Partido a partido se forjan las leyendas

Partido Atlético Madrid (1-0) FC. BarcelonaChampions League. Cuartos de Final. VUELTA. Atlético de Madrid 1 (Koke 5′) – FC Barcelona 0

Anoche se vivió una cita mágica en el Vicente Calderón. La clasificación para semifinales de la Champions League resultó una catarsis colectiva. Desde una hora antes los tornos de acceso estaban colapsados. Había una petición expresa del club de llenar desde primera hora las gradas para animar y para volver a participar en uno de esos ejercicios colectivos de amor a los colores. Un magnífico mosaico que cubría tres cuartas partes del estadio conectaba nuestro pasado glorioso de Luis Aragonés con el presente idílico del ‘Cholo’ Simeone. Ganar, ganar, ganar, ganar y volver a ganar en rojiblanco con banderas de España decorando los laterales. Era el momento de la verdad. Con toda Europa mirando no quedaba más remedio que ser coherente con el lema elegido, era el momento de ganar por todos los que llevan con orgullo estos colores.

Con Diego Costa y Arda Turan fuera del encuentro por lesión sería fácil pensar que el equipo caería en el derrotismo. Pero el cholismo es hacer de la necesidad virtud y del problema oportunidad. Simeone volvió a sorprender a todos y lo tenía claro «Desde que se lesionó Costa en la ida, sabíamos que este sería el partido de Adrián». Y de Villa y vaya si lo fue. Los renacidos puntas asturianos se clavaron una y otra vez en la defensa del Barcelona como impulsores de un ataque en tromba que desdibujó al Barcelona durante los primeros 20 minutos y produjeron el cuarto de hora más magnífica de fútbol que haya visto la Champions League esta temporada.

Este equipo de Simeone nunca decepciona en las grandes noches. Poco a poco ha ido estudiando y entendiendo al Barcelona. En cada uno de los cuatro partidos anteriores ha diseccionado a su rival. Conoce sus virtudes y como anularlas y conoce sus defectos y cómo explotarlos. El Atlético de Simeone se cimenta en tres pilares innegociables: despliegue físico, intensidad superior al rival y explotar sus virtudes futbolísticas escondiendo sus defectos. El Barcelona tracionándose a si mismo fue una caricatura de equipo: Messi desaparecido, un juego errático y sin dominio, ataques sin fe y desordenados y una pésima defensa. En sólo 4 minutos el Barcelona sabría cuan en serio iba su rival. Jugada que inicia Raúl García que peina atrás, Adrián se escapa de Mascherano (fue la tónica de la noche) y dispara al larguero en una jugada que se prolonga a la otra banda. Villa centra para que Adrián gane por alto a Alba y asista en el otro palo a Koke que marca ante la mirada de Mascherano y la estirada inútil de Pinto. Alegría desbordada en el Calderón. El delirio. Pero no para los jugadores. Para ellos era un trabajo a medio finalizar. Por lo que Villa siguió intentando fulminar al rival y casi lo consigue en dos ocasiones, sendos palos en el 11′ y 19′.

El Barcelona totalmente fuera del partido sólo produjo un cabezazo de Messi que se fue fuera y una jugada tan primorosa como infructuosa de Neymar en el área rival ante Adrián y Tiago que acabó con otro disparo fuera de Messi. Finalizó el primer tiempo con sensación de que el Barcelona se había escapado vivo.

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Y así pareció ser porque nada más reanudar el encuentro jugada por el centro de Neymar que repele Courtois y en la jugada posterior el meta se trastabilla y Xavi falla clamorosamente el empate. Pero fue un espejismo. El Atleti se torno irreductible y manejo un segundo tiempo defensivo en el aprovechó los espacios para contraatacar. Gabi marró una gran ocasión tras recorrer medio campo con Villa de acompañante. Siguiendo recientes costumbres se fue al limbo otro penalti para el Atlético. Mascherano carga sin posibilidad de llegar al balón a Villa en el área. Howard Webb no quiso ver nada. Las entradas de Diego y ‘Cebolla’ por Adrián y Villa dieron oxígeno y ventaja al equipo que se estiró y buscó el gol que matara el encuentro. Cebolla tuvo una fantástica ocasión para marcar pero un acertado Pinto despejó su disparo en carrera. Y así finalizaba el encuentro. Con el sufrimiento justo y hechuras de campeón. El camino es largo pero se empieza a atisbar la meta. Y a lo lejos aguarda la gloria y los títulos para quien quiera o pueda reclamarlos.

Mención especial merece la segunda juventud de Gabi y Tiago. Fabulosos toda la noche en la contención y el robo, no dejaron de bregar y jugaron uno de los mejores partidos de sus carreras. Tiago además cumplió 150 partidos como rojiblanco y vaya manera de celebrarlo.

El Atlético de Madrid superó en un encuentro majestuoso a un Fútbol Club Barcelona en pleno declive de su posición hegemónica europea que ha ostentado durante los últimos 7 años. Aún intimida su pléyade de estrellas galácticas alineadas en la hoja de alineaciones pero hay otra hornada de obreros artesanos. Visten de rojiblanco y no temen a nada ni a nadie. Lo mismo se arremangan para trabajar duro que realizan filigranas de artista. El futbolista total viste de rojiblanco.  Se llama Gabi, Arda Turan, Koke… No dará un balón por perdido. Sabe que puede morir por un compañero luchando un balón porque su compañero morirá por él en la siguiente jugada. Y encima destila calidad a raudales.

El 9 de abril de 2014 quedará en los anales de la historia rojiblanca como quedó en su día el 17 de mayo de 2013. El Atlético de Diego Pablo Simeone no sólo quiere desafiar la infame historia reciente que había convertido a un club grande y centenario en una decrépita caricatura de si mismo. El siguiente paso en el plan de dominación del cholismo es desafiar el poder establecido. A todo el estamento.

Este Atlético es un ejercicio de fe y de fútbol. Sabe lo que es y como explotar sus virtudes. Es pasearse ante el Chelsea en la Supercopa como aviso a navegantes. Es mirarle a los ojos al Real Madrid y decirle que le va a ganar la Copa del Rey en su casa. Es notificar al Barcelona que sus años de esplendor hegemónico finalizaron oficialmente ayer. Es tener el cielo como único límite. Es cholismo.

TifoGanarJugaron: Courtois, Juanfran, Miranda, Godín, Filipe Luis, Raúl García, Gabi, Tiago, Koke, Adrián (Diego 71′) y Villa (‘Cebolla’ Rodríguez).
Árbitro: Howard Webb: Amonestó a Koke.

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