Radiografía de Caio Henrique

Caio Henrique
Darrian Traynor/Getty Images

FICHAJE. Caio Henrique volverá al Atleti el mes que viene, según ha informado Gremio, club en el que está cedido. El brasileño, interior reconvertido a lateral y ya internacional Sub23 con Brasil, puede llegar para cubrir dos posiciones y competir con Lodi en el costado o para ser revendido y sacar algo de dinero en un mercado que se prevé austero.

Gremio ha hecho oficial que el Atlético de Madrid ha activado la cláusula para que el lateral izquierdo brasileño vuelva al Atleti el próximo 30 de junio, por lo que su participación en el equipo gaucho se reducirá a apenas un puñado de partidos. Caio, hoy lateral izquierdo, no tiene nada que ver con el futbolista que llegó al Manzanares hace casi un lustro. Caio volverá al Atlético, previsiblemente con el pasaporte comunitario bajo el brazo, pues tenía cita para jurar la Constitución antes de que la pandemia frenase la actividad mundial. Ahora falta saber si el club se lo quedará en propiedad o simplemente lo repescará para revenderlo y sacar dinero de un jugador que se ha ganado un gran cartel en el exterior y en nada se parece al chico que llegó del Santos.

En febrero de 2016, el Atlético de Madrid anunciaba la contratación de Caio Henrique, un mediapunta de 18 años que era propiedad del Santos y que había deslumbrado a todos los ojeadores en la Copinha (la Copa Juvenil de Brasil). Caio, entonces, acostumbraba a jugar de ’10’ detrás de un delantero o escorado en banda izquierda como un extremo con buen regate y buen pie para el centro. Su agente, el ex futbolista Deco, y su asesor, la estrella del fútbol sala Falcao, le recomendaron firmar por el Atlético, donde recaló en calidad de jugador libre.

A su llegada al filial rojiblanco, Caio asombró por la calidad que precisaba en su pierna izquierda. Pero el fútbol europeo quedaba un escalón por encima del ritmo que él tenía, por lo que rápidamente esa posición de extremo fue ganando una menor importancia en su juego. En la 2016-2017, Simeone le convocó para realizar la pretemporada con el primer equipo y fue una de las grandes sensaciones del stage. En los partidos amistosos, Caio se encargó incluso del balón parado, un arma importantísima en este ciclo rojiblanco, y jugó minutos de calidad como interior en un mediocentro de tres o de cuatro futbolistas, siempre más escorado al costado izquierdo.

Aunque en el Atlético se sopesó la idea de hacerle ficha del primer equipo, Caio siguió recalando en el filial en un año que para él iba a ser muy importante, a la par que poco constante, pues coincidía con la temporada donde podría jugar con Brasil en el Sudamericano Sub20 y el Mundial. Caio comenzó a centrar su posición, jugando también como pivote y ayudado mucho en las labores por Tiago Mendes, uno de sus máximos valedores en el seno del club, pero no encontró nunca su sitio ahí en el filial rojiblanco, quizás sobrepasado por la pausa de la demarcación. Además, debido a la escasez de laterales izquierdo tanto en el B como en el primer equipo, Caio llegó a jugar minutos en la demarcación a las órdenes de Óscar Fernández y Simeone ya le llamó para probar en una posición en la que solo estaba disponible Filipe Luis.

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A finales de 2016, Brasil le convocó para torneos preparatorios para el Sudamericano Sub20. Fue primero Carlos Amadeu, pero el cambio le llegó cuando el puesto lo asumió semanas más tarde Rogerio Micale. Micale no solo le dio el brazalete de capitán, sino que le redefinió como pivote puro de contención para liberar a jugadores mucho más llegadores y ofensivos. Le otorgó dar ese toque de calma de un equipo plagado de estrellas que naufragó. Entre medias, Caio debutó con el primer equipo rojiblanco. Fue en noviembre, en un partido de Copa del Rey ante el Guijuelo y nada más terminarlo se concentró con Brasil para el Sudamericano Sub20. Allí, Brasil hizo un papel nefasto pese a contar con jugadores del calado de Lucas Paquetá, David Neres, Richarlison, Arana, Lyanco o Douglas Luiz, por lo que no clasificó para el Mundial Sub20 que se jugaba cuatro meses después. Caio fue, quizás, la única nota positiva de aquella selección.

En febrero de 2017, Simeone contó con el brasileño para varias convocatorias del primer equipo, incluido un duelo de octavos de final de Champions League contra el Bayer Leverkusen. La temporada 2017/2018 apuntaba a ser la del salto definitivo del futbolista, pero una serie de malas decisiones derivó en que el jugador se quedara un año más en el filial, donde no sacaba a relucir todo su potencial por temas que apuntaban a lo extradeportivo.

En enero de 2018, Rogerio Micale asumió como técnico de Paraná Clube y le pidió a la directiva que tratara de hacerse con Caio. Así fue, en forma de cesión, como el futbolista comenzó a ver la luz a final del túnel gracias a su máximo valedor. Paraná Clube era un equipo muy limitado, recién ascendido a la Serie A, y con muchas dificultades para plantar cara a cualquier equipo de la categoría. No obstante, el equipo perdió la categoría a meses del final del campeonato. El sistema del equipo, siempre a merced del rival, no se ajustaba para nada al tipo de jugador que era Caio, que disfrutaba con el balón en los pies. Al principio muy criticado por su rendimiento, Caio acabó destacando en el equipo y, jugando como mediapunta, como mediocentro o como interior en la izquierda en un sistema de 4-2-3-1 fue siempre titular hasta que, a dos meses de la finalización del campeonato y con el descenso ya materializado, Paraná cambió de técnico y este decidió apartar a todos los jugadores que no iban a ser de la plantilla en el próximo curso.

En enero de 2019 y gracias al buen cartel que había ganado, Caio recaló en Fluminense, un equipo histórico, en apuros, pero con mucho mejor bagaje que Paraná. El problema fue que, nada más fichar, el Flu se hizo con los servicios de una estrella del país como PH Ganso, quien directamente iba a competir por el puesto de Caio Henrique, que comenzó la ‘pretemporada’ como jugador número 12. En Brasil, durante los meses de febrero y marzo se juegan los torneos regionales (Gaucho, Paulista, Carioca, etc) mientras que el torneo de Liga empieza en abril. A las pocas semanas de comenzar el Carioca, a Fluminense se le lesionaron los dos laterales izquierdos. Caio cogió la posición y nunca la soltó.

En esa demarcación jugó más de 60 partidos y Brasil se volvió a acordar de él. Formó parte de la selección Sub23 que iba a disputar el Preolímpico para acceder a los JJOO de Tokio. En principio, Caio iba a disputarse la titularidad con Renan Lodi, pero el Atleti no accedió a prestar al jugador, ya que los partidos se realizaban a mitad de Liga Española, no había parón por selecciones y al no ser un torneo oficial por la FIFA no había ninguna obligación de que el jugador se tuviera que ir.

Entre medias de los amistosos y el torneo, Caio recaló en Gremio, también en calidad de cedido, y con el objetivo de ser ya lateral izquierdo, la posición en la que se ha granjeado un nombre. La negociación fue complicada, con muchos equipos interesados, ofertas de equipos europeos encima de la mesa. El presidente de Fluminense, que quería retener al jugador, admitió en rueda de prensa que el Atleti le había confirmado que había un club potente de Europa que había ofrecido 12 millones de euros por el fichaje y que con eso no podía competir, mientras que anunciaba que se iba a ir a Gremio porque el Atlético se aseguraba también una opción preferencial por un jugador del equipo gaucho (todo apunta a Everton).

En los meses de enero y febrero, Caio disputó el Preolímpico (fue titular en 4 de los 7 partidos y Brasil ganó los cinco partidos que él jugó, mientras que empató los dos en los que no tuvo participación) y a su vuelta a Gremio, poco pudo hacer hasta el parón por la pandemia. Apenas cuatro encuentros (dos de Gaucho y dos de Copa Libertadores) donde dejó ya detalles de su gran calidad.

En total, a nivel de clubes y en estos dos años, Caio Henrique ha disputado 97 partidos como profesional, jugando más de 60 como lateral izquierdo, ha marcado dos goles y ha repartido ocho asistencias.

¿Qué le puede aportar al Atlético Caio Henrique?

Considerado ya como un jugador importante en la Federación de Fútbol de Brasil, Caio es un lateral muy diferente a Renan Lodi. Su juego se parece mucho más del de Filipe Luis. Caio no es tan vertical ni tan veloz como Lodi, en cambio el suyo es más un juego asociativo, de ocupar posiciones interiores. El balón al pie y no al espacio. Por su demarcación original, Caio es un jugador que tiene buena profundidad según avanza la jugada. Además, en posesión de balón, suele situarse siempre por encima de la línea del centro del campo, algo que favorece mucho su evolución cuando es el pivote el que baja a recibir el balón, cosa que en el Atleti suele hacer Thomas. Tiene buen uno contra uno en tareas defensivas, aunque aún peca mucho de dejar huecos a la espalda y tendrá que ir ganando poco a poco los automatismos de la posición. Por su polivalencia, podría actuar sin problemas en el interior zurdo e incluso en un sistema de tres centrocampistas ser uno de los más adelantados, sin olvidar que su zurda a balón parado es un arma importantísimo de su juego.

Fotografía: Darrian Traynor/Getty Images.

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