Qué fue de…23. Luis García

Fotografía: Getty Images
Luis García

QUÉ FUE DE... Luis García jugó en el Atlético en dos etapas divididas. La primera, en la 2002-2003. En 2007 volvió a fichar por el club, que abandonó de manera definitiva en 2009, dejando un bagaje de 106 partidos y 16 goles. Con el Atlético ganó la Copa Intertoto de 2007 y logró su primera convocatoria absoluta con España. Posee su placa de leyenda en el paseo de la fama del Wanda Metropolitano.

En la temporada 2000-2001, el Atleti estaba pasando su particular añito en el infierno que al final fue doble. Uno de los artífices para que el equipo no lograra el ascenso a la primera intentona estuvo en las botas de Luis García Sanz (1978, Barcelona) que, entonces en las filas del Tenerife, no dejó de ganar puntos con sus goles (16 en 40 partidos) para que el equipo de las Islas acabara por delante del Atleti en la clasificación final.

Ya entonces el Atlético se fijó en ese chico que la estaba rompiendo en Segunda y que era propiedad del Barcelona. Por eso, aunque los rojiblancos le quisieron para su asalto a Primera, el equipo catalán decidió que la categoría de plata se le quedaba pequeña y decidió que se fogueara un año en el Valladolid, que sí estaba en la máxima división. Pero un año más tarde llegó el ansiado ascenso y con ello, el Atlético se lanzó a por su fichaje. Pagó 3’6 millones por él y se hizo con sus servicios de manera permanente en la temporada 2002-2003.

hizo una gran dupla con fernando torres, pero el barcelona lo recompró tras una temporada como rojiblanco

Jugando en la mediapunta detrás de Fernando Torres (aunque a veces partía desde la banda), Luis García fue uno de los jugadores revelación de la Liga. Hizo 9 goles en 30 partidos e incluso se ganó su primera convocatoria internacional con la selección absoluta española a sus 25 años. Pero la mala suerte se cruzó en su camino. Fue el 26 de abril de 2003, fecha recordada por todos como la celebración del Centenario, cuando una lesión muscular en el primer minuto de partido (derrota 0-1 contra Osasuna) le hizo retirarse del campo y perder su sitio en la concentración nacional que tenía lugar días después.

Ante el buen papel realizado por el jugador en el Atlético a las órdenes de Luis Aragonés, el Barcelona lo recompró pagando 5 millones de euros. En la 2003-2004 fue mayoritariamente titular en la banda derecha, al lado de Saviola y Ronaldinho, sentando a Overmars y Quaresma, pero los fichajes del Barcelona una campaña después (Giuly, Eto’o y el debut de un joven Messi) permitieron que el Barcelona escuchara ofertas por él. Por eso, en agosto de 2004, Luis García fichó por el Liverpool por 8 millones de euros. Allí se reencontró con Rafa Benítez, quien lo había tenido a sus órdenes en el Tenerife.

En Inglaterra Luis García mostró su mejor versión. Fue un jugador capital en la conquista de la Champions League que levantó el Liverpool en 2005 en aquella final histórica contra el Milan. También fue subcampeón dos años después y levantó una FA Cup y una Community Shield. Es uno de los jugadores más queridos por la hinchada de Anfield, que en la época reciente ha pasado más penas que glorias. Con su buen hacer en la Premier le llegó al fin el debut con la selección española, con la que jugó 20 partidos y marcó cuatro goles. Tres de ellos, en un mismo partido, en la repesca para acudir al Mundial 2006, en el Vicente Calderón, ante Eslovaquia y con Luis Aragonés en el banquillo. Aquel famoso día en que Luis dejó bien clarito al cuarto árbitro que no había que pisar ese escudo.

volvió al atlético en 2007, pero nunca se recuperó del todo de una lesión grave de ligamentos en su rodilla

A inicios de 2007 se rompió el ligamento cruzado de su rodilla y ya nunca volvió a ser el mismo. Ese verano, mientras Fernando Torres hacía las maletas camino de Melwood, Luis García hacía el camino inverso y se volvía a enfundar la camiseta del Atlético de Madrid, que pagó 4 millones por sus servicios el mismo verano en el que el club lograba la Copa Intertoto que dio acceso a la UEFA. La competencia con Simao, Maxi y Reyes por dos puestos en los costados fue voraz, y fueron los dos primeros los que ganaron la partida de manera mayoritaria. Por eso, Luis García fue un jugador de refresco. Pero aquella lesión de rodilla le había hecho perder la chispa que siempre había ostentado. En la 2008-2009, ya con 30 años, perdió más sitio. Una lesión a mitad de temporada acabó por darle la puntilla y a final de año el Atlético le permitió marcharse al Racing de Santander.

Cerró su segunda etapa en el Atleti con 74 partidos disputados, en los que anotó siete goles. Después del Racing de Santander, probó suerte en el Panathinaikos griego y más tarde se marchó al exotismo del fútbol mexicano, al Puebla primero y a los Pumas UNAM después, donde hoy es todo un icono. En 2014 volvió a vincular su carrera al Atlético, toda vez que fue elegido como el jugador estrella para su franquicia en la India, el Atletico Kolkata. Allí levantó el título en la primera Superliga celebrada.

Ante sus ganas por volver al fútbol competitivo, Luis García ha estado en distintas fases del final de su carrera entrenando en solitario en el Cerro del Espino de Majadahonda, con el permiso del club. Colgó las botas en 2015, pero en 2016 recibió la llamada de la Liga de Australia, donde volvió a sentirse futbolista durante un año antes de retirarse de manera definitiva, con 38 años.

En estos últimos meses ha trabajado como embajador del Liverpool, de la FIFA y de la Liga Legends. Ha sido comentarista deportivo en varias cadenas de televisión y hace unos meses cubrió el Mundial Sub17 que tuvo lugar en la India para un medio en streaming.

Los 106 partidos jugados en el Atlético de Madrid, en los que anotó 16 tantos, le hacen merecedor de su propia placa de leyenda en el paseo de la fama del nuevo Wanda Metropolitano, el cual ya visitó en su puesta de gala como invitado de honor del club.

Fotografía: Getty Images.

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