Para siempre. Carta abierta a Fernando Torres y a todos

OPINIÓN.

Querido Fernando,

Gracias por existir, gracias por tu calidad, gracias por tu saber estar, por no hacer más ruido que con tus apariciones en el campo. Siempre dije y mantengo que lo que te he visto hacer a ti, no se lo he visto hacer a nadie en el Calderón. Asumo que no he conocido a muchas de las grandes leyendas, pero estoy seguro que nadie puede discutir el sitio que mereces en la historia del Atleti.

Te vas para siempre. Eras jugador que tenías que haberte criado, debutado, desarrollado, madurado, triunfado y retirado en tu casa. Excusas no faltarán. No había medios, era mala época, estabas solo, con tu traspaso sobrevivió el club, volviste acabado, no congeniaste con el Cholo… me da igual. Hemos fracasado todos. No te entendimos, no te supimos valorar, defender o proteger. Te vas por segunda vez a otra casa. Ese es el fracaso que asumo como propio.

No voy a entrar en señalar culpables, quizá tú mismo tengas tu parcela de responsabilidad. Pero no me muevo en los círculos adecuados y no me sé las historias. Además, me suena a echar la culpa al de al lado. Como aficionado no tomo decisiones, pero estoy seguro que podía haber sido más rebelde y me dejé llevar. Es momento de hacer autocrítica. Invito a todos a reflexionar.

De todo lo que escucho y leo, no encuentro ninguna reflexión sobre el Atleti y cómo ha dilapidado lo que más cerca tenía y lo que más fácilmente podía cuidar… ¿Volveremos a caer en el mismo error? Temo que sí.

Una vez lanzado lo que me arde dentro, también quieren salir todos los recuerdos. Estaba en el Calderón aquel domingo cuando saliste a jugar contra el Leganés (¿éste es el chavalín que casi vendemos al Valencia?), tenía la radio atornillada a la oreja cuando metiste aquel cabezazo en Albacete y todavía recuerdo aquel bar de Alicante desde el que vi el golazo contra el Betis por televisión (pagando el PPV al del bar además de las consumiciones, ¿verdad Tomi?).

Te fuiste, pero volviste con los logros de la selección y siempre con un escudo del Atleti cerca (por cierto, el de siempre, el nuestro). Ese gol que otros jugadores más cacareados nunca marcaron en Viena y los que consiguieron otros por tu brega, o cada gol que marcaste con el Liverpool eran un poco nuestros. Incluso fue un poco nuestra aquella Champions del Chelsea…

En fin, por todo ello gracias. Te vas otra vez, pero te quedas para siempre. Seguramente esta petición de reflexión se perderá en unos días porque estaremos con algo más importante, como siempre. Y me temo que lo lamentaremos…

Un abrazo muy fuerte de este humilde aficionado.

Fotografía: Tania Delgado / Esto Es Atleti

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