Qué fue de…43. Richard Núñez

Richard Núñez

QUÉ FUE DE… RICHARD NÚÑEZ. Goleador de postín en la Liga de Suiza, peleaba por un puesto en Uruguay con Recoba cuando el Atlético se hizo con sus servicios. Ya tenía 28 años cuando llegó al fútbol de primer nivel y en 5 meses no se pudo adaptar nunca, jugando solo 12 partidos (377 minutos), marcando dos tantos y dejando malas sensaciones generales.

Pooco más de una decena de partidos erigen al charrúa en las listas como uno de los mayores fracasos en la historia del Atleti. Más por lo que no se vio que por lo que demostró, pues ni siquiera llegó a jugar 400 minutos como rojiblanco, poco para realmente valorarle, el delantero uruguayo aterrizó en el Atlético como una buena oportunidad de mercado y esperanzas en tiempos donde todo estaba enfangado y salió por la puerta de atrás sin que nadie le echara de menos en la siguiente temporada.

Criado en la prolífica cantera uruguaya de Danubio, el gran momento de su vida le llegó en la Liga de Suiza. Llegó con 24 años al Grasshoppers y allí la rompió. El uruguayo no era un delantero nato. Se trataba de un segundo punta con movilidad, que caía bien a las bandas, sobre todo al costado zurdo, que tenía buen trato en los lanzamientos de falta directa… Pero en Suiza se transformó en un goleador de postín. En apenas tres temporadas y media, anotó 104 goles y repartió 33 asistencias en 150 partidos. Su media de goles decía que marcaba o asistía cada menos de 90 minutos. Gracias a él, el Grasshoppers ganó la Liga en dos ocasiones, fue el máximo goleador en dos torneos (peleó por la Bota de Oro en 2002 y 2003, donde le penalizó el menor valor de los goles anotados en su Liga) y él se granjeó apariciones en la selección, donde peleó por un puesto con Forlán, Recoba, Carlos Bueno, Chevantón y Zalayeta, entre otros.

Por eso, en enero de 2005, al Atlético se le presentó una opción inmejorable. Los problemas económicos del club suizo le iban a hacer desprenderse del que era su mejor jugador y el Atleti, por medio de su agente Paco Casal, accedió a hacerse cargo de la ficha del futbolista lo que restaba de curso. A su llegada, Núñez se definió como «un jugador habilidoso y veloz con la pelota». No engañaba a nadie, pues así también le recordaban todos sus técnicos hasta la fecha. El problema, que nunca había jugado en una Liga realmente competitiva, que estaba a un mes de cumplir los 29 años y que en Europa, el primer nivel no espera a nadie. Posiblemente fue muy tarde para él, el poco tiempo del que dispuso jugó en su contra y el hecho de querer hacer muchas cosas en pocos minutos le pasó mala factura.

Porque a Richard Núñez, el aficionado rojiblanco le recuerda como el socio del Pato Sosa. Aquel jugador que se trastabillaba con el balón en los pies y que físicamente no parecía estar para ir a un choque con, por ejemplo, Manuel Pablo. Como ese jugador que venía para hacerse cargo de la banda izquierda y que en cambio pasó más tiempo en el banquillo. César Ferrando apenas le usó en los tres primeros meses porque era un jugador carente del ritmo del máximo nivel. La famosa adaptación. En cambio, en los últimos cuatro partidos, cuando el equipo se jugaba el acceso a la UEFA, fue cuando más minutos le brindó y fue cuando, más o menos, no desentonó. La baja de Jesper Gronkjaer abrió una posibilidad en ataque y el uruguayo adelantó por méritos propios a Jorge Larena. En su último partido, cuando no tenía opción alguna ya de quedarse, anotó un doblete ante el Getafe. Jugó de titular y fue el único encuentro que actuó detrás de un punta (Torres), la posición donde más había destacado.

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Salió por la puerta de atrás, habiendo jugado 377 minutos, repartidos en 12 partidos, en los anotó dos goles. El Atlético solo se había encargado de su ficha durante esos meses, aprovechando que Musampa se había ido, y su rendimiento no había sido el ideal para dejarle firmado más años. Su condición de extracomunitario, además, era un agravante y el Atlético ya había apostado por reforzar los costados con Petrov, Maxi y Galletti. Núñez aterrizó en Cruz Azul, donde en el debut anotó 4 goles. Nada más lejos de la realidad, no volvió a anotar en todo el torneo. Tras salir cedido a Pachuca, donde volvió a dejar una buena cuota de goles y ganó el Torneo Clausura, volvió a Cruz Azul, donde esta vez si cuajó. América de México fue su último destino antes de volver a Uruguay. Peñarol, su Danubio y Rampla Juniors vivieron los últimos partidos de carrera.

Fotografía: Getty Images.

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