Qué fue de… 34. Elías

Qué fue de... 34. Elías
Buda Mendes/Getty Images

QUÉ FUE DE… Elías solo jugó media temporada en el Atleti. Lo hizo en la 2010-2011, a las órdenes de Quique. Llegó por 7 millones y se marchó ocho meses después por casi 9, tras quedarse sin sitio por la nómina de extracomunitarios. Jugó 18 partidos en los que marcó cuatro goles.

Elías Mendes era un delantero de renombre en los informes que Brasil tenía de sus jóvenes promesas. Pequeñito, pero muy rápido, habilidoso y con facilidad para armar el disparo, el punta formado en la cantera del Palmeiras parecía tenerlo todo para triunfar en el fútbol del país después de haber sido el máximo goleador del Paulista Sub17 habiendo además convertido el gol del título ante el Corinthians, eterno rival.

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Pero cuando cumplió los 18, le dijeron que no valía para eso del fútbol. Que el equipo donde había pasado ocho años de su vida, toda su formación, no le quería más. Y él, que solo había conocido unos colores, no quiso saber nada más del balón. Se sintió fracasado y cayó en una depresión. Su entorno quiso animarle para que no lo abandonara. Era muy joven y no podía dejar marchar su sueño tan pronto, pero todo se volvió a torcer cuando tras firmar con Naútico el equipo pasó por problemas institucionales y el jugador volvió a quedarse sin sitio.

Freddy Rincón, entonces entrenador del Sao Bento, de la Serie B, le vio jugando en partidos amateur con sus amigos y le quiso hacer una prueba. Le probó en la posición de mediocentro y la vida del brasileño cambió. Su ascensión fue meteórica y en 2008, con 23 años, le llegó la oportunidad de jugar en un grande tras haber pasado por Juventus y Ponte Preta. Elias había encontrado su sitio… en Corinthians, el eterno rival del Palmeiras.

Pero Corinthians estaba en Serie B. A años luz de ser el equipo que había sido. Nada más llegar, en su primer año, el equipo ascendió y llegaron los refuerzos para jugar en Serie A. Ahí coincidió con Ronaldo, de quien se hizo inseparable y formó parte en la medular con Paulinho, con quien se asoció a las mil maravillas. Ambos de un perfil similar, se alternaban para descolgarse en ataque o para guardarse las espaldas el uno al otro. Elías fue la estrella de un Corinthians que ganó el Paulista solo un año después de ascender y también la Copa de Brasil.

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En 2010, tras su tercer año en el equipo, le llegó el debut con la selección a cargo de Mano Menezes. Acabó la temporada en el once ideal de la Serie A y tuvo que hacer las maletas. Fichaba por el Atlético de Madrid a cambio de 7 millones de euros. «No me quiero ir, pero me tengo que ir. Así es el fútbol a veces», admitió en el último partido en el Timao. Elías, que había pasado de la nada al todo en el eterno rival del equipo donde se había formado, que había encontrado estabilidad y estaba ya en la selección, debía cambiar el rumbo a los 25 años para volver a empezar de cero.

No quería dejar corinthians, el equipo donde se había encontrado como futbolista

En el Atleti las cosas nunca le fueron bien. Llegó en el mercado invernal en un equipo dirigido por Quique Sánchez Flores y que acababa de perder a Simao. A un Atleti que estaba empezando a ser un polvorín, que iba sin rumbo, con el técnico enfadado con Forlán, con Agüero en un tramo de lesiones importantes y sin un sistema de juego claro. Así, Elías fue de la confianza del técnico, pero nunca con regularidad. Si bien jugó partidos detrás del delantero, como le gustaba, también lo hizo en muchos acostado a una banda, posición que no había ocupado nunca y donde estaba absolutamente perdido.

Las sensaciones del brasileño no eran del todo malas, pero el estigma que habían dejado jugadores como Cleber Santana o Fabiano Eller le hacía cargar con una losa, la del brasileño llegado más por intereses de terceros que por bien del equipo, que no le correspondía y cada acción suya se miraba con lupa. Así, acabó la temporada, Quique se marchó, llegó Manzano y con ello un nuevo sistema de juego en el que sí parecía tener cabida.

Pero también llegó Falcao, llegó Miranda, se quedó Salvio y todo se enturbió. El colombiano no lo hizo hasta la última semana de mercado, pero ya quedaba claro que era la gran apuesta del equipo y que un extracomunitario sobraba. Elías apenas hizo pretemporada porque jugó la Copa América 2011 con Brasil. Solo fue convocado en la previa de clasificación a Europa League por falta de efectivos, porque se sabía tenía un pie fuera. Con 0-0 ante el Vitoria de Guimaraes y a falta de 25 minutos para el final del partido, Manzano le dio entrada… Y Elías marcó un doblete que encaminó la clasificación. Fue el mismo día, además, que el Atlético anunció en los videomarcadores el fichaje del punta colombiano. Una semana después, el Atleti goleó (0-4), con Elías jugando 45 minutos pero sabiendo que estaba fuera.

llegó con la etiqueta que correspondía a eller y cleber, jugó fuera de sitio y clasificó al equipo a europa league sabiéndo ya que iba a ser traspasado

Fue su último partido, solo dos días después, el Sporting Portugal anunció su fichaje por casi 9 millones de euros, cubriendo también parte de la deuda que los lusos aún arrastraban del traspaso de Sinama Pongolle. Elías acabó su etapa en el Atleti con 18 partidos jugados y cuatro goles anotados en apenas seis meses.

A su marcha, el brasileño habló muy mal del Atlético como institución. Se había sentido utilizado como mercancía. Le habían sacado de su casa, Corinthians, para jugar en otras posiciones que no eran la suya y a los seis meses prescindir de él porque no cabía en el cupo de extracomunitarios. Habló de la mala estructura del club, de que nadie se preocupaba de los jugadores y de que nunca cobraban al día. Y además, se quejó de que le habían utilizado en Europa League cuando estaba fuera del club, hecho que le privó de jugar el resto del torneo con el Sporting que, curiosamente, llegó a semifinales en una Copa que acabó ganando el Atleti ya con Simeone a los mandos.

solo estuvo seis meses en el atleti, jugando 18 partidos y marcando 4 goles

En Lisboa se convirtió en el traspaso más caro de la historia del club y, aunque solo estuvo año y medio, dejó muy buenas sensaciones. Pero su lugar estaba en Brasil. Mano Menezes había firmado por el Flamengo y exigió al club que ficharan al jugador. Elías regresó a Brasil y en su primer año volvió a ser elegido como jugador del Mejor once de la Liga. Entonces, volvió a firmar por Corinthians.

Su nivel estaba siendo el mejor de su carrera. Tras perderse el Mundial 2014 por decisión de Scolari, su retorno a Corinthians y la llegada al banquillo de la canarinha de Dunga le hizo empezar a ser titular con el equipo nacional. Así, en 2015 fue indispensable para la selección en la Copa América (también para la celebrada en 2016, hasta que se lesionó) y ese mismo año acabaría ganando el Brasileirao con Corinthians, siendo nuevamente elegido en el Once del Torneo. Era la tercera vez que lo lograba en sus cinco temporadas en la máxima categoría.

Su nivel era tan bueno que el Sporting Portugal quiso efectuar una cláusula escondida en su traspaso para devolverle a Europa durante la primera mitad de la 2016/2017 aprovechando que la Serie A estaba a punto de terminar.

Hoy, Elías, con 33 años, ya no es internacional con Brasil. Sus mejores días ya pasaron. Juega para el Atlético Mineiro, donde cumple ya su segundo año. Cuando se retire, el futbolista será considerado leyenda del Corinthians. En Brasil consiguió una carrera espectacular, algo que no pudo tener en Europa. Aunque en realidad, tampoco se le dieron las mejores oportunidades para hacerlo y, ciertamente, él pareció nunca querer salir de casa.

Fotografía: Buda Mendes/Getty Images.

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