Carrasco, o la insuficiencia del talento en el dogma Cholista

Atlético de Madrid (1-0) Bayern Munich. 28 Septiembre. Empezaba una nueva Champions League. Otra vez contra el Bayern y de nuevo se lograba una importante victoria para la fase de grupos con un gol de Carrasco.

OPINIÓN. Tras la sorprendente y fugaz marcha de Yannick Ferreira Carrasco, junto a Gaitán, al fútbol chino, más concretamente al Dalian Yifang, repasamos el paso de este gran jugador belga, que de estar cerca de comer del mismo plato que los jugadores top europeos, se marcha con 24 años a un fútbol creciente, pero aún menor.

Ya recitó Simeone la filosofía que ha llevado al conjunto rojiblanco a cosechar éxitos estos más de 6 años: “somos trabajo, trabajo, trabajo, y después talento”.

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Quizás este orden de prioridades no acabó de entenderlo Carrasco, o quizás sí y ese no fue el problema, sólo dentro de ese vestuario se sabe la verdad.

Lo que sí es por todos sabido es que el camino de Carrasco en el Atleti está marcado, y lastrado, por su irreparable -hasta el momento- irregularidad. Capaz de lo mejor, y de lo peor, grandes acciones individuales paliadas por una falta de consistencia en la toma de decisiones correctas a lo largo de los partidos, rachas de goles inesperadas (dobletes y un hat-trick incluido), con inacabables etapas de sequía goleadora. Así es Yannick.

Carrasco llegó al Atleti procedente del Mónaco a cambio de poco más de 17 millones de Euros, en el convulso verano de 2015, cuando se produce un elevado número de salidas importantes que conllevó una gran inversión también en sus suplentes. Los Jackson Martínez, Filipe, Savic, Vietto, Óliver Torres, junto al propio Carrasco, tenían la difícil misión de hacer olvidar a jugadores de la talla de Mandzukic, Miranda, Mario Suárez, Raúl García, o Arda Turan, precisamente éste último el jugador que vino a sustituir el belga.

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El inicio de temporada para Carrasco fue como lo es para la mayoría de los nuevos fichajes, y comenzó contando con pocas oportunidades, que fueron aumentando con el correr de los partidos. De las primeras 8 jornadas, se quedó sin jugar 3, y en los partidos en que participó apenas promedió 42 minutos, ya que sólo es titular en la jornada 5, contra el Getafe en el Calderón, partido en el que fue sustituido al descanso por Correa.

Precisamente en ésta jornada 8, en Anoeta, saliendo desde el banquillo, anotó su primer gol como rojiblanco, al culminar con habilidad una gran contra que daría el 0-2 definitivo ante la Real Sociedad.

Tras este partido, Simeone le dio su segunda titularidad, en este caso en Champions contra el Astaná, en un partido de la tercera jornada de la fase de grupos (en los dos primeros partidos ante Galatasaray y Benfica no jugó ni un minuto) en el Calderón. En ese encuentro empezó a demostrar las credenciales que avalaron su fichaje, y comenzó una línea ascendente, firmando numerosas actuaciones notables. Pero si algunas actuaciones son destacables en esta temporada, éstas son su primer gran partido en el Calderón contra el Valencia, en la jornada 9, en el que además anotó su primer gol a orillas del Manzanares, y el choque de la jornada 22, en el Nou Camp, en el que jugando el equipo en inferioridad numérica (expulsiones de Filipe y Godín), lucio su gran desborde, generando ocasiones que pudieron haber cambiado el resultado final, a pesar de la derrota final (2-1).

También fue importante en Champions, saliendo de inicio en la ida y vuelta de los cuartos de final contra el Barcelona, eliminatoria que concluyó con una bonita remontada en el Calderón. Además, en la vuelta de semifinales, en Múnich, cuando peor pintaban las cosas, sustituyó a Augusto en el descanso, y vio como Griezmann anotaba el gol que eliminaba al Bayern y nos daba el acceso a la final de Milán.

Y llegamos al momento de la temporada más importante para Carrasco, donde mostró al mundo que podría llegar donde él quisiera. En Milán, al igual que en Múnich, salió en el descanso cuando peor pintaban las cosas (1-0 gol de Ramos), y cambió el signo de partido, Danilo no le pudo parar, generaba ocasión tras ocasión, preciso en el uno contra uno, y pisando área, lo que le permitió anotar el empate y forzar la prórroga.

Concluyendo su primera temporada, vemos una clara tendencia alcista, en la que con el pasar de los meses fue ganando peso en el equipo, hasta alcanzar su clímax futbolístico en la recién mencionada final de Milán, en lo que parecía la consagración del joven Yannick como un futbolista que cada vez se acercaba más a los llamados “top”.

La segunda temporada de Carrasco, tras acabar en lo más alto, consistiría en comprobar hasta qué punto podía mantener ese nivel de juego a lo largo de una temporada. Comienza con un cambio de dorsal, deja el 21 y hereda el 10 de Óliver Torres, dando un paso adelante también en ese aspecto, pues es un dorsal de peso que requiere personalidad.

No pareció pesarle este nuevo rol en el inicio de la nueva campaña, y su rendimiento siguió siendo bastante alto. En la jornada 2 de la Champions League llegaba su primer gran partido de la temporada, el cual le alzaría a un gran nivel de juego las siguientes semanas. La víctima fue el poderoso Bayern de Múnich de Ancelotti, que sucumbió 1-0 en el Calderón, con un gran gol del propio Carrasco.

Como avanzamos anteriormente, el del Bayern sería sólo el aperitivo de lo que estaba por venir. El siguiente encuentro sería en Mestalla, y en este caso le tocó rotar tras el duro partido de Champions, no obstante, en el minuto 57, Simeone le dio entrada y rindió de nuevo a gran nivel, ayudando a desatascar el empate sin goles con el que saltó al terreno de juego, y dejando el resultado en un 0-2 favorable.

Tras Mestalla comienza su verdadera explosión goleadora, en la siguiente jornada liguera, la octava, hace su primer hat-trick como profesional, lo ejecuta en el Calderón frente al Granada y en tal sólo 27 minutos, en el abultado 7-1 que endosaron los de Simeone.

En el siguiente encuentro, nuevo gol al Rostov en Champions League, que además dio los tres puntos (0-1). Dos semanas después hace un doblete al Málaga en el Calderón, en la jornada 10, y repite gol en la 13, en este caso a Osasuna en el Sadar, además de otro doblete, al Guijuelo en dieciseisavos de la Copa del Rey.

En este nivel, y ante el posible acecho de los grandes clubes europeos, la directiva le renovó, con la correspondiente mejora salarial, hasta 2022. Además, esta espectacular racha le hizo llegar a Diciembre con 10 goles a sus espaldas, 6 más que en toda la temporada anterior, y los mismos que hizo sumando las dos temporadas anteriores en el Mónaco.

Sin embargo, cuando el camino de Carrasco en el Atletico parecía idílico, todo cambió de repente, sin explicación aparente. Una horrorosa racha personal en cuanto a juego y goles hacía preguntarse a muchos aficionados si los meses anteriores habían sido un espejismo, o realmente era un pequeño bache el que estaba pasando el belga. Estuvo trece partidos seguidos sin anotar, además de sumar actuaciones mediocres, destacando la absurda expulsión que protagonizó en la vuelta de semifinales de Copa del Rey, en el Camp Nou, cuando su equipo intentaba remontar el 1-2 sufrido en el Calderón.

A partir de entonces, alternó partidos buenos con otros en los que se mostraba mucho menos, dando muestra clara de lo que a la postre sería -y es- uno de sus grandes lastres, la irregularidad que presenta su rendimiento. En el resto de año, apenas anotó en tres partidos más, al Celta y al Osasuna (doblete), en el Calderón, y al Sporting en el Molinón. Acabó la temporada con una interesante cifra de 14 goles, ya que no se le consideraba un goleador, sin embargo 10 de estos 14 goles fueron en apenas dos meses, señal inequívoca de la irregularidad que citamos anteriormente.

Las dudas acerca de la verdadera versión de Yannick Carrasco crecían en la afición atlética, y la sombra de un posible traspaso acechaba al belga, junto a otros compañeros como Griezmann y Oblak, pero el no levantamiento de la sanción sin poder inscribir jugadores que tenía el club, por parte del TAS, acalló los rumores de traspasos y estos jugadores permanecieron al menos una temporada más.

Ante la nueva campaña, Carrasco no sólo no acalló las voces que le tachaban de inconsistente, sino que las dio cada vez más fuerza. Además, su exceso de individualismo comenzaba a provocar cierto malestar en la afición. Comenzó la 2017-18 a un buen nivel, contando con muchos minutos y titularidades, y además acertado de cara a puerta. De los primeros 6 partidos de Liga, en 4 fue titular, y anotó 3 goles, a Las Palmas, Athletic y Sevilla, siendo los logrados en estos dos últimos choques decisivos para llevarse los 3 puntos.

Una vez más este rendimiento tuvo una consistencia mínima, y sus minutos empezaron a reducirse ostensiblemente, cada vez acumulando menos titularidades, y en muchas de éstas siendo el primer cambio. Su cuesta abajo es evidente, y apenas consiguió un gol más, al Lleida Esportiú en el Wanda Metropolitano en dieciseisavos de Copa.

Finalmente, salió rumbo al Dalian Yifang por unos 30 millones a repartir entre Atleti, Mónaco (poseía un 25% de una futura venta), e intermediarios, es decir, el Atleti apenas le saca beneficio a un jugador, que por momentos dio la sensación de que podría escribir grandes páginas en la historia rojiblanca.

Quizás no se supo adaptar, quizás el estilo del Atletico de Simeone no le favoreció, lo cierto es que un enorme talento de apenas 24 años, se marcha a China, en año de Mundial, mostrando probablemente una ambición deportiva demasiado condicionada por la prisa en conseguir un gran contrato que, seguro, podría haber acabado teniendo en Europa.

Fotogrfía: Tania Delgado / Esto Es Atleti

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