2015, el año en retrospectiva: Atlético de Madrid B. Un año para recapacitar

En estos posts resumiremos las diferentes claves del año para recordarte los grandes momentos del 2015. En este post, el filial.

Se suele expresar equivocadamente que cuando un año no es bueno o del todo bueno es digno de olvidar. “El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor”, apuntó el filósofo chino Confucio. El año 2015 que ha cosechado deportivamente el Atlético de Madrid B no merece caer en lo más profundo del olvido. No porque haya sido bueno, ni mucho menos, sino por todos los errores que se han cometido, desde el campo hasta las oficinas, a lo largo de sus últimos 365 días.

AtletiB-Infografía14-15El filial colchonero arrancará el año 2016 jugando en Tercera División como consecuencia de ser el tercer peor equipo de la pasada temporada en el Grupo II de la Segunda División, con 41 puntos de 114 posibles. De esta manera se puso punto y final a 15 años consecutivos jugando en Segunda B desde que se viera abocado a dejar la Segunda División por el descenso del primer equipo en la temporada 1999/00. Su descenso a la categoría aficionado del fútbol español es el fin a 38 años en categorías profesionales.

UNA LENTA AGONÍA

El arranque del último año en Segunda División B no hacía presagiar el fatídico desenlace. El ‘B’ arrancó el curso liguero ganando el derbi contra el Real Madrid Castilla, remontada incluida,  logrando el mejor arranque — siete puntos de los primeros doce posibles — de las últimas siete temporadas y con la fructifica sociedad Dani Aquino – Samu Sáiz como estímulo suficiente para acercarse por las mañanas a El Cerro. Eran tantas las buenas noticias que se acumularon que todo se acabó por ir al traste: pelea de egos, camas al entrenador, coqueteos constantes con la noche, indisciplina y problemas de puntualidad en días de partido provocaron una situación difícil de reconducir.

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El ‘B’ cierra 2015 en Tercera y con un saldo de 15 victorias, 6 empates y 15 derrotas

El caldo de cultivo, con dimisión voluntaria de Óscar Mena en noviembre de 2014 tras perder contra el colista, fue insostenible. Cuando se quiso dar cuenta, ya era tarde. El Atlético B inició el 2015 con derrota a domicilio contra el Socuéllamos y cayendo hasta la penúltima plaza, a un punto del último clasificado. La llegada de Carlos Sánchez Aguiar tampoco trajo el efecto esperado y el filial cosechó diez derrotas en las siguientes 16 jornadas. Con un balance de seis triunfos en cuatro meses, Aguiar fue despedido para ocultar la verdadera punta del iceberg. “Se acabó el sufrimiento todos los fines de semana, un gran trabajo papá. Ojalá se den cuenta de que el cáncer del Atleti B son los jugadores”, escribía su hijo Carlos en redes sociales días antes de conocerse su marcha.

A cinco puntos de la salvación y empatado a puntos con Las Palmas Atlético, equipo que ocupaba la zona de ‘play-out’, la Academia decidió que Roberto Fresnedoso, por aquel momento técnico del ‘C’, se hiciera cargo de la salvación. En su debut se le presentó un ‘matchball’ que no ganó. Perdió contra el Amorebieta, equipo de referencia para la salvación. Ganó los dos siguientes, al igual que Las Palmas Atlético, por lo que se consumó su descenso a Tercera División de forma matemática una jornada antes de terminar el curso.

UNA ACADEMIA POCO ACADÉMICA

La debacle encuentra explicación en una Academia que necesita pulir ciertos hábitos de su funcionamiento. Se presume de un modelo de cantera que no es tal, donde los jugadores no juegan por su calidad, con representantes y agentes de futbolistas campando a sus anchas por Majadahonda, y en la que los entrenadores no tienen plenos poderes para tomar decisiones. Las consecuencias de estos vicios no solo se reflejan en el filial más próximo al primer equipo, sino también en otras secciones donde el Atlético ha dejado de ser referencia.

Las consecuencias de los vicios de la Academia también se reflejan en otras secciones

La figura de Carlos Aguilera, director deportiva de la Academia, es una incógnita difícil de resolver. A menudo se le ve siguiendo las evoluciones de la cantera, en un segundo plano y sin hacer ruido. Junto a él se encuentran Emilio Gutiérrez, encargado de la dirección y Miguel Ángel Ruiz, miembro responsable de la contratación de futbolistas. A pesar de los discretos números, la secretaría técnica no ha tomado represalias contra ninguna de las tres figuras.

Uno de los aspectos criticables del funcionamiento de la Academia es la nula mano dura que existe. Tanto entrenadores como responsables de la parcela deportiva de la cantera se han mostrado flexibles ante actitudes poco tolerables de sus jugadores. Se ha abogado por el castigo económico como medida de contención a aquellos futbolistas que se han presentado tarde a entrenamientos, partidos o que han protagonizado alguna trifulca con compañeros de equipo. La falta de autoridad derivó en un desgobierno absoluto que nadie supo reconducir.

NEFASTAS CONSECUENCIAS

Las consecuencias del desastre han provocado un gran daño en la estructura de cantera. Con el descenso a Tercera, la dirección de la cantera decidió prescindir del Atlético C y se comunicó las bajas de los más veteranos. Solo 9 futbolistas del ‘B’ contaban con contrato en vigor y tres de ellos — Carlos Ramos, Héctor Hernández y Samu Sáiz — se han marchado cedidos. Otros, como David Gil o Iván Alejo, con un futuro prometedor, se han marchado por la puerta de atrás y sin posibilidad de tener una oportunidad de dejar huella en el club.

Amath hizo el 3-0 tras un jugadón de Arona

Con la convulsa y complicada resolución del esperpento, la dirección del Atlético B se le encomendó al canario Víctor Afonso, que estrenó en Tercera División con una victoria contra el Puerta Bonita lejos de El Cerro del Espino. La evolución del filial ha sido tal que ha cerrado el año 2015 en la segunda posición, con un punto de ventaja sobre el tercero y el cuarto clasificado. “Defensivamente estamos muy sólidos y sólo nos falta tener más gol. Estamos en la buena línea y nuestro objetivo es hacer una buena segunda vuelta. El equipo va evolucionando y se va acercando a lo que queremos. Nos falta llevar la iniciativa”, replica Afonso, como deseo para 2016.

Foto: Atlético de Madrid / Esto es Atleti

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