Pereiro, el peligro del PSV que casi fue del Atleti

EMMANUEL DUNAND/AFP/Getty Images
EMMANUEL DUNAND/AFP/Getty Images
Ficha del futbolista
Gastón Pereiro
Nombre: Gastón Rodrigo Pereiro López
Fecha nac.: 11/06/1995, Montevideo (Uruguay)
Nacionalidad: Uruguaya
Estatura: 188 cm. / Peso: 76 kg.
Perfil: Zurdo
Equipo: PSV
Dorsal: 7
Posición: Extremo derecho (ED, EI, DC)
Contrato: 30/06/2020
Valor de mercado: 7M €

 

SCOUTING. Gastón Pereiro, que pudo ser colchonero hace dos años, amenaza ahora al Atlético en el primer envite de Champions.

BIO

Allá por los inicios del fútbol, en los primeros compases del siglo XX, unos chicos ataviados con zamarras de color celeste no encontraban un rival a su altura. Combinaban la garra y la fuerza de la mayoría con las pinceladas mágicas de unos pocos para conformar un ejército de 11 hombres sin parangón. Su nombre era Uruguay, y sus hijos, menos que el resto pero creídos con el doble de valor, fueron los pioneros en ganar al mundo entero, doblegando incluso a los titanes en su casa, y se acomodaron en un estado de vida donde rendirse no está permitido. Apenas tres millones de habitantes. Como si de una fábrica se tratara, el charrúa es un país donde no dejan de crearse muñecos de guerra diseñados con el único objetivo de ganar, de competir, de sudar sangre, de no regalar nunca nada y de dar el 200% hasta el último segundo. Aunque a veces algunos salen ‘defectuosos’.

Es el caso de Gastón Pereiro. Aquel 11 de junio de 1995 la fábrica tuvo un receso y se equivocó, dando luz a un muñeco diametralmente opuesto al resto. Mediapunta espigado, talentoso, con dosis de magia, Pereiro afronta su segunda temporada en Europa y, a sus 21 años, es uno de los jugadores con más proyección del mundo. Bien distinto pudo ser su porvenir si en febrero de 2014 el Atlético hubiera hecho caso a los informes de Eduardo Gerolami, su hombre de confianza en Uruguay, y hubiera cerrado al mediapunta hoy del PSV como sí acabó haciendo con Giménez, Velázquez o recientemente Schiappacasse.

Gerolami, encargado de ojear todo lo que concierne al fútbol de categorías inferiores en Sudamérica, con especial influencia en Uruguay, aterrizó en el Atlético de la mano de Caminero y desde entonces sus informes se cuentan por aciertos. Paco Casal, representante de Pereiro, puso la transacción en bandeja, pero el Atleti no estuvo por la labor de pagar los 8 millones de euros que exigía Nacional por un chico que apenas había jugado cinco partidos en Primera División Uruguaya y un par más en la Libertadores.

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Cualidades y características

Cuando uno ve jugar a Pereiro por primera vez, la sensación es la de ver a un entrenador jugando con los alevines a los que entrena, de ver a un hermano mayor vacilando a los más pequeños de la familia. Esa sensación de superioridad para con su entorno. Pereiro es un mediapunta al uso, muy alto, rozando el 1’90, al que le encanta tener la pelota el máximo tiempo posible. Zurdo cerrado, pues la derecha la tiene poco más que para el apoyo, hace mejores a sus rivales cuando se siente importante y puede arrancar también desde ambas bandas, por donde está haciendo sus pinitos en estos primeros años en Europa.

gaston-pereiro
PSV

Rehuye siempre de lo fácil y trata de buscar la situación más compleja posible que pueda dar sus frutos. Muchas veces juega más de cara a la galería de lo necesario. No corre porque no le hace falta, trota por el campo, su potente zancada y su buen uso de la fuerte carrocería de la que dispone se lo permiten. Se trata de un jugador de fútbol sala encerrado en un campo para 22 hombres donde en vez de goma se calzan tacos. Un romántico de pisar el cuero y chocar con él en posesión dando la espalda a su marcaje, haciendo imposible que su par se lo robe. Adora la conducción de la pelota hasta límites insospechados y es de esos jugadores que derrochan elegancia en sus controles, en sus andares y en sus asistencias inverosímiles.

Pereiro es frío y calculador y posee un gran disparo desde la frontal con su izquierda. Congela sus pulsaciones en situaciones donde a los demás les hierve la sangre. No duda, no se pone nervioso y se siente bien cuanto más importancia tiene en el equipo. Es un asistente de garantías, aunque está experimentando con suma facilidad hacer goles desde segunda línea. Su 1’88 le permite ser un jugador importante en los balones aéreos y es muy oportunista de cabeza.

Se dio a conocer en el pasado Mundial Sub20 de 2015 y tras el torneo, fue el PSV quien cerró su contratación. Pretendido por equipos de postín, el charrúa prefirió seguir los pasos de su compatriota Suárez e ir a la Eredivisie a crecer como futbolista. Gastón Pereiro puede ser la llave para abrir muchas defensas, un jugador que realmente marque diferencias, pero siempre corre el riesgo de que su extravagancia, su dejadez y su mala cabeza acaben por dejarle en un quiero y no puedo y acabe desaprovechando su carrera en un fútbol menor al que le corresponde su calidad.

Esa mala cabeza es la que está haciendo que tarde un poco más en convertirse en estrella. Su inexperiencia es de sobra conocida por el Atlético, pues Pereiro fue expulsado el año pasado en el duelo de ida de octavos ante el Atlético de Madrid por una falta tonta, dejando a su equipo con 10 y perdiéndose la vuelta. Ha vivido durante su corta carrera algún que otro capítulo desafortunado, como cuando agredió a un recogepelotas (un crío de apenas 12 años) durante el Sudamericano Sub20.

Esta temporada es indiscutible en los planes de Cocú, jugando escorado a la derecha, donde ha marcado dos goles y ha dado una asistencia (14 y 3 logró en el curso pasado). Pero el peligro de que aparezca su oscuro pasajero y su aún falta de rigor defensivo hacen de él un cabo todavía suelto para partidos de máxima exigencia. Pero… ¡Ay como le dé por agarrar el balón…!

FotografíasEMMANUEL DUNAND/AFP/Getty Images – PSV

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