Petete Correa: «Simeone está recogiendo lo que sembró»

Clive Mason /Allsport / Getty Images

ENTREVISTA. Primera parte (de tres) de la entrevista con Fernando ‘Petete’ Correa, jugador del Atlético de Madrid entre 1995 y 2003. Vivió el Doblete, el descenso y el ascenso. Jugó con Simeone, vio los primeros pasos de Torres, estuvo a las órdenes de Luis y marcó 46 goles en 140 partidos como rojiblanco.

7 de febrero de 1999. Casi las ocho y media de la tarde. A mis siete años recién cumplidos, me encuentro postrado en una cama de hospital, aquejado de una apendicitis aguda que se me ha diagnosticado apenas unas horas antes. En la televisión de la habitación, el Atlético está ganando en el Helmántico al Salamanca 0-1 con gol del Petete Correa desde el punto de penalti y yo, que me había pasado todo el día ingresado sabedor que mi muerte estaba cerca (sí, con siete años uno piensa que no va a salir de quirófano), soy feliz por primera vez en un día que se me había hecho demasiado largo.

Entonces tocan a la puerta y el celador me pregunta si tengo algo que decir antes de bajar. “¿Pueden decirle al señor que me va a operar que espere una hora más? Es que está jugando el Atleti”, suelto, de golpe, para miradas incrédulas de todo aquel que estaba a mi alrededor. Ya en quirófano, el cirujano me cuestiona sobre qué estaba haciendo antes de que me llamaran, tratando de calmarme, buscando la mejor vía para dormirme. Le digo lo del Atleti, se ríe. Veo cómo me pinchan, me ponen pegatinas por todo el cuerpo y un tubo en la cara. En mi cabeza, me encamino a una muerte segura, pero el Atleti va ganando y con gol de Correa, así que, ¿Podría existir acaso un final mejor?

-¿A qué se dedica hoy Fernando Correa?

Correa: «Soy entrenador y antes fui ayudante. Ahora estoy intentando formar mi propio cuerpo técnico«.

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-Muchos son los que aún recuerdan la plantilla que ganó el Doblete de Liga y Copa de la que formaste parte. ¿Qué recuerdos tienes de aquella época?

Correa: «Son recuerdos increíbles. Llegué ese año muy joven y todo era novedad. Una vida diferente, un fútbol distinto, una gran ciudad… Costó acostumbrarse, pero por suerte fue una gran temporada en la que se ganó todo. Aunque a mí me costó jugar, todo era felicidad, un ambiente increíble. Éramos un gran grupo que a medida que pasaban los partidos más firme se mostraba«.

-Coincidiste aquel año con Simeone. ¿Cómo era Diego Pablo como compañero?

Correa: «El Cholo era un gran tipo con una mentalidad ganadora. Fue una persona importante para mi adaptación a la ciudad. Solíamos ir a cenar con las familias y también íbamos juntos a entrenar. Teníamos una gran relación».

-¿Se le veía ya desde el vestuario como un futuro entrenador?

Correa: «Ya se le notaban sus dotes de míster. Antic daba la charla y luego el Cholo nos hablaba en el túnel de vestuarios antes de entrar al campo. Un gran motivador. Tenía voz de mando en el vestuario, te decía dónde tenías que jugar, estaba todo el partido ordenando al equipo. Se merece lo que le está pasando por su tesón, por nunca bajar los brazos. Ahora está recogiendo todo lo que sembró«.

-Has dirigido ya junto a Diego Alonso a equipos importantes de Sudamérica como Peñarol o Pachuca ¿Te ves algún día entrenando en Europa? ¿Y en el Atleti?

Correa: «Llegar a Europa es el sueño de cualquier entrenador sudamericano. Pero todo con calma, hay que prepararse bien. Dirigir al Atleti sería lo máximo«.

Correa: «Dirigir al atleti sería lo máximo»

-La relación del aficionado Atlético con el jugador uruguayo es muy estrecha. Godín, Giménez, Diego Alonso, Forlán, el Cebolla… Tú fuiste el primero al que la grada cantó aquello de ‘uruguayo uruguayo’. ¿Se sigue con especial cariño al Atlético de Madrid desde Uruguay?

Correa: «Sí, claro, en casa somos colchoneros. Tengo dos hijos que nacieron en Madrid y obviamente seguimos todo lo que tiene que ver con el Atleti. Estoy contento con lo que están viviendo, son años maravillosos lo que está viviendo la hinchada colchonera. Los aficionados se lo merecen por ser como son, por seguir al equipo y ser fieles en las buenas y en las malas».

-¿Cuáles fueron el mejor y el peor momento de tu carrera como jugador del Atlético de Madrid?

Correa: «Lo mejor, el Doblete y el ascenso. Lo peor, bajar a Segunda, un palo muy grande».

-¿Y el mejor gol que hayas marcado?

Correa: «Gracias a Dios fueron muchos pero creo que por la jugada, por el momento, fue aquel gol en el Calderón ante el Nastic. Por lo que significó ese empate, que al día siguiente ascendimos. Aún lo veo y se me pone la piel de gallina».

Segunda parte.

Tercera parte.

Fotografía: Clive Mason / Allsport / Getty Images.

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