Pantic: «Cuando fiché por el Atleti la prensa no sabía ni mi apellido»

Fotografía: TVE

Milinko Pantic, uno de los héroes del Doblete, atendió a Michael Robinson en el programa Acento Robinson de la Cadena Ser. El centrocampista, que llegó al Atlético de Madrid con 29 años, fue una de las piezas clave de un equipo, el del Doblete, que vivió de la pelota parada como años después ha hecho el Cholismo. Sus lanzamientos de córner aún se recuerdan en la ribera del Manzanares cada quince días en forma de ramo de flores. Es el córner de Pantic.
A pesar de sólo estar tres temporadas en el Atleti su legado es inmortal. El Calderón encontró en Pantic un ídolo y él encontró un equipo. Su equipo. Y es que el Atlético de Madrid es el equipo del serbio. No podía ser de otra manera. La huella del Doblete es honda en una persona que reconoce que «era del Barça del Dream Team antes de conocer al Atleti».

Tras una carrera más bien discreta por el Partizan de Belgrado y el Panionos griego, Antic se empeñó en su fichaje, tanto que se dice que ‘amenazó’ con pagarlo de su bolsillo. «Antic es muy inteligente, le gusta jugar al ajedrez y eso hizo. Él sabía lo que necesitaba para su equipo. Tenía jugadores altísimos con Penev o Kiko y por eso quería alguien que sacara bien las faltas», contó. «Sacamos muchísimo partido al balón parado, teníamos jugadas ensayadas, pero al final la decisión era mía», detalló el centrocampista serbio. Echando la vista atrás no cabe duda de que su fichaje fue un acierto, aunque cómo el mismo reconoce no fue fácil. «Alguna vez recordando mi fichaje con mis hijas viendo lo que tenía guardado sobre mí que había salido en la prensa de española, leí un articulo del Marca que pone: ‘Radic está a punto de fichar por el Atlético’. La prensa española no sabía ni mi apellido. Imagínate el trabajo que tuvo el míster para convencer a Gil de que fichase a un tío de 29 años que jugaba en el Panionos». Tal era el nivel de desconociemiento que de él se tenía que como siempre contaba Andrés Montes con su ‘Hola, me llamo Milinko Pantic’, el serbio no tuvo presentación oficial. «A mi no me presentaron nunca. Yo llegué a las once de la noche, sin hablar de español, con un poquito de inglés. Me montaron en un coche con el chófer de Jesús Gil y me llevaron a las montañas, sin yo saber nada de que el equipo se concentraba en Los Ángeles de San Rafael. Llegué de tarde, de noche y me metieron directo en la habitación. A la mañana siguiente mis compañeros me miraban como a un auténtico indio. Todo fue así hasta el primer partido, ante el Talavera. Hice un partidazo. Yo todavía no había firmado el contrato y después de ese partido vino Gil Marín con el contrato. Me pusieron una cláusula de 800 millones«, contó.

«A mi no me presentaron nunca»

El paso de Pantic por el Atleti siempre estará ligado al maravilloso Doblete que consiguieron los rojiblancos en la temporada 95/96 y, en menor medida, a sus actuaciones contra el Barça. Un gol suyo frente a los azulgranas supuso la novena Copa del Rey para el Atlético, pero cuatro tantos del serbio en el Camp Nou un año después no sirvieron para que su equipo ganara. «Antes de fichar por el Atleti yo era del Barça de Cruyff, del Dream Team, quizá por ello mis mejores encuentros siempre fueron frente a ellos. La Copa… y esos cuatro goles, por ejemplo. Ese partido lo veo muchas veces y no sé si reír o llorar, marcar cuatro goles fuera de casa y acabar perdiendo… Ahora el fútbol es más resultadista, pero antes los Atleti-Barça eran puro espectáculo», comentó.

Tras retirarse, volvió al Atleti, como entrenador de las categorías inferiores, donde hizo un gran papel que no le sirvió para que se le renovara. «Hicimos una campaña muy buena, pero el Club tomó la decisión de no renovarme el contrato. Lo acepté porque quiero mucho a este equipo, aunque no se cual es la razón por la que tomaron esa decisión. A pesar de todo sigo queriendo mucho al Atlético de Madrid porque me lo ha dado todo y se lo debo. Soy fiel al Atleti». Palabra de Milinko Pantic. El mejor lanzador de faltas que muchos hemos visto en el Atlético de Madrid.

 

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