V Aniversario de la Peña 17 de mayo

OPINIÓN. Un año más, allí estábamos. Parece que fue ayer. Con un templo menos y un exilio más, lidiando con un escudo que nunca será el nuestro y con alguna pérdida personal. Pero allí estábamos; celebrando el V Aniversario de la 17 de Mayo.

Doce meses después, en el restaurante Dudua Palacio, la Peña atlética 17 de mayo volvía con sus cánticos a demostrar que el verdadero Atleti vivirá mientras existan personas como Luis, su presidente, un impecable maestro de ceremonias, motor incansable de todos los actos de la peña. Maravillosos locos como Rober, David, Sebas, Suso, Genlu, Adrián, Joan, José y tantísimos otros, que dedican su tiempo y sus ilusiones al Atleti, a la 17 de mayo y a enseñar a las nuevas generaciones los viejos (y nuevos) cánticos de guerra.

El verdadero Atleti, decía, vive y seguirá haciéndolo siempre entre las paredes de la casa-museo del irrepetible Chus, uno de esos tipos para los que resulta normal saber exactamente el modelo de camiseta que se llevó en un torneo amistoso en México en el verano del 93, el motivo por el que la camiseta que se usó contra el Groningen en la UEFA de 1983-84 no llevaba publicidad, o la textura exacta de un dorsal de mediados de los 70. Para él es normal porque las tiene todas y su generosidad innegociable le lleva a sacarlas a pasear, junto a sus bellísimos trofeos, réplicas exactas de los muchos ganados por nuestro Atleti, para hacernos disfrutar, foto a foto, explicación a explicación, de su bellísima colección. Allí estuvo también, junto a la 17 de mayo, para hacer de su quinto aniversario un acto inolvidable en el que todos nos sentimos campeones de Liga, Copa y Supercopa por un día pues no dejamos de sostener, besar y pasear los trofeos que así lo acreditaban. Gracias, Chus. Por cierto, no dejéis de ver sus joyas tuiteadas en @atmcollect1903 o colgadas en sus cuentas de Instagram y Facebook: @atleticollection1903.

Jorge Mendonça, invitado de excepción

El Atleti de nuestros padres y abuelos, el Atleti eterno, el que no sabe de Wandas ni de extrañas camisetas ni mascotas con pupilas dilatadas, se sentó entre nosotros encarnado en Don Jorge Mendoça, uno de los jugadores más geniales del fútbol de los 60. Ganas tuvimos varios de sacarlo a hombros del salón para rememorar aquella noche de 1965 contra el Dinamo de Zagreb, al que privilegió con tres goles y un cuarto regalado a San Luis Aragonés. Jorge Mendoça, sí, compartió mesa, mantel y recuerdos de regates imposibles. Alto, enjuto, elegante y discreto, demostró en los salones la misma elegancia con la que flotaba sobre el campo.

Representantes de las peñas Indios De Caledonia, Diablos Rojiblancos, Latido a Latido, Últimos del Calderón, Sons of Atleti o Majadahonda no faltaron a su cita con una peña tan amiga como la 17 de mayo. El Atleti somos todos y lo seguiremos siendo. En la victoria y, sobre todo, cuando lleguen las derrotas. En el Metropolitano, en el Calderón o en la explanada de O´Donnell, si hubiera que volver allí. En la final de la Champions o contra el Universidad de Las Palmas. De estos actos uno sale reconfortado y seguro de ello. Siempre habrá atléticos, muchos, muchísimos, a los que no confundan las nuevas luces por muy rápido que giren por la grada.

Tampoco falto el mejor dibujante de la actualidad atlética, Jorge Crespo Cano, tan cercano y simpático como siempre. Atendiendo a todos los que se le acercaban para reconocerle su genio y buen humor. Un grande hecho a sí mismo a base de trabajo, talento y empatía. Ni un día sin tus dibujos, maestro.

Por allí apareció también Francis Magán, Entusiasta, implicado, con esa mirada de niño que descubre algo por primera vez. Una mirada que no ha perdido nunca. El mismo entusiasmo e implicación que le llevó a hacer del fondo sur del Vicente Calderón de los 80 y 90 un espectáculo mayor que el del propio césped. Hincha revolucionario que en su bandera llevó el escudo del Atleti grabado en el corazón.

Implicación y entusiasmo que tampoco le faltan a Eduardo, presidente de la Unión Internacional de Peñas Atléticas y hombre de fútbol. Sus incontables anécdotas y atinado criterio sobre las cosas de nuestro club entretuvieron a todos los que tuvimos la suerte de charlar con él. Eduardo y Luis inmejorable timoneles para el apasionante proyecto de unir a las peñas atléticas repartidas por el mundo.

Un acto, en fin, para celebrar que aquí seguimos, con un año más en el DNI y una franja menos en el escudo; con un título más en las vitrinas y un 9 menos en el césped; con más aforo pero menos bares. Con un asiento vacío en la mesa pero decenas de corazones llenos de ganas de gritarle al mundo que la 17 de mayo llegó hace cinco años para quedarse siempre. Por el Atleti. Por el verdadero Atleti.

Fotografía: Peña atlética 17 de mayo

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