La particular guerra del Comandante Giménez

JOSÉ MARÍA GIMÉNEZ. Resulta complicado encontrar un futbolista en la actual plantilla del Atlético de Madrid que viva más que José María Giménez las alegrías y las tristezas que rodean al equipo, al estilo propio de lo que puede sentir un aficionado que puebla las gradas del Metropolitano. “Jamás me imaginé tener el cariño que siento que tiene la gente hacia mí, es increíble. A veces me pregunto qué hice yo para que la gente me apoye de la forma en que lo hace”, se cuestionaba el zaguero recientemente en una entrevista promocional para los medios del club. La tendencia del hincha colchonero es reconocerse en las emociones que invaden al uruguayo, que saborea cada victoria y sufre en silencio cada derrota.

 

Giménez es para Simeone algo así como un disciplinado soldado al que enviar con fe ciega a cada batalla, con la plena confianza de que el mantra  de “el esfuerzo no se negocia” lo llevará fluyendo en su hirviente sangre. Horneado a fuego lento a la vera de Diego Godín, su cacique desde que llegó a Majadahonda con 18 años, cincelado con pulcritud por ‘el Cholo’ y reforzado por la competencia que supone ganarse un puesto contra ‘enemigos’ como Stefan Savic o la progresión de la imparable irrupción de Lucas Hernández, el charrúa ha servido en misiones especiales como lateral derecho o ha apagado fuegos desde el centro del campo cuando la situación lo ha requerido. “Jugó en la mitad de la cancha y fue de los mejores”, señaló Simeone tras su exhibición en el King Power Stadium. “Cuando los tipos quieren y se esfuerzan, las cosas salen bien. Y él estaba dispuesto a hacerlo así”, añadió.

 

Porque ‘el Comandante’, apodo que se ha ganado con el paso de los años por su compromiso con la causa rojiblanca sobre el campo, siempre quiere pero no todas las veces puede. El físico es el principal rival al que tiene que hacer frente cada año, siendo el causante que lastra sus opciones de convertirse en titular indiscutible y, por consecuencia, de recoger el testigo de su compatriota Godín en el centro de la zaga. En el partido de Champions League del Metropolitano contra el Borussia Dortmund, Simeone tuvo que tirar al descanso del canterano Francisco Javier Montero para relevarle, cayendo lesionado por tercera vez en apenas un mes y siendo el cuarto parte médico que emite el Atlético esta temporada.

Las informaciones de los últimos días han cruzado varios mensajes que han generado un malestar en el vestuario colchonero, según publicó MARCA el pasado viernes 9 de noviembre. Desde El Partidazo de la Cadena COPE, el periodista Manolo Lama informaba que las continuas lesiones del central respondían a “una lesión congénita” como causa de una “dismetrías en sus caderas” que le ocasiona sobrecargas permanentes. Los servicios médicos del Atlético se apresuraron en salir al paso para desmentir dicha información, con el reconocido periodista pidiendo disculpas y rectificando. La incógnita reside en dilucidar si se trató de una exclusiva que compartió algún miembro cercano del cuerpo técnico del ‘Cholo’ como excusa para argumentar la plaga de lesiones o el condicional interés por parte del club en no hacer pública una supuesta información que podría devaluar el caché del defensor.

Sea como fuere, el propio Giménez vive inmerso en una noria continua de lesiones musculares que se han convertido en un auténtico calvario. Tras pasarse su primer año en blanco, el charrúa se ha perdido hasta el momento una treintena de partidos por diversas dolencias que le ha tenido en la enfermería o en el dique seco por precaución. En el curso 205/16 no estuvo disponible para siete compromisos, una cifra que se elevó hasta diez un año más tarde. La pasada temporada desapareció durante cinco partidos de Liga (Málaga, Alavés, Espanyol, Depotivo de la Coruña y Real Madrid) además de otros dos encuentros correspondientes a la Europa League (la eliminatoria contra el Sporting de Portugal).

La gravedad de la cuestión ha incrementado este mismo curso, donde no ha sido capaz de enlazar literalmente dos compromisos consecutivos desde que terminase el mes de septiembre y ya ha estado fuera de combate para cinco batallas (Betis, Borussia Dortmund, Real Sociedad, Sant Andreu y Athletic Club, no pudiendo terminar los partidos contra Huesca, Brujas y Borussia Dortmund).Desde que viste la camiseta rojiblanca, el Atlético ha emitido más de una quincena de partes médicos para explicar los problemas físicos que privan al futbolista de contar con una mayor cantidad de minutos. Su primera lesión llegó en marzo de 2015 a través de unas molestias en los isquiotibiales del muslo derecho que le impidieron competir contra el Sevilla en el campeonato doméstico. Si Paris, como cuenta la mitología, consiguió matar en plena batalla a Aquiles con una flecha envenenada clavada en su talón, su única debilidad, el muslo derecho es el punto débil del ‘Comandante’.

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