La mejor plantilla de la historia

Fotografía: Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images
Fotografía: Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images

OPINIÓN. Como un mantra, hemos oído repetir hasta la saciedad, que «El Atleti tiene la mejor plantilla de su historia». Una frase, por cierto, que no es nueva, pues se lleva repitiendo con demasiada asiduidad en los últimos veranos y que no tiene mucha razón de ser.

El Atlético, en el último mercado, ha gastado la nada desdeñable cantidad de -20 millones de euros. Sí, en negativo, porque de poco sirve fichar a Joao Félix por 120 millones de euros cuando has vendido a Griezmann por lo mismo y cuando has ganado dinero en el resto de cambio de cromos. Dicen los números que el club ha gastado 266 millones de euros este verano, pero que ha ingresado 286. Cuentas fáciles.

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Pero es que desde el ente público uno se queda solo con un discurso: el Atlético ha hecho el fichaje más caro de su historia, se ha gastado más de 200 millones, tiene que competir por todo. Liga, Champions, Copa del Rey y sería una hecatombe no ganar hasta el anillo de la NBA. Discurso que ha comprado cierta parte de la afición, escudada en que el equipo lleva desde el inicio de la era Simeone rindiendo por encima de sus posibilidades sin darse cuenta que eso es así y no es la realidad. A saber, una Liga, una Copa del Rey, dos Supercopas de Europa, una Supercopa de España, dos Europa Leagues, dos finales de Champions… A título por temporada, siendo dos veces consecutivas subcampeón de Liga y quedando siempre entre los tres primeros.

Poco importa que el Real Madrid y el Barcelona tengan un presupuesto (y por tanto unas capacidades en todo) que dobla al Atlético de Madrid. Esa excelencia que desprende el equipo en los últimos cursos ha instalado en el clima que es obligatorio competir con los dos titanes que no solo llevan copando España las dos últimas décadas, sino que llevan diez años sin que nadie les tosa en Europa. Poco importa que mientras el Atlético invierte en fichajes siete millones por temporada (70 en 10 años), o lo que es lo mismo, un Leo Baptistao, Real Madrid y Barcelona se puedan permitir el lujo de dejarse 60 (600 en 10 años).

Tampoco hay quien parezca ver que el equipo ha sufrido una reestructuración y el proyecto sea totalmente nuevo, pues la columna vertebral se ha perdido. Y es que por columna vertebral entendemos la marcha de Godín, capitán y jefe de la defensa una década; Rodrigo, pivote considerado a dominar el centro del campo durante diez años; y Griezmann, a quien en cinco años se le han ido cayendo los goles de los bolsillos uno detrás de otro. Junto a ellos se han marchado figuras difícilmente sustituibles como Lucas o huecos importantes en el vestuario como Filipe o Juanfran que, unidas a las recientes salidas de Torres y Gabi dejan el sentido de pertenencia en el alambre.

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Y es que un equipo que basa su juego en la fortaleza defensiva ha visto cómo cuatro de los siete defensas, a día de hoy titulares por las bajas, son totalmente nuevos. O cómo su estrella, Balón de Bronce y candidato a comer en la mesa de Messi y Ronaldo, ha sido relevado por un muchacho a mediohacer y con solo 20 partidos como profesional a sus espaldas. Que puede salir muy bien, pero que también hemos visto a muchos de estos salir muy mal.

Poco importa que las lesiones, un problema que se lleva repitiendo dos temporadas, tampoco esté dando tregua en esta. Giménez y Savic KO, Joao Félix también lo ha sufrido, Diego Costa tiene para media temporada fuera y hasta Morata ha arrastrado ya dos problemas diferentes en lo poco que va de competición. Poco importa que Morata sea a día de hoy el único delantero de la plantilla y que el que venía para sustituirles, Saponjic, haya sido un experimento chanchullero entre agentes.

Poco importa que Vitolo sea titular en un equipo que le dijo en verano que debía buscar una salida, o que Correa, con más pies fuera que dentro, sea hoy su jugador más en forma. O que Lodi, que hace dos meses quería volverse a su país porque no estaba aclimatado a España, no tenga sustituto natural en su posición. Tampoco que en la última convocatoria hayan tenido que ir tres canteranos por ausencias de una plantilla nuevamente corta en la que si un jugador se resfría hay que tirar del B.

Que Diego Costa, hasta su lesión, estaba mostrando el peor juego de toda su carrera o que Lemar no está ni se le espere. Que Thomas, guadianesco, no tenga sustituto natural porque Marcos Llorente, que ha jugado poco, lo ha hecho horrible cuando ha salido o que Koke y Saúl, que llevan ocho y seis años respectivamente jugándolo absolutamente todo, no puedan tomarse un descanso que se les antoja necesario para recargar pilas y volver a ser un sobresaliente partido tras partido. Incluso que Oblak, el mejor portero del mundo, haya tenido un arranque con alguna acción dubitativa.

El Atlético, que es el último del Top15 por presupuesto en Europa, debe luchar por todo. Liga, Champions League y Copa del Rey. Así nos lo han hecho saber y así lo evaluaremos. Y así seré aunque la semana que viene el delantero centro deba ser un canterano por exigencias del guión o si uno de los que esto lee, o quien esto mismo escribe, deba jugar de lateral izquierdo porque Lodi se ha acatarrado. Porque el Atleti tiene la mejor plantilla de su historia.

Fotografía: Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images.

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