Qué fue de…31. Demis Nikolaidis

Fotografía: ARIS MESSINIS/AFP/Getty Images

QUÉ FUE DE… Demis Nikolaidis. Delantero pequeñito pero matón. Solo estuvo una temporada en el Atlético, pero se le recuerda por ser el mejor socio que haya podido tener Fernando Torres en su primera etapa. Las lesiones frenaron su carrera de tal manera que, tras abandonar el Atlético en 2004, colgó las botas con apenas 30 años.

Era verano de 2003 y en el Atlético recibieron una llamada. “Tenéis que fichar al griego, el PSG no lo quiere”. Peleado con el dueño del AEK y arrastrando una lesión detrás de otra, Demis Nikolaidis llevaba desde marzo sin disputar un solo partido. Hasta entonces, le había dado tiempo a anotar 15 tantos (tres en Liga de Campeones) que habían llevado al AEK a pelear por la SuperLiga muchos años después, aunque acabaran terminando a dos puntos del título. Nikolaidis, un enfermo apasionado del club de su vida, había declarado públicamente su odio a Chrysostomos Psomiadis, presidente del club heleno, por destrozar el equipo que él amaba. Y es que Psomiadis, quien disfrutaba de un permiso especial por mal estado de salud para salir de la cárcel en la que aún tenía que cumplir 12 años, aprovechó esas horas libres para juntar a varios matones, presentarse en la casa del futbolista y amenazarle con partirle las piernas. Por eso, a final de año, liquidaron a uno de los mejores jugadores de su historia y al favorito de la grada.

Publicidad

El primero en interesarse fue el Paris Saint Germain, pero el delantero, aquejado de problemas musculares, no pasó las pruebas médicas y entonces llegó el Atleti, que se encontró con el aval de Milinko Pantic por el futbolista. Pantic, entonces director del Campus, conocía a la perfección la Liga y sabía que posiblemente Demis era el mejor jugador que había en ella desde hacía varias temporadas. He jugado muchas veces contra él durante mis cinco años en Grecia, decía el serbio.

avalado por pantic, fue el mejor socio de torres en su primera etapa. “es muy fácil jugar con demis”, decía el niño

Pero vayamos por el principio. Nikolaidis nació en Alemania, aunque se crió en Grecia. Jugó en el equipo de su pueblo toda su infancia, hasta que el fútbol profesional llamó a su puerta a los 18 años. Fue el Apollon de la capital, donde permaneció hasta los 20 y en el que anotó 38 goles en dos cursos. Por eso, Panathinaikos y Olympiakos se pelearon por su fichaje. Él, enamorado del AEK, le dijo al club que si le vendían solo iría allí. En el AEK estuvo siete años, en una época oscura para el club pero dorada para el fútbol griego, e hizo historia como uno de los mejores jugadores helenos de siempre.

Fue desde el primer día el favorito de la grada, esa a la que se subía con pasión a celebrar los goles y su sociedad con Tsartas era un peligro constante. Nikolaidis ganó tres veces la Copa de Grecia y una la Supercopa, pero nunca pudo conquistar la Liga. Es el segundo máximo goleador de la historia del equipo (166 goles en 256 partidos), nadie en el fútbol griego ni en el AEK ha metido más goles en Europa que él (26) y su buena carrera en su país le valió para ser el estandarte de Grecia durante una década.

Al Atlético llegó siendo un desconocido para el fútbol europeo de nivel, pese a todo lo que había logrado en Grecia. Y es que eran tiempos en los que Youtube y las redes sociales no estaban a la orden del día, donde los informes brillaban por su ausencia y donde la palabra de una voz autorizada como la de Pantic convenció a Toni Muñoz de su fichaje. De manera incomprensible, se pasó las primeras semanas en la grada. “Tiene que acostumbrarse al país, al idioma, al vestuario”, sugería Gregorio Manzano, que hacía hincapié también en su fragilidad física y en el desgaste que le había supuesto algún que otro viaje al inicio de temporada con su selección. Aunque no escondía, a toro pasado, que habría ido mejor para todas las partes si hubiera jugado desde el día uno.

Tras un inicio de Liga horrible (cuatro derrotas, un empate y una victoria) del equipo, fue titular por primera vez en la jornada siete (solo había disputado 10 minutos hasta entonces en un partido ante el Valencia) y desde ahí el Atlético encontró mejoría. En los siguientes ocho encuentros, todos con el griego en el once, el Atlético venció seis, y solo se dejó puntos ante Valladolid y Real Madrid, día en que cayó lesionado y se cortó la progresión del equipo ¿Casualidad o causalidad?. “Es muy fácil jugar con él”, decía Fernando Torres, que se sentía liberado. Trabaja a destajo. Ahora tengo menos presión y más oportunidades de marcar, añadía el capitán.

Pequeño (apenas llegaba al 1’70m), tímido y callado. Muy suyo, pese a formar junto a su mujer, la cantante de pop Despina Vandi, la pareja más famosa del país. Tanto que en los últimos años llegó a confirmar que no podía salir a la calle porque siempre había decenas de personas esperándoles en la puerta de casa. A Nikolaidis le costó integrarse. Siempre era el primero en llegar el entrenamiento, pero también era el primero en marcharse. Si uno quería hacerse una foto con él en el Cerro del Espino, debía ir nada más terminar el entrenamiento, porque el griego salía pitando. Su idioma estaba en el campo.

“Pelea mucho, dispara muy bien y sabe proteger el balón”, decía Manzano. “Es muy potente en el salto de cabeza. Es increíble verle saltar casi un tercio de su altura”, se sorprendía Matías Lequi, que no se explicaba cómo un chico al que sacaba más de 20 centímetros le peleaba los córners en los entrenamientos. “Igual no destaca individualmente pero para nosotros es fundamental, su juego hace mejor al resto”, señalaba Jorge Larena.

GETTY IMAGES / AFP PHOTO / Lluis GENE.

Pero tras ese partido contra el Real Madrid a final de año, Nikolaidis tuvo que operarse de una hernia. Se perdió cuatro encuentros (de los que el Atlético solo ganó uno) y cuando volvió tuvo gasolina para volver a ser titular y fundamental en otros nueve encuentros seguidos. Tres meses después, en marzo, volvió a caer lesionado, fruto de un problema muscular. Forzó para reaparecer ante el Real Madrid, pero ese fue el principio del fin de su temporada, y de su carrera.

Porque contra el Real Madrid jugó 45 minutos (dio la asistencia de gol en la derrota 1-2), pero en las últimas seis jornadas de Liga solo pudo jugar 120 minutos repartidos en cuatro partidos. El Atlético solo ganó dos y se dejó las opciones de ir a la UEFA en la cuneta. Demis Nikolaidis jugó un año en el Atlético de Madrid. Disputó 22 partidos, marcó seis goles y repartió una asistencia, pero con él sobre el verde el equipo notaba cierta mejoría y los resultados acompañaban. Aquel año, el Atlético solo ganó 15 partidos en liga. En 11 de ellos el griego estuvo en el campo y fue titular en 10.

en el atlético jugó 22 partidos, marcó 6 goles y dio una asistencia, llevándose los elogios de todos sus compañeros

En abril, antes de que terminara la temporada y en un momento complicado para él, decidió colgar las botas. Con la Eurocopa en el horizonte, el AEK de su vida sufriendo y él de lesión en lesión, informó al mundo entero que dejaría el fútbol tras la cita de selecciones para dedicarse en cuerpo y alma a salvar a su equipo de las garras de un presidente corrupto que lo estaba matando.

Al término de la temporada, Nikolaidis era el jugador más importante de Grecia, que iba a acudir a la Eurocopa encuadrada en un grupo a priori imposible donde estaban Portugal, anfitriona, y España, eterna candidata. Precisamente, Grecia y Nikolaidis habían mandado a España a la repesca en la fase de clasificación para el torneo. Pocos días antes de dar la lista definitiva, Demis Nikolaidis cayó lesionado.

Otto Rehhagel, seleccionador, le dijeron los médicos que prescindiera de él, que no iba a poder disputar la fase de grupos en óptimas condiciones y que era casi imposible que Grecia acabara llegando a las eliminatorias. Pero el técnico hizo oídos sordos, le metió en la lista de 23 y le sacó a jugar tres ratitos en los tres primeros partidos. Grecia se metió como segunda, dejando fuera a España.

En cuartos de final, el rival era de altura. Francia, vigente campeona de Europa y del Mundo. Y ante la exigencia, Otto se decantó por darle la titularidad al delantero del Atlético. Fue el último partido de su vida como futbolista. Y no, Grecia no perdió. Grecia acabó ganando el torneo en la que es la mayor hazaña histórica a nivel de selecciones. Pero Nikolaidis, que llevaba forzando desde abril, no aguantó más. Su cuerpo se acabó de romper y él se liberó de una presión que le estaba destrozando durante meses.

Se retiró con 30 años tras ganar la eurocopa con grecia. las lesiones y el sueño de hacer grande al aek atenas le hicieron tomar la decisión

Pese a retirarse con apenas 30 años, Nikolaidis es uno de los 10 máximos goleadores de la selección de Grecia y, en el ratio de goles por partido, ocupa la segunda posición en la lista. En 2004, formó un grupo con varios empresarios para acabar comprando el AEK de Atenas. Se dio de margen un lustro para sanear las cuentas del club, algo que logró de inmediato. Ídolo de masas y uno de los mayores héroes de la historia del club, cuatro años después, en 2008, anunció que dejaba la presidencia.

Los aficionados se echaron a las calles para evitarlo, pero él fue tajante. La masa de gente que acudía al estadio no había aumentado como él esperaba y su ideal de eliminar la violencia de las gradas en el fútbol griego en general y en el AEK en particular estaba lejos de hacerse realidad. Por eso, pese a que el club caminaba con pie firme en todos los aspectos, Nikolaidis se echó a un lado.

En 2013, el AEK descendió de categoría por primera vez en su historia. La afición se movilizó pidiendo su vuelta, pero él lo rechazó. A día de hoy, sigue acudiendo regularmente al estadio. Utiliza las redes sociales para condenar los actos de violencia en el fútbol heleno y para recordar fechas de grandes gestas. El pasado mes de mayo, Nikolaidis se acordó de su pasado colchonero y de dos de los que fueran sus compañeros felicitando al Atlético de Madrid por la consecución de la Europa League con una foto en la que Fernando Torres y Gabi levantaban la copa en lo alto de Lyon.

Hoy, Nikolaidis es el presentador del programa más importante de fútbol de su país.

FotografíaARIS MESSINIS/AFP/Getty Images.

COMENTARIOS