Un pionero con bombín

El frío se apodera de la localidad vasca de Getxo. El calendario de febrero apenas se ha movido en diez ocasiones hasta alcanzar una fecha marcada en rojo por todos los amantes de aquel deporte en auge procedente de las islas británicas. Es el día esperado. España lleva años aguardando su momento. Hoy, 10 de febrero de 1929, rueda la pelota en competición liguera por primera vez en la historia de nuestro país.

Al frente de la nave rojiblanca se encuentra el inglés Frederick Pentland. En su cabeza porta un bombín y entre sus dedos un largo y humeante puro. Observa detenidamente cada paso que dan sus pupilos sobre el embarrado césped y celebra comedidamente los tres goles que el Atlético, Athletic de Madrid por aquel entonces, anota para doblegar al Arenas Club. Tras el pitido final, y con 2-3 en el marcador manual del estadio de Ibaigondo, Fred sonríe sabedor de que ha hecho historia. Se ha convertido en el primer técnico del conjunto rojiblanco en la historia de la Liga y lo ha hecho con una sufrida victoria, cómo no, bajo el brazo.

El técnico británico no tardó demasiado en labrarse un nombre en el fútbol español que vivía inmerso en un estilo de juego basado en el balón largo y en la segunda jugada, algo que Pentland detestaba desde su etapa como jugador donde actuaba en banda derecha y acostumbraba a quebrar a los rivales con el cuero pegado a la bota para servir balones aéreos al delantero, por lo que los desplazamientos en largo dificultaban una labor que llevó a cabo en cinco ocasiones con la selección inglesa. Pentland, quien introdujo el término ‘Míster’ para denominar a un entrenador, era partidario de un fútbol adelantado a su tiempo y caracterizado por el pase en corto y por las transiciones rápidas. Cambió a los extremos de banda, introdujo el trivote en el centro del campo e implantó un revolucionario sistema de entrenamiento que giraba en torno a la pelota. Tal era su protagonismo que en los entrenamientos posteriores a una mala actuación, el balón, a modo de castigo, brillaba por su ausencia. De este modo se aseguraba que sus futbolistas tuvieran aprecio por el cuero y que trataran de jugarlo a ras de césped.

Fred Pentland dirigió la nave rojiblanca hasta en tres ocasiones sin demasiada suerte. Durante la primera, alcanzó la final de Copa, siendo derrotado en la prórroga por el Barcelona. La segunda, sin pena ni gloria. En 1933, ya en su último ciclo en rojiblanco, tomó las riendas de un equipo anclado en la Segunda División. Si bien es cierto que logró devolver al club madrileño a la máxima categoría del fútbol español, fue destituido al año siguiente tras caer derrotado por 5-1 ante el Barcelona. Tal era su carisma que a pesar de ser apartado de la dirección del equipo, Pentland fue reubicado como funcionario del club, puesto al que renunció en 1936 tras el estallido de la Guerra Civil.

Pentland falleció en Inglaterra el 16 de marzo de 1962. En su honor, el estadio de San Mamés acogió una multitudinaria misa en honor del técnico más ganador de la historia del Athletic Club, con quien ganó dos Ligas, cinco Copas y seis campeonatos de Vizcaya. Hoy, 29 de julio de 2015, Fred Pentland cumpliría 133 años. Larga vida a aquel pionero con bombín que revolucionó el fútbol español y que escribió la primera página del Atlético, en la historia de la Liga.

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[Actualización diciembre 2016: investigaciones para su biografía del periodista Jon Rivas desmienten que hubiera tal misa en los años 60 y queda todo como entrañable leyenda urbana del primer entrenador al que sus jugadores llamaban ‘míster’]

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