Bernardo Silva echó abajo otro fichaje del Atlético de Madrid para el centro del campo
Cuando la dirección deportiva colchonera tenía prácticamente perfilada la incorporación de un centrocampista de plenas garantías para blindar la zona de creación de Diego Pablo Simeone, un giro dramático de los acontecimientos ha paralizado por completo la operación. El causante de esta situación tiene nombres y apellidos: Bernardo Silva.
El centrocampista portugués no solo ha sacudido el panorama continental con su "sí" al Real Madrid, sino que su decisión ha tenido una consecuencia colateral al otro lado de la capital. El Atlético, que lo tenía prácticamente acordado con el luso antes de que este se decantara por el eterno rival, ha estallado contra su representante, Jorge Mendes. Este monumental enfado en los despachos del Metropolitano ha terminado por congelar el fichaje de João Gomes, que ya se veía vistiendo de rojiblanco.
El efecto dominó de la operación
La hoja de ruta del Atlético estaba trazada a la perfección. Había un principio de acuerdo total tanto con el pivote brasileño como con el Wolverhampton para cerrar el traspaso por unos 40 millones de euros; sin embargo, la "traición" de Bernardo Silva lo ha trastocado todo en un cuerpo técnico que ya se frotaba las manos con su llegada.
La indignación en el seno del club colchonero con el agente portugués es total. Como represalia inmediata por el cambio de rumbo de Bernardo Silva hacia el Santiago Bernabéu, la cúpula rojiblanca ha decidido paralizar de raíz cualquier operación vinculada a Jorge Mendes. Una drástica medida que deja la llegada de Joao Gomes en punto muerto.
A día de hoy, parece sumamente complicado que João Gomes termine vistiendo de rojiblanco. El Wolverhampton, tras certificar su descenso de la Premier League, tiene asumido que traspasará al centrocampista este verano para cuadrar sus cuentas; sin embargo, su destino no será el feudo colchonero a menos que la situación dé un vuelco de 180 grados, algo que ahora mismo parece totalmente descartado.
Con la directiva rojiblanca totalmente centrada en cerrar el fichaje de Hjulmand en los próximos días, el caso João Gomes queda en el olvido. El orgullo institucional ha pesado más y la "traición" de Bernardo Silva ya es cosa del pasado, aunque haya dejado una víctima colateral por el camino. A pesar de todo, el Atlético dispondrá de una plantilla lista para competir al máximo nivel.