Gracias, Mandzukic

20150408MandzukicSu último gol fue contra el Almería en el Calderón aquella cómoda tarde de 3-0. Su último gran encuentro, poco antes ante el Real Madrid en una exhibición de las que hacían falta por el Manzanares. Desde entonces, Mario Mandzukic ha atravesado una crisis goleadora, de juego y de sensaciones. Muchos, tras una frase de Simeone cargada de mensaje en el Sánchez Pizjuán («necesitamos gente que no se crea más importante que el equipo»), y a tenor de los últimos encuentros del croata, comenzaron a preguntarse qué pasaba en el vestuario. Dejadez o falta de motivación al margen (me río yo), antes del partido ante la Real el entrenador argentino quiso zanjar el problema de un plumazo:

«Fíjense qué nobleza tiene. El domingo me llaman en la puerta. Es Mario. Entra con un traductor, porque yo no hablo su idioma obviamente. Con nobleza enorme de un jugador extraordinario, me dijo ‘estoy mal del tobillo y no le estoy dando lo que necesita el equipo. Yo no estoy en las condiciones que el equipo necesita y quiero recuperarme de la mejor forma posible del tobillo’. Agradezco que me lo dijese, porque si le veo venir al entrenamiento mañana, juega otra vez de titular, porque para mí es titular».

Con un minuto de comparecencia, Simeone rompió en pedazos a esos que tachaban a un hombre que ha jugado con la nariz rota y con el tobillo destrozado, dejándose la vida por el Atlético de Madrid, de un futbolista pasota. El que escribe estas líneas no recuerda una defensa tan directa y clara del Cholo, que siempre ha mirado más por el grupo que por las individualidades. «Para mí eres titular». Obviamente, el argentino sabe mejor que nadie del temperamento de Mandzukic y sabe cuidar hasta los más mínimos detalles por el bien propio y colectivo. Ahora bien…

Creyéndonos esta historia al pie de la letra, ¿qué es eso de echar la culpa a Mario por ‘ocultar’ una lesión? ¿No es acaso el Atlético de Madrid un club diferente? En una conversación tuitera con Juan Esteban Rodríguez llegábamos a una misma conclusión: cualquier aficionado que sintiese los colores rojiblancos haría lo mismo. Esto habla muy bien del sentimiento de pertenencia y de irresponsabilidad en el acto. Pero, ¿qué quieren que les diga? Para ser responsables, cuidadosos y tenerlo todo bajo control, ya están los del bando de enfrente. El Atlético es algo más que eso. Es la pasión por defender unos colores poniendo en juego incluso el físico propio. Caminar con los cordones desatados, porque sabes que vas más cómodo aunque exista el riesgo de tropezarse. Ir con las manos en los bolsillos, aún a sabiendas que en cualquier momento puedes caer contra el suelo. Mandzukic, un croata que no sabía ni decir ‘hola’ en castellano, lo entendió rápido. «Si no me cortan la pierna, yo estoy para jugar», debió pensar. Yo pensaría lo mismo. Hasta que, claro, se ha dado cuenta de que según está entorpece más que ayuda. De ahí que Simeone hable de «nobleza». Visto para sentencia. Aunque…

Existe el otro bando. El que no termina de creerse esta historia. Puede ser igualmente válido. Mandzukic lleva semanas ‘leyendo y escuchando’ de todo. No palabras precisamente alentadoras. Su flojo nivel en este tramo de temporada ha coincidido con un bajón de juego y resultados del Atlético. El mensaje de Simeone en el Pizjuán fue el que fue, pero puede que se haya dado cuenta que esto no beneficia al equipo en su conjunto. Salir al quite cuando los atléticos se juegan todo el pastel, amansar a las fieras ansiosas de carnaza y sangre, y mantener un poco alejado de los focos a Mario hasta que recupere su mejor versión, han podido invitar al argentino a sacar a la luz esta historia. Ya fuera cien por cien real o sólo el sesenta, era necesaria.

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No desviemos la mirada hacia Cavanis ni polémicas que no hacen bien. Pero, eso sí, un último apunte. Si para Simeone, un Mandzukic lesionado sigue siendo titular por delante de los Fernando Torres o Raúl Jiménez, deberían hacérselo mirar. El Atlético les necesita a todos. Queda mucha tela que cortar.

Ah, que se me olvidaba. Vaya cabeza la mía. Gracias, Mario Mandzukic.

 

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