Türk Telekom Arena, el infierno de Estambul

Que el nombre no lleve a engaño. El Ali Sami Yen Spor Kopleksy – Türk Telekom Arena es un estadio moderno, estrenado en 2011, cuyo nombre se debe al patrocinio de la compañía de telecomunicaciones, pero que su alma y su corazón, ese que late cada día de partido, sigue siendo el del viejo y ya derruido Ali Sami Yen. Aquella olla a presión, se trasladó de lugar, vendió su nombre temporalmente por unos millones de euros, pero sigue siendo el infierno turco. 

El Galatasaray siempre ha tenido en su estadio una fortaleza gracias al empuje de una afición que convierte cada partido en una fiesta para los suyos y en una pesadilla para el rival. Míticos son los recuerdos de los noventa y principios de este siglo con un grada trufada de bengalas, llena de bufandas color mostaza y poblada por unos hinchas cuya voz es una cuando se une al grito de Cimbombom, como conocen a su equipo.

Si en el viejo Ali Sami Yen cabían 42.000 espectadores, en el nuevo son casi 53.000 los que se dejan la garganta por su equipo. Las bengalas de antaño han sido sustituidas por impresionantes tifos e impresionantes coreografías a toda grada. Desde antes del pitido inicial la hinchada turca calienta el ambiente animando a los suyos. Y eso que a pesar de haber ganado la última Superliga turca, el Galatasaray está lejos de ser el equipo que fue. Basta con ver sus últimos resultados, donde ha dejado escapar puntos de casa con el Osmanlispor y este pasado sábado, frente al colista, el Mersin. Eso sí, la grada nunca deja de animar. Por eso es el infierno turco.

Como siempre, una imagen vale más que mil palabras. 

Fotografía: Wikipedia

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