Torres, Tiago y Moyà, con libertad para elegir su futuro

Tania Delgado / Esto es Atleti
Tania Delgado / Esto es Atleti

JUGADORES LIBRES. Desde hoy, los jugadores cuyo contrato expira el próximo 30 de junio son libres de negociar con cualquier equipo para la temporada 2017/2018 sin que el Atleti percibiera un sólo euro. Torres, Moyà y Tiago, están en posición de elegir su futuro.

Acaba un año y empieza otro. También para las etapas de los futbolistas. Así, el culebrón Torres del año pasado tendrá su segundo volumen. ¿Renovará? ¿Se irá a China? ¿Compartirá Liga con David Villa? El Niño, que lució brazalete de capitán en Arabia Saudí, siempre ha mostrado claras sus cartas. Desde hoy es libre para negociar con quien quiera, aunque parece que por su cabeza sólo pasa jugar en el Wanda Metropolitano y lucir un nuevo escudo sin cambiar de equipo. Si el Atlético desea su renovación, no será más que cuestión de tiempo. Fernando es voz autorizada de vestuario. Es líder y aún le queda el último resquicio de explosión de una exitosa carrera que poco a poco torna a su fin. Sentido de pertenencia.

Distinto es el caso de Miguel Ángel Moyà. Aún en plenitud de facultades físicas y en una posición, la de portero, que alarga los años de carrera deportiva cada día más, Moyà vive una situación en la que se lo tendrá que tomar todo con calma. Relegado desde hace más de un año a unos pocos partidos de Copa del Rey, la lesión de larga duración de Oblak le hace ser de vital importancia para afrontar el tramo restante de la temporada. Moyà ha tenido ofertas y ha pasado de tener un pie fuera a sentarse a renovar una vez detrás de otra. Con Oblak sano sabe que su sitio es el banquillo y el club, que ha firmado a dos jóvenes guardametas como Werner y Moreira, deberá tomar una decisión.

A sus ya 35 años, el panorama de Tiago es otro mundo. Las lesiones de las dos últimas temporadas han mermado mucho al físico del portugués, tanto que, a día de hoy, parece incapacitado para jugar con regularidad sin resentirse. Su abanico de oportunidades parece enorme. A saber: renovar un nuevo contrato por un año; colgar las botas e ingresar en el cuerpo técnico; buscar un último gran contrato jugoso en un mercado experimental y podrido de dinero como el asiático o el norteamericano.

Fotografía: Tania Delgado / Esto es Atleti.

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