Caio Henrique quiere llegar y que no sea tarde

Caio quiere llegar y que no sea tarde
Caio en el Sudamericano Sub20 (2017)

CEDIDOS. De parecer quedarse estancado a brillar en Brasil, el medio rojiblanco, ahora en Fluminense, es uno de los atractivos del campeonato brasileño y un posible refuerzo a coste cero para Simeone y el cuerpo técnico en el futuro. El Atleti no le pierde ojo.

Cuando parecía que la suya era una batalla perdida, Caio Henrique, que aún tiene 21 años, puede no haberse aletargado demasiado en su sueño de entrar a formar parte de la élite. El último año cedido en Paraná Clube y estos inicios en Fluminense le han supuesto una bofetada de realidad al brasileño que un día fuera el mejor jugador de su generación y que ha visto cómo se pagan ya millonadas por aquellos que un día fueron sus compañeros en Brasil mientras él, entonces estrella, se ha quedado con un papel detrás del escenario.

Y es que Caio fue la cara más visible de una paupérrima Brasil en el Sudamericano Sub20 de 2017, celebrado en Ecuador. El rojiblanco, capitán, actuó como pivote de sostén entre un conglomerado de talentos que no supo dar pie con bola. Caio, líder dentro y fuera del campo, único jugador que realmente parecía ser de equipo, se llevó los pocos elogios que obtuvo una Brasil que no logró el pase para el Mundial en la que había jugadores como Richarlison, sensación de la Premier por el que el Everton ha pagado 45 millones de euros, Lucas Paquetá; ya titular en un Milan que ha desembolsado 35; Arana, nuevo lateral del Sevilla; Lyanco, robado a la Juventus por el Torino; Douglas Luiz, capricho de Guardiola de 12 millones o David Neres, ya titular en el Ajax de Ámsterdam por la misma cantidad.

Por eso, el Atlético decidió que aquel chico que había hecho la pretemporada con ellos seis meses antes, que había llegado a debutar en las primeras rondas de Copa del Rey y que parecía ser mejor jugador en 2016 que a finales de 2017, necesitaba un golpe de realidad para dar el salto que realmente se antojaba necesario. No podía seguir muriéndose en el filial, donde había tenido sus más y sus menos con los responsables. Tras una temporada en el banquillo, el año pasado le llegó la oportunidad de salir.

Fue en Parana Clube, un recién ascendido a la Serie A que realmente no tenía nivel alguno para competir en la máxima división. Su mejor valedor, un Rogerio Micale que había sido su seleccionador en el Sub20 y que le requería como pieza de toque en un equipo que apenas iba a tener el balón. Caio, 27 partidos y tres goles después, hizo la mili. Se bajó al barro, conoció la exigencia de primer nivel y se ganó un cartel en el país entre los equipos punteros.

Por eso no es de extrañar que la decisión haya sido la de seguir en Brasil, en un grande venido a menos como el Fluminense que busca despertar con títulos. Allí ya ha empezado con buen pie en el Carioca (dos pequeños torneos que se juegan entre febrero y abril, antes del inicio de la Liga) donde el equipo perdió la primera final pero donde el rojiblanco está dejando muy buenas sensaciones.

Su polivalencia y adaptación a distintas posiciones del campo son una virtud que aprovecha Fernando Diniz, el técnico, que de momento le ha puesto el cartel de jugador número 12. Caio, apenas un mes después de llegar, no puede decir que es titular indiscutible, pero sí que está yendo a más. Ante el Flamengo, en el derbi Fla-Flu, le tocó actuar de lateral. En su último partido, ante Bangú, actuó de mediapunta y convirtió su primer gol, siendo elegido Mejor Jugador del Partido. Esta noche, en la Copa Sudamericana, principal objetivo de reconquista de los brasileños, todo apunta a que las bajas le volverán a derivar al costado de la zaga.

En Fluminense, además, se ha reunido con Paulo Henrique Ganso, su ídolo futbolístico y con quien ya se le sacó cierto parecido en categorías inferiores, algo que puede suponer un estímulo, aunque incluso se lleguen a pisar sobre el campo y deban repartirse los minutos. “Para mí esto es un nuevo comienzo, después de no haber tenido oportunidades en Europa”, admite Caio, tras la temporada notable con Paraná y el inicio esperanzador ahora en el equipo carioca.

Tutelado y representado por Falcao (el de fútbol sala), Deco y Jorge Mendes, Caio tiene 21 años, mucho futuro por delante y parece haber encontrado el camino para, a la larga, triunfar y poder retornar a Europa. Los pasos, de momento los correctos. De titular en un equipo menor a ir a fuego lento en un candidato a todo. Caio sería ese jugador que todo el mundo pediría fichar si ya no fuera propiedad de uno mismo. En el Atleti tiene contrato, su talento no le es desconocido a Simeone y el cuerpo técnico, pero debe ganarse fuera la oportunidad que no se ganó desde dentro ¿La receta? “Seguir trabajando y con la cabeza centrada”.

Fotografía: RODRIGO BUENDIA/AFP/Getty Images.

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