Feliciano Rivilla, cuando las leyendas se empezaron a forjar en banda

FELICIANO RIVILLA (ÁVILA) 1936-2017 IN MEMORIAM. Hubo un tiempo en que el fútbol era un juego más tosco y directo, menos elaborado y preciosista. Hubo un tiempo en que los laterales no buscaban caminos que llevaran al gol sino que sólo los prevenían. Hubo ese tiempo.

Para llegar a nuestros días hizo falta que jugadores valientes e innovadores forjaran demarcaciones, inventaran caminos y trazaran en su cabeza nuevas formas de jugar al fútbol donde antes no los había. Feliciano Rivilla era uno de esos pioneros, un inventor de caminos. Rivilla fue un carrilero antes de que esa posición existiera (o siquiera antes de que esa demarcación tuviera nombre).

Rivilla, carrilero pionero

Cuentan Iñaki Dufour, Genaro Lorente y Óscar González en su enciclopédica joya de Historias del Atlético de Madrid (TyB 2012) que Feliciano Rivilla se fajaba tan bien en defensa que se le quedaba pequeña la demarcación. En el fútbol estático de finales de los cincuenta y de los años sesenta, su capacidad para brotar desde la defensa hacia el ataque como un torrente imparable era su característica clave. “Me iba para arriba, porque me lo pasaba muy bien jugando“, le contó a los autores de este compendio de la memoria colectiva rojiblanca el propio abulense.

Su llegada al Atlético de Madrid con 19 años vino precedida de una formación en el Rayo Vallecano y en el Plus Ultra. Pronto quedó claro que las labores en defensa se le quedaban pequeñas y cumplida su tarea se lanzaba al ataque devorando los metros de la banda derecha del Metropolitano.

Fue el único jugador del Atlético de Madrid, durante muchos años, capaz de conquistar un trofeo europeo con su club y con la selección española -Juanfran lo haría también mucho después, en 2012. Ganó además una Liga y tres Copas. En sus diez temporadas como colchonero fue pieza clave llegando a la cifra de 356 partidos, el decimotercer jugador con más partidos en la historia del club.

Forma parte de un selecto grupo de 25 profesionales del Atlético de Madrid que, a lo largo de la historia, han recibido un merecido partido de homenaje por parte del club tal y como desgrana Bernardo Salazar en su obra en 4 tomos donde repasa los primeros cien años de la historia del Atleti. En el caso de Feliciano Rivilla su celebración tuvo lugar en el aún nuevo estadio del Manzanares poco antes de su tercer aniversario, un 16 de septiembre de 1969 .

Pelé para homenajear a Rivilla

El Atlético de Madrid trajo para rendir homenaje a uno de sus grandes capitanes a la realeza del fútbol de su momento, el Santos de Pelé, el mejor jugador del mundo. Se impusieron los brasileños en un partido que terminó 1-3 con gol de Luis y saque inicial de los capitanes de ambos equipos, O Rei por un lado El carrilero de Castilla por otro.

PaLMARÉS de leyenda. 356 partidos y 5 títulos con el Atleti además de la Eurocopa del 64

Rivilla sólo jugaría 8 minutos de ese encuentro en su honor ante 50.000 almas que habían ido a agasajar y rendir homenaje a su capitan “en el campo, que es cómo se hacía entonces. El mercado de fichajes celestiales tiene desde hoy otra estrella más para surcar la banda e inventar jugadas y lugares nuevos por los que jugar al fútbol.

Infografía: Miguel A. Peris / Esto es Atleti

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