El Real Madrid vuelve a pescar en la Academia del Atlético: adiós a un joven central
El pacto de no agresión en las categorías inferiores entre el Atlético y el Real Madrid ya es historia. La entidad madridista ha vuelto a aprovechar una oportunidad de mercado en los filiales de su eterno rival para asestar un nuevo golpe en los despachos.
La dirección deportiva blanca ha cerrado la incorporación a coste cero de un prometedor zaguero de 19 años que militaba en el Atlético de Madrid C. Con este movimiento, el club refuerza su estructura de cara al futuro inmediato y deja un vacío importante en la retaguardia de la cantera rojiblanca.
Refuerzo para Valdebebas
La identidad de este codiciado futbolista no es otra que la de Aimar García. El central, que terminaba su vinculación con el club colchonero este verano, decidió no renovar para emprender una nueva aventura. Libre para elegir su destino, ha optado por comprometerse con el proyecto madridista a largo plazo, estampando su firma en un acuerdo que le vincula a la entidad de Chamartín hasta el año 2030.
La polivalencia de Aimar García, capaz de rendir a un nivel altísimo tanto en el eje de la zaga como en la demarcación de mediocentro defensivo, ha sido el factor clave para que el Real Madrid acelerara su contratación. El futbolista iniciará su andadura vestido de blanco directamente a las órdenes de Julián López en el Castilla.
En Valdebebas, el objetivo prioritario está entre ceja y ceja: conseguir el ansiado ascenso de Primera RFEF a Segunda División esta próxima temporada. Para este reto mayúsculo, el filial sumará contundencia y una salida de balón limpia con el sello de un jugador ya fogueado en categorías nacionales.
La ironía del destino hará que Aimar García pelee prácticamente por los mismos objetivos que sus antiguos compañeros. El filial del Atlético comparte la meta de dar el salto a la división de plata, aunque en el bando colchonero el panorama veraniego presenta bastantes más incógnitas.
A día de hoy, está por ver qué tipo de plantilla le confeccionará la dirección deportiva a Fernando Torres. El técnico rojiblanco ya demostró el curso pasado que es capaz de exprimir al máximo el talento de la Academia al pelear hasta el final por el ascenso. Ahora, tendrá que reestructurar sus planes y asumir la baja de un futbolista que ha decidido cambiar las rayas rojiblancas por el blanco impoluto madridista.