La dualidad de la Liga Iberdrola

OPINIÓN. La Liga Iberdrola es cosa de dos. Lo es por la pelea que mantienen por el título desde hace semanas Atleti Femenino y FC Barcelona, pero también por el cruce de estilos y filosofías que se da con ambos equipos. Es una Liga de dos por las plazas que dan derecho a jugar la Champions, pero también por las dos posiciones que condenan al infierno. Sin embargo, más allá de todas estas circunstancias puntuales y generales, la Liga Ibedrola tiene una dualidad mucho mayor.

No hace mucho tiempo, la Primera División Femenina, por entonces llamada Superliga y no Liga Iberdrola, estaba dominada también por dos equipos. RCD Espanyol y Rayo Vallecano se repartían los títulos de Liga y los de Copa de la Reina. Ambos equipos contaban en sus filas con las mejores jugadoras, con las plantillas más completas y con el respaldo de sus clubes, dentro de las limitaciones que siempre se ha encontrado el fútbol femenino en este aspecto. Por entonces, también la Liga Femenina era dual.

Esta dualidad con el paso de los años ha mutado en primer término en dominio del Barcelona, para terminar acabando con permiso del título conseguido por el Athletic de Bilbao el pasado año, en un nuevo duelo entre el fútbol madrileño y catalán. Barcelona y Atlético de Madrid Femenino, ambos en camino de la profesionalización absoluta, son ahora los dos cocos que dominan la Liga Iberdrola, condición que pueden mantener si el apoyo económico, institucional y social que tienen ahora se mantiene.

Espanyol y Rayo Vallecano han dado el testigo a Barcelona y Atleti Femenino a la hora de mantener la dualidad de la Liga Femenina

Y ahí es donde reside la mayor dualidad de la Liga Iberdrola. En ese cruce de estilos, caminos y colores que se ha dado entre los equipos madrileños y los catalanes. No es un secreto que de alguna forma la cuna del fútbol femenino en España es Cataluña y así lo demuestran las 7.614 licencias de fútbol femenino que se han expedido la temporada pasada, cifra que multiplica por cinco las existentes hace cinco años. Con todo, Madrid no le va a la zaga a pesar de su menor población.

Aunque en este punto es imposible obviar ciertos matices ajenos al fútbol femenino y que van en direcciones opuestas, lo más destacado de esta dualidad que representan Atleti Femenino y FC Barcelona es que gracias al gran escaparate mediático que tiene la Liga Iberdrola -grande por inaudito, no por tamaño real- se está consiguiendo dar una enorme visibilidad al fútbol femenino en nuestro país. Ahora es el momento de no caer en errores conocidos. No es lo mismo dualidad que polaridad informativa.

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De hecho, lo más importante debe permanecer en el campo y así quedó patente este fin de semana. Ni Atleti Femenino ni FC Barcelona fallaron en sus respectivas salidas, lo que en el caso del equipo rojiblanco supone confirmar esta nueva dualidad de la Liga Iberdrola, toda vez que se impuso -no sin apuros- al RCD Espanyol. El turno de cerrar este círculo dual lo tiene ahora el FC Barcelona, que la próxima semana se enfrenta al Rayo. Cambio de era y de equipos de referencia, pero siempre bajo un modelo de dos.

Fotografía: Atlético de Madrid Femenino

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