Diego Pablo VII

SÉPTIMO TÍTULO. El preparador argentino ha conquistado con la Supercopa de Europa de 2018, siete títulos, todos los que se pueden ganar en España salvo la Liga de Campeones a lo largo de un periodo de seis años y ocho meses. Su media de trofeos levantados sale a un título por año. La Europa League y la Supercopa de Europa las ha conquistado en dos ocasiones 2012 y 2018 dejando claro que su proyecto está tan vivo (o más) que el primer día que llegó. Además ha quedado dos veces subcampeón de Champions League.

2012

En primavera de su primera campaña llevó al equipo a ganar la Europa League. En plena era Falcao, Simeone catapultó al tigre al estrellato mundial que culminó con una actuación prodigiosa en la Final de Bucarest ante el Athletic Club. Las actuaciones para la historia de ese año no pararon en la primera temporada sino que continuaron. En verano de ese mismo año, Falcao con un hat-trick de ensueño desarmaba al Chelsea en Monaco en una de las finales de Supercopa de Europa más vistosas hasta la fecha.

- Publicidad -

2012 fue el año del tigre: 5 goles y dos títulos

2013

El año dos de la era Simeone ya encontró esa resistencia mediática que iría en aumento ante el ascenso de un Atlético de Madrid que había pasado de simpático segundón a insolente alternativa al poder de la noche a la mañana. Los que creían que el efecto Simeone era flor de un día se equivocarían de plano. El enésimo petardazo del Real Madrid en una final como local llegaría en la primavera de 2013 cuando Diego Costa y Miranda en el descuento mandaban a la lona a la bestia blanca que había retirado a la carrera el cartel donde buscaba rival digno pero no a tiempo para evitar el bofetón en el hocico. El tigre Falcao daba paso a la bestia Costa. La Supercopa de España no se la pudo llevar el Atlético y un recién llegado Neymar fue determinante para los suyos. El éxito silencioso comenzó ese año. El Atlético se encaramó a la tercera posición liguera y ya no bajaría de ese escalón (unos peldaños que no ocupaba desde el Doblete).

Ningún atlético olvidará el ‘Mirandazo’ la conquista de la Copa del Rey ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu

2014
La consagración de Costa ayudado por un Villa que dejó huella indeleble en forma de la Décima Liga. Ganada con sufrimiento gracias a un histórico gol de Godín en la última fecha también se caracteriza por la eclosión de Costa y el magnífico rendimiento de Arda Turan. Ambos acaban siendo bajas más que sensibles de una manera u otra para las citas más importantes del año: la última jornada de Liga que sí se saca adelante y la Final de Liga de Campeones, la segunda en la historia del club, que acaba en drama después de un gol marcado fuera de tiempo en la primera de los dos momentos trágicos del Cholismo. El Real Madrid se venga con creces de la afrenta de Copa y la Décima del Madrid se vuelve una chanza para hacer de menos los logros de Simeon. El verano agridulce ve el adiós de Villa, Arda Turan, Diego Costa y Filipe Luis (estos dos serían viajes de ida y vuelta) pero habría dos grandes hitos para el sino colchonero. El fichaje de Griezmann (probablemente el jugador más determinante del siglo para los atléticos) y la conquista de un título, la Supercopa de España, que a pesar de su dificultad recibe una atención menor. El Atlético lo conquista por segunda vez. El final de año viene con un premio añadido tanto emocional como futbolístico, el regreso de Torres, el hijo pródigo.

2015

- Publicidad -

Con perspectiva puede calificarse el año como de asentamiento del proyecto pero tras tres años ganando 5 títulos sabía a muy poco «sólo» lograr un tercer puesto en Liga. La aún alargada mano de Jorge Mendes colocaba a Raúl Jiménez en el atlético. Sería el penúltimo estertor de su tóxica influencia sobre el Atlético afortunadamente. Cada año de éxitos, buena clasificación en Liga y Champions League reducía la deuda y acercaba al Atlético a la normalidad perdida durante décadas de deuda y oscurantismo financiero que parecen enderezados. Un gran año si atendemos al paso adelante en todas las competiciones donde cruzarse con el Real Madrid en Cuartos de Final supuso no acceder a las Semifinales por un gol de Chicharito.

2016

El año de la machada de volver a una final de Champions League llevó el proyecto al límite. Tanto que Simeone se planteó continuar tras una segunda final perdida ante el Real Madrid de nuevo. La plantilla se quedó muy corta y varios jugadores no dieron la talla exigida por un sistema como el de Simeone. El mérito de llegar hasta una final de Champions League hay que atribuírselo a la consagración de Griezmann que complensó el petardazo de Jackson Martínez, una enorme inversión que no produjo ningún rédito. La final de Milán fue aún más cruel que la de Lisboa con un arbitraje del todo polémico. El Real Madrid agrandaba la herida del Atlético con la competición. En vez de morir el proyecto a causa de ese revés es la nueva obsesión de un club que sabe donde está su horizonte.

2017

Un año amargo para los más románticos. El 2017 fue el último año del trienio sequía de títulos. El 50 aniversario del Vicente Calderón fue también el año de su adiós prematuro. También vieron con estupor muchos atléticos como se plasmaba un cambio de escudo radical por un logo simplificado que no gustó a los amantes de la tradición. Tiempos modernos dicen. Un trozo enorme del amor de muchos colchoneros quedó anclado a orillas del Manzanares que discurre triste sin el rugir de su estadio. La gran noticia del verano y de los años sucesivos fue un nuevo éxito de la gestión deportiva logrando plasmar el regreso de Diego Costa a su casa tras tres años en Inglaterra. Aguardaba el Metropolitano con muchas luces, alguna sombra y ese escudo que no termina de convencer a todos. Griezmann en un acto de lealtad a su club rechazó ofertas para marcharse para compensar la sanción de la FIFA al Atlético por tres ventanas de fichajes.

Encuentro disputado en el Vicente Calderón correspondiente a la ida de Cuartos de Final de la UFEA Champions League 16/17. Fotografías realizadas para Esto es Atleti por Tania Delgado.

2018

El 2018 ha disipado toda duda sobre el estancamiento del Atlético. El Cholismo vive una segunda juventud. La cosecha del año ya era estupenda habiendo levantado la Europa League en Lyon ante el Olympique de Marsella que acabó aplastada por un Griezmann colosal. Con tres campeones del mundo en sus filas (once mundialistas) saca músculo como nunca antes. Revitalizado con la credibilidad de quedar segundo en Liga y haber conquistado una segunda Supercopa de Europa, la perspectiva del Atlético es sin duda de sólido crecimiento. La continuidad de Griezmann es un espladarazo a la gestión deportiva y este enorme triunfo institucional se ha visto respaldado por la llegada de jugadores nuevos importantes que ya han estrenado su palmarés con la conquista de la Supercopa de Europa remontando al Real Madrid un 2-1 hasta golearlo 2-4 y sumiéndolo en una crisis tras la marcha de su jugador estrella. Las malas noticias llegan en forma de dos adioses ilustres. Leyendas antes de la retirada, Gabi y Fernando Torres rompieron el corazón de los atléticos con su adiós.

Alexander Hassenstein/Getty Images

Con la mejor plantilla de su historia, cuajando un partido para los anales nada más comenzar la temporada, Simeone guía en una nueva época dorada a su equipo como si acabara de comenzar a entrenar al equipo con la misma ilusión que el primer día a un grupo que por primera vez no debe mirar hacia arriba para mirar a nadie. Su legado es imborrable ya. El Atleti es un gigante de Europa. Lo dicen su estadio, su afición, sus triunfos y trofeos, los jugadores que se quedan y rechazan a otros clubes y los jugadores que llegan al Atlético a ganar trofeos desde el primer día. Lo dicen 7 años de Cholismo con 7 títulos que lo avalan y que miran al futuro con hambre de ganar más.

PHILIPPE DESMAZES/AFP/Getty Images

COMENTARIOS