarga en el muslo derecho sufrida en el compromiso internacional con su selección y que le hace llegar entre algodones al duelo contra el Barcelona.

El chico del Dínamo de Zagreb por el que media Europa suspiraba cuando apenas era un adolescente y a quien los croatas acabaron blindando para mantenerle en su plantilla hasta los 21 años. Pero fue salir de su país, llegar al fútbol de primer nivel (Genoa, Serie A) y mayor exigencia física, y empezar a tener un problema constante con sus músculos. Tirones, sobrecargas, pinchazos, por lo general con algo de reposo, las lesiones, que solían ser leves, le apartaban del equipo apenas una semana o dos y le hacían perderse pocos partidos. Hasta que llegó el primer desgarro, que le mantuvo dos meses en el dique seco.

Un problema que continuó cuando el Genoa decidió traspasarle al Sassuolo, también de la Primera División Italiana. En solo dos temporadas (2013-2014 y 2014-2015) el jugador se perdió 25 partidos por problemas físicos, todos ellos musculares. Un total de 174 días de baja. La 2015-2016, justo antes de fichar por el Atlético, fue la de su segunda juventud. Vrslajko comenzó a ganar enteros, a sonar para los mejores equipos y a volver a ser el jugador que prometió cuando apenas era un Sub20. Se mantuvo alejado de la enfermería y fue el Atlético quien se hizo con sus servicios por 16 millones de euros.

Pero ha sido llegar al conjunto rojiblanco y las lesiones se han vuelto a cebar con él. Aunque esa etiqueta de jugador de cristal por problemas musculares se la puede haber ya quitado (lleva dos años sin lesionarse de esa manera), ha sido llegar a la capital española y sufrir lesiones más graves. La primera llegó el pasado mes de marzo, en el duelo liguero contra el Sevilla, cuando la mala fortuna, un mal apoyo, le provocó una lesión de rodilla que trajo de cabeza a los servicios médicos (rotura parcial del ligamento cruzado posterior y un esguince de grado I-II del ligamento lateral interno de su rodilla izquierda) y que aunque en principio iba a suponer solo un mes de ausencia le ha tenido apartado hasta el mes pasado. Pero fue empezar la competición y volver las malas sensaciones.

Un golpe en el pie en la primera semana de septiembre le privó de jugar en Roma y le apartó algo más de dos semanas del equipo y ahora, cuando estaba cogiendo de nuevo el ritmo, los problemas musculares se vuelven a cruzar en su camino. El club aclara que solo es una sobrecarga y el propio jugador habló de un pequeño “tirón” y que su sustitución llegó por precaución. Pero con su historial de lesiones, y con la mala suerte que le acompaña desde hace medio año, la situación del croata hace temblar los cimientos de la enfermería rojiblanca.

Fotografía: Club Atlético de Madrid.

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