El curioso caso de Carlos Sánchez Aguiar

1-IMG_0165El Atleti B vive sus mejores momentos de la temporada. No es casualidad. El filial ha conseguido adoptar algunas señas de identidad que había perdido. El trabajo no se negocia, no se hacen prisioneros y el Cerro del Espino es un fortín. Con estas tres premisas y con algunos contratiempos por el camino, el ‘B’ vive fuera del descenso, algo que de por sí es una novedad. Sin embargo, las sensaciones son muy distintas a las de antaño. El equipo va a más y todo es culpa de Carlos Sánchez Aguiar.

Una derrota a domicilio contra el Trival Valderas, colista de la categoría, fue el motivo que llevó a Óscar Mena a dimitir. Era la gota que colmaba el vaso, puesto que era la jornada 14 y el Atleti B había ganado cuatro partidos, empatado tres y perdido siete encuentros. El descenso era por entonces el habitat natural del equipo. Era necesario un cambio drástico, pero con alguien de la casa. El elegido fue Carlos Sánchez Aguiar quien pasó de dirigir la escuela del club en Rumanía a volver a su amado filial.

De hecho Carlos Sánchez Aguiar ya entrenó al Atleti B y su papel fue muy destacado, sobre todo en la temporada 97-98. De aquel equipo salieron algunos nombres propios de nuestro fútbol como el portero Ricardo, Rubén Baraja, Luis García Tevenet o Veljko Paunovic. Historias del pasado en cualquier paso para un entrenador que arrancaba su tercera etapa en el Atleti B con la necesidad no sólo de encontrar resultados, sino de cambiar la cara del equipo. Y el inicio no pudo ser peor, derrota 6-1 frente al Athletic Club en Lezama.

2015_02_01_atlb4Este duro golpe levantó al equipo en armas. Fuera de casa, la tónica no ha sido mucho mejor. Dolorosas derrotas ante el Castilla, Socuéllamos o Las Palmas Atlético han sido cruces a levantar. En Majadahonda, con Aguiar en el banquillo, el equipo suma cinco victorias y un empate en seis partidos. Esta racha iguala a la conseguida por Alfredo Santaelena a finales de 2013 y es que Aguiar lo tiene claro: «Nuestra casa deber ser inexpugnable«.

Con esta premisa, el equipo ha salido de los puestos de descenso y sobre todo, ha ofrecido una mejor cara. Capaz de ganar por juego, en intercambio de golpes o por efectividad. Incluso fuera de casa -y aunque los resultados no acompañan- se ha mostrado un nivel competitivo alto, contando con bajas notables. De hecho, otra de las señas de Aguiar es no comprometerse con nadie. El ejemplo más claro está en Dani Espejo, lateral izquierdo de profesión y con Aguiar reconvertido a interior por oficio.

- Publicidad -

Con once partidos por delante hasta el final de temporada, seis de ellos en casa, el Atleti B no pasará apuros si consigue mantener esta identidad otorgada por Carlos Sánchez Aguiar. Ese es uno de los grandes objetivos del entrenador madrileño. El otro, igualar la historia. Da la casualidad que en la 97/98 el Atleti B sumó 16 victorias en Segunda, los mismos triunfos que podría alcanzar si se sigue sumando de tres en tres en el Cerro hasta final de año. Y de este nuevo Atleti B, hoy por hoy sólo se puede esperar lo mejor.

Fernando Sancho Gadea [social_link type=»twitter» url=»https://twitter.com/kamikazesancho» target=»on» ]https://twitter.com/kamikazesancho[/social_link]

Fotografías: Club Atlético de Madrid

COMENTARIOS